Ciencia

Resuelven el misterio de las “rocas movedizas” en el Valle de la Muerte

Estas rocas de todos los tamaños parecen cobrar vida en Racetrack Playa, un lago seco y plano a 1,130 metros sobre el nivel del mar en el que dejan un rastro de movimiento

viernes 29 de agosto de 2014 - 11:13 am

Después de más de setenta años de especulaciones de todo tipo, desde fenómenos paranormales, magnetismo e intervenciones alienígenas a las más diversas teorías geológicas, investigadores estadounidenses creen haber resuelto, por fin, el misterio de las piedras reptantes que se mueven solas en el Valle de la Muerte, California (EE.UU.).

Estas rocas de todos los tamaños parecen cobrar vida en Racetrack Playa, un lago seco y plano a 1,130 metros sobre el nivel del mar en el que dejan un rastro de movimiento, como si se desplazaran a placer. Las huellas dejadas en el suelo pueden ir en línea recta o ser curvas, prolongarse hasta decenas de metros y mezclarse unas con otras. [pullquote position=”right”]Resuelven el misterio de las “rocas movedizas” en el Valle de la Muerte[/pullquote]

La tecnología permitió instalar aparatos de GPS en cada roca y numerosas cámaras alrededor de ellas que registraron los movimientos y, por lo tanto, descubrieron el secreto. Los fuertes vientos y los hielos muy gruesos del suelo son básicamente la combinación justa para que se trasladen, publicaron en una revista especializada.

El material fue compilado en un video que muestra la forma en la que las piedras “se mueven”, dejando en el suelo surcos de mucha longitud y pocos centímetros de profundidad.

Hasta el momento nadie había podido comprobar cómo ocurría esto y por eso circulaban numerosos relatos, con teorías mucho más cercanas a la ciencia ficción que a la investigación: que se trasladan por el gran campo de energía del lugar, que la Tierra genera un magnetismo allí que las hace mover y hasta que los culpables son los extraterrestres.

De acuerdo al reporte, el agua de lluvia en la playa que se genera crea un estanque poco profundo que con las temperaturas frías de invierno, se congela. Cuando el hielo se derrite, primero se rompe en grandes paneles suficientemente delgados que, con un empujoncito de los vientos cambian y empujan a cualquier roca, hasta a la más pesada, a desandar su camino.

COMENTARIOS