Cultura

“The Old Woman”: Cuando el dinero y el arte apuntan a un objetivo no convencional

El director conceptual Robert Wilson da una muestra de cómo hacer una obra del absurdo para vivirla, disfrutarla y hasta entenderla por donde uno guste. Para esto, cuenta con la presencia de dos artistas consagrados: el bailarín Mikhail Baryshnikov y el actor Willem Dafoe

miércoles 27 de agosto de 2014 - 9:32 am

Por Juan Pablo Mendive

El teatro porteño recibió este mes la obra de teatro más destacada del año, de gran éxito en Nueva York y Europa, y dirigida por uno de los más importantes directores del mundo como es Bob Wilson. “The Old Woman” cuenta con la presencia de dos artistas de una calidad inconmensurable, como son el estadounidense Willem Dafoe y el letonio Baryshnikov, quienes dejan bocas abiertas, cerebros en funcionamiento y almas repletas de emociones entre los espectadores.

Todo empieza con acciones excelentemente coreografiadas entre los dos protagonistas, que se persiguen mutuamente y se atacan con martillos gigantes, dentaduras y pistolas. Todo esto acompañado de risas desenfrenadas y gritos exagerados, que sirven de guiño al espectador, quien ya se prepara para lo que se expondrá en los próximos 100 minutos que dura la obra.

Cada elemento en escena juega su papel: desde los movimientos al mejor estilo del cine mudo de Charles Chaplin, hasta las diversas tonalidades de voces que utilizan, pero sin cambiar las frases que se repiten. También es destacable la magnífica puesta en escena, con una iluminación de primer nivel, y una estética caricaturesca y oscura en la utilería. Por momentos, todo esto hegemoniza la escena, dejando de lado a la palabra, al texto –que no cuenta una típica historia lineal-, e invitando al espectador a que se contagie de las vibraciones que generan los actores y de la música y sonidos que se acumula en cada acción cometida. [pullquote position=”right”]”The Old Woman”: Cuando el dinero y el arte apuntan a un objetivo no convencional[/pullquote]

El disparador de toda esta locura es la historia de un escritor que tiene a una anciana muerta en su habitación. Luego se van mezclando escenas románticas bajo la luz de la luna –donde se repite la frase: “Muchas mujeres curiosas se caen de sus ventanas y se destrozan en el suelo”– con un asesinato con movimientos milimétricamente coordinados, y actuados en estilo “slow-motion”. Los actores hablan, cantan y gritan en ruso y en inglés, pero siempre acompañados de subtítulos en español.

“The Old Woman” está basada en el cuento homónimo del escritor ruso Danill Kharms, un hombre que sufrió el régimen soviético y que decidió descargar su experiencia en cuentos y poemas surrealistas. Los motores de la obra fueron los propios actores Wilson y Baryshnikov, quienes tomaron la iniciativa de pasar este cuento a una obra de teatro cuyo poco texto incluye también citas de poemas escritos por Kharms. Esto da pie a la frase que dicen una y otra vez los dos personajes en la segunda escena, cuando están sentados en un banco que pende en el aire por dos sogas: “Así es como empieza el hambre, la mañana en la que despiertas sintiéndote vivo. Entonces empieza la debilidad, empieza el aburrimiento, luego viene la pérdida del poder del rápido razonamiento, después viene la calma y entonces empieza el horror”.

Esta obra de teatro no es para cualquier persona que busca un rato de entretenimiento, es para alguien que ame el teatro, que lo disfrute y que extraiga algo más que un mero momento de placer. Este tipo de obras lo dejan a uno pensando, procesando lo que nos acaban de contar en escena.

Inicialmente, las funciones de “The Old Woman” iban a ser cuatro, pero fue tanto su éxito que agregaron cinco más en el teatro Opera Allianz. El precio de las entradas oscila entre los $350 y $1400, y la última función será este domingo.

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