La pelea con los holdouts

Holdouts: Citibank teme no poder operar más en Argentina si cumple el fallo de Griesa

La entidad financiera apeló la decisión del juez, que le permitió girar los pagos de los bonos Discount emitidos bajo ley argentina mediante la cámara Euroclear, pero “por única vez”

martes 19 de agosto de 2014 - 5:41 am

El Citibank sostiene que podría terminar siendo expulsado de la Argentina y perdiendo así un negocio en el que maneja depósitos por unos u$s2.000 millones, debido a la encrucijada en la que quedó por el conflicto del Gobierno con los denominados fondos buitre.
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De acuerdo a lo confirmado por el New York Post, en su presentación ante el tribunal de Alzada que celebrará la audiencia por la apelación del banco el 12 de septiembre, los abogados del Citibank aclararon que no pueden cumplir al mismo tiempo con la orden del juez de nueva York Thomas Griesa y la obligación que tienen con el país.

La entidad financiera apeló la decisión del juez que le permitió girar los pagos de los bonos Discount emitidos bajo ley argentina mediante la cámara Euroclear, pero “por única vez”.

Antes, el Citi había señalado que esos bonos estaban originariamente fuera del alcance de la sentencia de Griesa y remarcó que no podían distinguirse de los bonos de la misma denominación que la Argentina usó para indemnizar a Repsol por la expropiación de YPF.

De esta forma, autorizó el pago “por única vez”, el juez intimó a la entidad a que busque de acá en más cómo distinguir los bonos del canje de aquellos con los que se le pagó a Repsol, pero el banco asegura que no puede hacerlo.

A fines de septiembre hay otro vencimiento, esta vez de bonos Par, y todo apunta a que también quedará trabado por el juez y con el que se planteará el mismo problema.

Así, en su apelación, los abogados el Citi dicen que no pueden cumplir al mismo tiempo con su obligación como agente de pago y con el juez Griesa: si continúan las órdenes que le dicta el Gobierno argentino, podrían entrar en rebeldía con la Justicia norteamericana.

Pero no hacerlo, explica la entidad, dejaría al banco “en una posición insostenible y extremadamente peligrosa que podría llevar incluso a consecuencias tan serias como la pérdida de la licencia para operar en la Argentina”, con la consecuente pérdida de un negocio en el que manejan depósitos por unos u$s2.000 millones.

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