Escándalo

La asociación entre Luis Segura, presidente de la AFA y otros dirigentes: sumas millonarias y dinero a los barras

El actual presidente de la AFA reconoció su participación en la reventa de entradas en Brasil pero nada dijo sobre el real destino de las millonarias cifras que manejaron, en la clandestinidad, por aquellos días

viernes 1 de agosto de 2014 - 5:30 am

Luis Segura es el actual presidente interino de la AFA. El hombre se encuentra involucrado en el escándalo de la reventa de entradas en el Mundial de Brasil, junto a los dirigentes Alberto Capuchetti, Jefe de Seguridad de la asociación, y Omar Souto, gerente de Selecciones Nacionales.

Dada la contundencia de una filmación en la que aparecía escrachado, Segura en su momento no tuvo más remedio que admitir que la reventa fue real, pero nunca contó que las entradas eran vendidas con altísimos sobreprecios, ni que las extraordinadias ganancias tenían como destino financiar la estadía de barrabravas en el país vecino .

El actual presidente de la AFA había confesado su participación en la reventa de entradas en el hall del hotel brasileño: “La FIFA nos había dado un sobrante de entradas y quisimos venderlas a gente que quería ir al partido, pero a precio oficial. Esa plata se la tenemos que dar a FIFA. El error está cometido y me arrepiento de haberlo hecho. Sólo quisimos resolverle el problema a algunos”.

“Lamento profundamente haberlo hecho, porque ahora me estoy comiendo un garrón. Acepto que es desprolijo, y si me tocase vivir otra vez un hecho similar, la próxima me guardo las entradas y no ayudo a nadie. Si alguien viaja sin entradas le diré ‘embromate’.”, dijo Segura.

Lo cierto es que Segura no habría contado en su versión toda la verdad. Según pudo saberse luego, el dinero de los sobreprecios que salió de estas actividades habría tenido un destinatario bien distinto que el declarado por el actual presidente de la AFA: los reales destinatarios del caudal millonario de dólares logrado con la reventa de entradas habrían sido los barrabravas. Es decir, el dinero habría servido para “bancar” a los barras, en sus gasto de hoteles, pasajes de avión, comidas, autos, etc, para que acompañen a la selección durante su estadía en Brasil.

Las cifras son sorprendentes. Por cada entrada, los dirigentes sacaban una diferencia promedio de entre U$D 600 a U$D 700. Además, se supo que revendieron la espectacular cantidad de mil de estos tickets en cada uno de los partidos.

Es decir, que por partido, estos dirigente facturaban entre  U$D 600.000 y  U$D 700.000 ¿Mucho, no?

Esto permite explicar cómo Bebote Álvarez habría pagado el hotel donde se alojaba, que rondaba los U$D 900 la noche. Sus lujos se los estaba pagando, nada más y nada menos, que la AFA, y en particular, la asociación ilícita que aquí se menciona.

 

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