Derribo del Avión de Malaysia Airlines

Los restos del avión MH-17 delatan el impacto de un misil supersónico

Dos reporteros del New York Times han podido tomar algunas fotos de los restos del avión de Malasya Airlines

miércoles 23 de julio de 2014 - 8:08 am

El New York Times asegura que los restos del avión de Malasya Airlines apoyan la teoría que fue derribado por un misil. Así, los agujeros y la pintura confirmarían que se produjo el impacto de un misil supersónico. El diario ha consultado expertos en defensa de la compañía IHS-Jane, y les ha mostrado las fotografías tomadas por dos de sus reporteros de algunos escombros del avión.

“El daño, incluyendo los agujeros de metralla y las ampollas sobre la pintura en un panel exterior del avión destruido, es consistente con los efectos de una cabeza de fragmentación de un misil SA-11, conocido en Rusia como Buk, el tipo de misil que según funcionarios estadounidenses sería responsable del derribo del avión”, recalca el diario.

Estos serían los motivos que hacen pensar a los dos especialistas consultados por el periódico estadounidense que las acusaciones del Pentágono van en la dirección correcta. [pullquote position=”right”]Los restos del avión MH-17 delatan el impacto de un misil supersónico[/pullquote]

1-      En los restos de los paneles de la aeronave, “el contorno de aluminio y la formación de ampollas de pintura alrededor de muchos agujeros, indican que pequeños trozos de metralla de alta velocidad entraron en el avión desde el exterior (…) Las dos causas más probables podrían ser la explosión de un motor o un misil detonado”.

2-      Muchos de los agujeros son relativamente pequeños. “La mayoría de los agujeros más pequeños parecen haber sido causados por un proyectil de alta velocidad, en comparación con el desgarro que causaría una separación forzada del panel de la estructura del avión”. Así, la familia de los SA-11 (el Buck ruso) fue diseñada para destruir aviones militares que se mueven con agilidad y a gran altitud. El lugar de estrellarse contra el avión “los misiles interceptan la trayectoria de la aeronave y luego estallan cerca creando una nube de metralla”, explica el especialista de IHS-Jane.

3-      Los agujeros son además de tamaño uniforme. “La mayoría de las perforaciones son aproximadamente del mismo tamaño, y los fragmentos parecen haber entrado por un ángulo frontal”, otro indicio. Según relata el diario, “los misiles de ojivas fragmentaria tratan de poner la mayor cantidad posible de fragmentos de bajo arrastre de tamaño uniforme en la estructura del avión”. El daño de metralla es distinto del de una explosión del avión, que habría causado huellas “más delgadas, lágrimas oblicuas más largas a través del revestimiento de la aeronave, con una ligera protuberancia hacia el punto en el que el fragmento entró en el piel, en lugar de los pinchazos” presentes en los restos del Boeing 777-200.

Con todo, los analistas reconocen que “es imposible por unas fotografías del avión siniestrado, determinar qué modelo específico de misil fue utilizado”, sin embargo, “el SA-11 es un tipo de arma que transporta cabezas de fragmentación con un fusible de proximidad”. Así, un misil con esas funciones causaría daños como los constatados en las imágenes. Más allá de las teorías, las cajas negras ya se encuentran en manos de las autoridades de Malasia, su contenido podría esclarecer definitivamente que fué lo que provocó el siniestro del vuelo a Kuala Lumpur.

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