Seguinos en nuestras redes

Salud

Día Mundial del Corazón: seis hábitos cotidianos que pueden proteger la salud cardiovascular

No hace falta cambiar toda la rutina de golpe, pequeños hábitos pueden incorporarse de manera progresiva para favorecer su bienestar

Cuidar el corazón no depende de una única medida ni requiere cambiar todos los hábitos de un día para otro. La alimentación, el movimiento, el descanso y los controles de salud forman parte de un conjunto de factores que pueden influir en el riesgo cardiovascular a lo largo del tiempo.

En el Día Mundial del Corazón, que se conmemora cada 29 de septiembre, distintas organizaciones de salud buscan generar conciencia sobre la importancia de prevenir las enfermedades cardiovasculares. Incorporar pequeñas modificaciones a la rutina puede ser un punto de partida para prestar mayor atención a este aspecto del bienestar.

1- Mantenerse en movimiento

Caminar, andar en bicicleta, bailar, nadar o realizar cualquier otra actividad física que resulte agradable puede contribuir a mantener el sistema cardiovascular activo. No es necesario concentrar todo el movimiento en una sola sesión: repartirlo a lo largo de la semana también permite reducir el tiempo que se pasa sentado.

2- Priorizar una alimentación variada

Una dieta que incluya frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y fuentes adecuadas de proteínas puede formar parte de un patrón de alimentación favorable para el corazón. También conviene moderar el consumo de productos con exceso de sodio, azúcares agregados y grasas saturadas.

3- No fumar

El tabaco afecta directamente al sistema cardiovascular y dejar de fumar produce beneficios para la salud incluso después de años de consumo. Para quienes tienen dificultad para abandonar este hábito, buscar acompañamiento profesional puede aumentar las posibilidades de conseguirlo.

4- Dormir lo suficiente

Mantener horarios relativamente regulares y procurar una cantidad adecuada de sueño puede favorecer la salud general, mientras que los problemas de sueño persistentes merecen atención médica.

5- Controlar la presión y el colesterol

La hipertensión y los niveles elevados de colesterol pueden avanzar durante mucho tiempo sin provocar síntomas evidentes. Por eso, realizar controles periódicos permite detectar alteraciones y, si corresponde, iniciar medidas indicadas por un profesional antes de que aparezcan complicaciones.

6- Prestar atención al estrés

Estas situaciones parte de la vida cotidiana, pero cuando se vuelven constantes pueden afectar distintos aspectos de la salud. Encontrar momentos para descansar, mantener vínculos sociales, realizar actividades placenteras o recurrir a acompañamiento profesional cuando sea necesario puede ayudar a manejarlo de una manera más saludable.

Cuidar el corazón implica observar el conjunto de hábitos y factores de riesgo, no buscar una solución aislada. Los cambios sostenidos suelen ser más útiles que las modificaciones extremas y, ante antecedentes familiares o factores de riesgo cardiovascular, los controles médicos permiten establecer qué medidas son apropiadas para cada persona.

TE PUEDE INTERESAR