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Sociedad

La ONU advirtió que el mundo está cerca de superar los 1,5 °C: “Cada fracción de grado costará vidas”

Un nuevo informe de la organización alertó que el límite climático establecido como objetivo en el Acuerdo de París será superado en los próximos años. Aunque todavía existe margen para reducir el calentamiento a largo plazo, los expertos reclaman acelerar las medidas de adaptación y reducción de emisiones.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) advirtió que el planeta está cada vez más cerca de superar el umbral de 1,5 °C de calentamiento global respecto de la era preindustrial, uno de los principales objetivos establecidos por el Acuerdo de París.

El dato surgió a partir del nuevo informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), denominado Limiting Overshoot (Limitar el exceso), publicado este miércoles 2 de septiembre.

El documento señala que, de mantenerse la tendencia actual, el aumento de la temperatura promedio mundial superará los 1,5 °C en los próximos años. Para Naciones Unidas, ese escenario tendrá consecuencias concretas sobre las personas, las economías y los ecosistemas.

“El mundo se dirige hacia un calentamiento que superará los 1,5 °C en los próximos años”, afirmó el secretario general saliente de la ONU, Antonio Guterres.

El funcionario también lanzó una de las frases más contundentes del informe: “Cada fracción de grado costará vidas, destruirá medios de subsistencia, profundizará la desigualdad y acercará a los ecosistemas a daños irreversibles”.

Qué significa superar los 1,5 °C

El umbral de 1,5 °C se calcula tomando como referencia la temperatura promedio del período 1850-1900, considerado la base de comparación para medir el calentamiento provocado por las actividades humanas.

Según los datos citados,, la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera continúa en niveles muy elevados y la temperatura global ya se encuentra aproximadamente 1,42 °C por encima de ese período de referencia.

Aunque pueda parecer una diferencia pequeña, los científicos advierten que unas pocas décimas adicionales pueden incrementar significativamente la intensidad y frecuencia de determinados fenómenos extremos.

El problema tampoco se limita a la temperatura promedio del planeta. El calentamiento modifica los patrones de precipitaciones, aumenta el riesgo de olas de calor, favorece condiciones para incendios forestales y puede intensificar determinados eventos meteorológicos extremos.

El programa europeo Copernicus proyecta que, si la tendencia actual de emisiones continúa, el umbral de 1,5 °C podría superarse de manera sostenida en menos de tres años.

El informe de la ONU todavía deja una puerta abierta

A pesar del diagnóstico, Naciones Unidas sostiene que superar temporalmente el umbral no significa que todos los objetivos del Acuerdo de París estén definitivamente perdidos.

El informe del Pnuma plantea que todavía existe la posibilidad de que las temperaturas vuelvan a acercarse a los objetivos de largo plazo si los países aceleran la reducción de emisiones.

Para eso, los gobiernos deberían combinar dos estrategias: por un lado, reducir rápidamente las emisiones de gases de efecto invernadero; por otro, fortalecer las medidas de adaptación y resiliencia para enfrentar los impactos que ya son inevitables.

Guterres insistió en que la situación requiere actuar con rapidez y que cada décima de grado adicional tendrá consecuencias.

La advertencia aparece además después de un período marcado por fenómenos climáticos extremos en diferentes regiones del mundo, entre ellos olas de calor, incendios e inundaciones.

La actividad humana, detrás del calentamiento

Existe un amplio consenso científico en torno a dos cuestiones: la temperatura global está aumentando y ese proceso está relacionado principalmente con el incremento de la concentración de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero.

Aumento de la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera

El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) desarrolló distintos escenarios posibles para el futuro del planeta. Las proyecciones dependen, en buena medida, de las decisiones que tomen los países respecto de sus emisiones.

Una de las principales fuentes de gases de efecto invernadero es la generación de energía mediante la utilización de carbón, petróleo y gas.

Pero el sector energético no es el único responsable. También tienen un peso importante el transporte, la agricultura, la ganadería, los procesos industriales y la generación de residuos.

La Argentina participa de esta problemática, aunque su aporte representa menos del 1% de las emisiones globales.

De acuerdo con datos de la Subsecretaría de Ambiente, aproximadamente la mitad de las emisiones argentinas están relacionadas con la producción de energía, mientras que una proporción cercana al 40% corresponde a actividades vinculadas con la agricultura, la ganadería y otros procesos asociados.

Qué puede pasar en la Argentina

El calentamiento global también tiene consecuencias específicas para distintas regiones.

Una de las zonas que aparece bajo especial atención es la cuenca del Plata, que incluye parte del territorio de Brasil, Uruguay, Paraguay y regiones del noreste argentino.

Los escenarios climáticos proyectan una mayor probabilidad de tormentas intensas y precipitaciones más abundantes, con episodios capaces de provocar inundaciones y daños sobre las poblaciones y las actividades productivas.

Esto significa que el impacto del cambio climático no se limita al aumento de las temperaturas. También puede modificar las condiciones en las que se desarrollan actividades agrícolas, ganaderas, industriales y urbanas.

Por eso, Naciones Unidas considera que las políticas de adaptación deberán avanzar incluso si los países consiguen reducir las emisiones en los próximos años.

Qué establece el Acuerdo de París

El Acuerdo de París fue firmado en 2015 por 196 países con el objetivo de mantener el aumento de la temperatura global muy por debajo de los 2 °C respecto de los niveles preindustriales y realizar esfuerzos para limitarlo a 1,5 °C.

Aumento de la temperatura media global y las proyecciones para el futuro

Para alcanzar esa meta, los países deben presentar periódicamente sus Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC), que contienen los compromisos asumidos para reducir sus emisiones.

Estos planes deben actualizarse cada cinco años y, en principio, incrementar progresivamente su nivel de ambición.

El acuerdo también plantea alcanzar durante la segunda mitad del siglo un equilibrio entre las emisiones generadas por la actividad humana y la capacidad de absorber esos gases de la atmósfera.

Estados Unidos y la posición de la Argentina

Uno de los principales obstáculos políticos para la implementación del acuerdo es la posición adoptada por algunos de los mayores emisores del planeta.

En 2025, después de asumir su segundo mandato, Donald Trump volvió a anunciar el retiro de Estados Unidos del Acuerdo de París.

La decisión implicó que Washington volviera a alejarse de los compromisos internacionales destinados a reducir las emisiones y de determinados mecanismos de financiamiento vinculados con la lucha contra el cambio climático.

La Argentina, por su parte, también atravesó un debate interno sobre la posibilidad de abandonar el acuerdo.

Funcionarios del Gobierno de Javier Milei habían reconocido que analizaban las consecuencias de seguir los pasos de Trump. Sin embargo, finalmente la Argentina no concretó su salida.

El Gobierno elaboró además una nueva Contribución Determinada a Nivel Nacional, aunque el documento todavía no habría sido presentado oficialmente ante Naciones Unidas.

La posición que adoptará el país en la próxima Cumbre del Clima (COP31), prevista para noviembre, todavía no está completamente definida.

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