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Salud

Los motivos por los que la congestión nasal aumenta con el frío

Las bajas temperaturas pueden generar cambios en las vías respiratorias incluso sin presencia de resfríos

Durante los días de bajas temperaturas, muchos sienten la nariz más tapada o tienen mayor dificultad para respirar con normalidad, incluso sin estar resfriados. Aunque suele asociarse automáticamente a enfermedades respiratorias, el frío también puede generar cambios directos en las vías nasales y favorecer esa sensación de congestión.

Cuando el aire frío entra en contacto con la nariz, el organismo intenta calentarlo y humidificarlo antes de que llegue a los pulmones. Para lograrlo, aumenta el flujo sanguíneo en la zona y eso puede provocar que los tejidos internos se inflamen ligeramente, reduciendo el espacio por donde circula el aire.

Además, durante el invierno los ambientes cerrados y la calefacción suelen resecar más las mucosas, lo que puede generar irritación o mayor sensibilidad en las vías respiratorias. En algunas personas, esto hace que la congestión se perciba todavía más.

También influye el hecho de que el aire frío puede estimular la producción de moco como mecanismo de protección natural. Esa respuesta ayuda a mantener húmedas las vías respiratorias, aunque al mismo tiempo puede aumentar la sensación de nariz tapada.

La intensidad de estos cambios varía según cada individuo y, quienes tienen alergias, sensibilidad respiratoria o antecedentes de sinusitis, suelen notar más los efectos del frío en la respiración cotidiana.

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