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Salud

Qué es la renovación celular de la piel y por qué es tan importante

Qué hacer para mantenerla saludable y radiante con el paso del tiempo

La renovación celular es un proceso fundamental que mantiene la piel joven y radiante al renovar constantemente su superficie, preserva su función protectora y mejora su uniformidad y luminosidad. Adoptar ciertos hábitos puede ayudar a estimular la regeneración y mantener un cutis terso y radiante.

Este proceso natural y cíclico renueva completamente las células superficiales cada mes aproximadamente. Por otro lado, la noche es el periodo de máxima regeneración, por eso es esencial elegir productos con ingredientes clave, como los antioxidantes.

Los beneficios de la renovación celular de la piel:

Favorecer su protección

El proceso de renovación mantiene la integridad de la barrera cutánea, garantizando su eficacia para defenderla de agresores externos como la radiación UV, contaminantes y agentes patógenos.

Mejorar su aspecto

Al eliminar las células muertas y revelar otras nuevas, se genera una textura más lisa y uniforme.

Potenciar el skincare

Evita el engrosamiento que podría comprometer la absorción de los productos para el cuidado de la piel, reduciendo su eficacia.

Reducir las imperfecciones relacionadas con la edad

Previene la acumulación de células muertas, disminuyendo la visibilidad de las arrugas, las líneas de expresión y la hiperpigmentación.

Minimizar las imperfecciones relacionadas con el acné

Limita la hiperqueratinización, un proceso que puede favorecer la formación de puntos negros. Si no se tratan, pueden agravarse y provocar la aparición de acné. El engrosamiento de la capa córnea, combinado con la hiperactividad de las glándulas sebáceas, suele estar en el origen de una piel impura y propensa al acné.

Con la edad, el proceso natural de renovación celular se ralentiza considerablemente, al igual que su capacidad de reparación antioxidante. Este doble deterioro compromete la capacidad de la piel para renovarse eficazmente, provocando cambios visibles en la textura, el tono y la luminosidad.

Internamente, los radicales libres dañan las estructuras de la piel, debilitando la funcionalidad celular y las proteínas estructurales colágeno y elastina. El cutis aparece progresivamente menos radiante y tonificado, acompañado de una reducción gradual de la eficacia de los cosméticos. Al obstruir las células viejas las vías de penetración de la piel, los principios activos tienen dificultades para alcanzar sus objetivos en profundidad, lo que reduce su eficacia.

Respecto a lo que se puede hacer para estimular la renovación, es importante que el sueño está sincronizado con la producción de estas hormonas, por lo que es fundamental dormir bien y con regularidad.

La luz azul también influye profundamente en el ritmo circadiano, afectando significativamente a la calidad del sueño. La exposición a ésta, especialmente por la noche, puede retrasar la conciliación del descanso y perjudicar su calidad, ya que parece interferir en la liberación de melatonina, hormona que regula el ciclo sueño-vigilia.

La rutina de belleza nocturna desempeña un papel clave, ya que la piel entra en una fase regenerativa óptima, por lo que es el momento ideal para aplicar tratamientos exfoliantes.

La exfoliación química es una técnica muy usada para acelerar la renovaciónl. Empleá compuestos como los alfahidroxiácidos (AHA), entre ellos el ácido glicólico, el ácido láctico y el ácido mandélico, así como los retinoides, que son derivados de la vitamina A. La elección del ácido y su concentración deben personalizarse con el asesoramiento de un profesional de forma cuidadosa para minimizar la irritación o la sensibilización.

Entre los derivados de la vitamina A, el retinol es especialmente conocido por su doble acción: además de favorecer la exfoliación, estimula la síntesis de colágeno y elastina, proteínas estructurales esenciales para mantener la elasticidad y el tono.

Fuente: Comfort zone

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