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Televisión

Furia estableció sus propias condiciones para participar en lo que resta de Gran Hermano

Juliana Scaglione aprovecha su influencia fuera de la casa para negociar estratégicamente su presencia en el programa.

Juliana Scaglione se ha convertido en una figura invaluable para Telefe, evidenciado por las altas recaudaciones en votos. Sin embargo, tras el fin de su aislamiento, está resultando difícil de controlar, ya que desea participar en todas las plataformas y proyectos disponibles.

Pocos días después de salir de la casa más famosa del país, Juliana tomó su celular y no pudo evitar subir historias y participar en un espacio en X con su fandom. Este acto fue frenado a tiempo por su hermana.

Según trascendió, tras su salida de la casa, una productora del reality le aseguró: “No te preocupes porque vos ya ganaste estando acá fuera”.

Este espacio en X atrajo a más de 10 mil espectadores en vivo, un sábado durante un feriado XL. Sin embargo, no todo fue positivo: las fans empezaron a pelear entre ellas en el mismo directo, revelando conflictos internos dentro del fandom, liderado por diferentes figuras. Así, Juliana aprendió que las unificaciones económicas son una cosa, y las personales, otra muy distinta.

Con el aislamiento terminado y consciente de su situación, Juliana, conocida como Furia, ahora tiene el poder de exigir su participación en diversos ciclos del canal, un poder otorgado por su alta popularidad en el programa.

Uno de los pedidos que Juliana Scaglione ya ha concretado es que no quiere que los “antifuriosos” la contradigan en sus participaciones. Por esto, por ahora, solo estará como invitada en los diferentes ciclos del canal y no participará en otros programas externos, como el panel de “Bendita” con Beto Casella, donde otros participantes sí han interactuado con informes sobre lo sucedido mientras estaban fuera de la casa.

Temporalmente, Juliana tampoco desea ver a algunos exparticipantes de la casa, ya que, según se comenta, afirmó internamente: “solo quieren colgarse de mi fama y no se las voy a dar”. Aunque tuvo que enfrentarse a ellos en la tribuna anoche, aclara que un debate es diferente.

“Todo lo que pida, se lo van a dar”, comentó una fuente importante dentro de Gran Hermano. La producción está en alerta constante por las declaraciones que Juliana pueda hacer en sus redes sociales, que todavía maneja personalmente. Tras la repercusión de su contacto con el fandom el sábado pasado, la producción llamó urgentemente a su hermana para que interviniera.

Durante este directo, su hermana intervino diciéndole que saliera del espacio porque “su cerebrito todavía tiene que procesar más información y ustedes les están dando demás, así que si la quieren no hagan esto” (sic). Ahora, se le ha solicitado que la mediática hermana de Juliana continúe manejando sus redes para controlar cualquier información sensible.

Esta semana, Juliana será entrevistada en el streaming de Gastón Trezeguet, quien se autodenomina “furioso” y forma parte de la producción del reality. Se le ha pedido a Trezeguet que guíe a Juliana para que no hable sobre aspectos internos de la casa. Así, fuera de los contenidos del canal y la productora, solo participará en estos espacios controlados.

La fama de Juliana apenas comienza, y ella es consciente del poder que tiene, utilizándolo estratégicamente con solicitudes especiales que seguramente se cumplirán. Sin embargo, queda la incógnita de qué ocurrirá cuando ya no esté bajo la órbita de Telefe o si no le cumplen todos sus deseos.

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