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Política

El segundo de Belliboni admitió que les cobraban plata a los beneficiarios del Potenciar Trabajo

El dirigente piquetero Jeremías Cantero declaró ante el juez Casanello y el fiscal Pollicita. Aunque negó extorsiones, reconoció que los pagos eran “aportes voluntarios”.

En las últimas horas, avanzó la causa contra dirigentes piqueteros acusados de extorsionar a beneficiarios de planes sociales. Jeremías Cantero, número 2 del Polo Obrero, admitió en su declaración que se solicitaban contribuciones económicas a los beneficiarios del programa Potenciar Trabajo, aunque insistió en que estas eran voluntarias.

Según informaciones recogidas por TN de diversas fuentes, los pagos que se pedían “nunca superaban el 2% del plan (social)”. Según Cantero y su defensa argumentaron, estas contribuciones voluntarias se decidían en asambleas.

El dirigente, quien coordinaba varios comedores en la Ciudad de Buenos Aires, como “Rivadavia 1”, La Carbonilla y Mariano Ferreryra, está acusado de participar en decisiones relacionadas con “exigencias coactivas y extorsiones a las víctimas”.

En su defensa, Cantero sostiene que no hubo amenazas, sino colaboraciones voluntarias para “el sostenimiento de los comedores”. En otras palabras, los fondos se destinaban a cubrir alquileres, fletes y depósitos, entre otros gastos operativos.

Asimismo, en su presentación, negó la existencia de un sistema de multas para quienes no participaran en marchas y piquetes, afirmando que el Polo Obrero no tiene autoridad para dar de baja un plan Potenciar Trabajo.

El expediente incluye chats, conversaciones y escuchas que, según el fiscal Gerardo Pollicita, evidencian la extorsión de estos dirigentes a los beneficiarios del Potenciar Trabajo.

Posteriormente, el juez federal Sebastián Casanello modificó el curso de la causa para investigar a Eduardo Belliboni por presunta defraudación millonaria al Estado nacional, relacionada con el desvío de fondos del Potenciar Trabajo hacia empresas investigadas por emitir facturas falsas.

La semana pasada comenzó la ronda de indagatorias a integrantes y dirigentes del Polo Obrero acusados de extorsionar y amenazar a beneficiarios del programa Potenciar Trabajo. En esta misma causa, se investiga una posible defraudación al Estado por parte de la organización liderada por Eduardo Belliboni, quien supuestamente desvió fondos del exministerio de Desarrollo Social hacia dos empresas acusadas de emitir facturas falsas.

De las cuatro dirigentes del Polo Obrero citadas a declarar la semana pasada, solo Elizabeth Galindo Mamani aceptó responder preguntas. Mamani, quien actuaba como “delegada” en uno de los comedores gestionados por la organización, admitió que exigía a los beneficiarios un porcentaje de sus ingresos del Potenciar Trabajo.

Mamani trabajaba en el comedor “Rivadavia 1” y su tarea específica era cobrar las cápitas. Un mensaje expuesto en el dictamen del fiscal Gerardo Pollicita ilustra su función: “Hola compañeros, paso a recordarles que mañana estaré cobrando las capitas del Potenciar de 08.30 a 14.30hs. Ponerse al día”. Este dinero se destinaba, supuestamente, al mantenimiento del comedor, aunque su destino final sigue siendo incierto.

La Justicia busca determinar si el cobro de un porcentaje del Potenciar Trabajo fue una práctica aislada o una acción coordinada a nivel nacional. Un investigador sugiere que hay suficiente evidencia para probar que el Polo Obrero implementó un cobro sistemático e ilegal de cápitas.

Después de Cantero, la próxima indagatoria será este miércoles 19 con Elizabeth del Carmen Palma, quien en una de las escuchas de la causa expresó preocupación sobre una posible investigación por lavado de dinero relacionada con la cooperativa El Resplandor Limitado, vinculada al Polo Obrero. La Justicia sospecha que parte del dinero recaudado de los beneficiarios terminaba en esta cooperativa.

El 25 de junio será otra fecha clave en el caso: deben declarar Eduardo Belliboni, líder del Polo Obrero; María Dotti, en cuya casa se encontraron 54 mil dólares durante un allanamiento, y Roberto Adrián Albornoz, uno de los fundadores de la imprenta Rumbos, investigada por emitir facturas falsas para justificar gastos inexistentes del Polo Obrero.

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