Seguinos en nuestras redes

Notas de Opinión

El reto de predicar en una región de contrastes

La región con más católicos en el mundo -432 millones de personas- y con la mayor brecha entre ricos y pobres recibirá hoy a Francisco , el primer hijo pontífice de esta tierra, llena de contrastes y desigualdades. Una realidad lacerante, marcada por 186 millones de pobres y 66 millones de indigentes, urgencias sociales y una fe que, como en el resto del mundo, no escapa a la devaluación. No es el continente más pobre, pero sí el de mayor inequidad, con tensiones sociales que se combinan con la inseguridad, la violencia, el narcotráfico, problemas ambientales, la consolidación de gobiernos populistas y el éxodo de fieles a sectas y grupos religiosos, entre otros desafíos que enfrenta la Iglesia Católica.

Pero es también el continente de la esperanza, en el que miles de jóvenes se movilizan , como hace un mes y medio en Brasil, para “crear una nueva conciencia” y mejorar el clima social. Así lo advirtieron los obispos brasileños. Y es la región donde la Iglesia se involucra con más intensidad en la atención de la deuda social y muchos se sienten identificados con el llamado papal a renovar la opción preferencial por los pobres.

El primer viaje de Francisco fuera de Italia pondrá en juego los signos de revitalización que mostró su elección el 13 de marzo. El “efecto Bergoglio” marcó que el 53% de los sacerdotes percibía en su propia comunidad un aumento de las personas que se acercan a las parroquias, según las mediciones del Centro de Estudios sobre las Nuevas Religiones (Censur). Sus gestos y acciones, como su abrazo con los refugiados de la isla de Lampedusa, donde denunció la “globalización de la indiferencia”, siguen recogiendo adhesiones.

Con múltiples desafíos llegará hoy Francisco al país con más católicos en el mundo: 143 millones de personas. Las estadísticas, sin embargo, registran un descenso. Una encuesta publicada ayer en el diario Folha de S. Paulo señala que el 57% de los mayores de 16 años se declaran católicos, proporción que en 2007 ascendía al 64%.

El crecimiento de nuevas expresiones religiosas muestra un mosaico que muchos llaman el “supermercado de la fe”, una convivencia de cultos informales con la piedad popular. No por nada Francisco rescata la proximidad de la Iglesia con la religiosidad popular. El propio Bergoglio la revalorizó en el documento que los obispos latinoamericanos redactaron, con él a la cabeza, en el santuario de Aparecida, en mayo de 2007.

La nueva línea que llega desde Roma desalienta la confrontación y el espíritu a la defensiva que mostraban sectores católicos frente al surgimiento de otras expresiones. “La Iglesia no sale a combatir, sino a proponer, y lo hace con mucha libertad”, sintetizó el arzobispo de San Juan, monseñor Alfonso Delgado, en diálogo con LA NACION, horas antes de acompañar a 600 jóvenes que viajaron a Río de Janeiro para estar junto al Papa. “Los jóvenes tienen mucho que aprender y mucho que enseñarnos”, agregó Delgado, uno de los 29 obispos argentinos que acompañarán al Santo Padre.

Tras advertir que los mayores tienen deudas con los jóvenes, el arzobispo señaló: “Unos piensan que a los jóvenes hay que llenarlos de cosas, otros los envilecen con la ambición para ganar dinero, la droga, el alcohol. También hay hijos huérfanos de padres vivos, alejados por ausencias o separaciones, y otros son manipulados, en la política o en actividades innobles”, resumió. Y marcó un contraste: “Francisco, en cambio, los entiende muy bien. Les dice la verdad, con mucha caridad, mucho aliento y mucha fortaleza, en una comunicación sincera y coherente”.

Para la Iglesia hay en la región muchas deudas. Desde cómo mejorar la distribución de la riqueza hasta cómo lograr la inclusión de quienes viven situaciones de marginalidad y violencia. Varios obispos coinciden también en la necesidad de promover el diálogo y el respeto, sin mesías salvadores, sin demagogia y sin clientelismo.

“Pocas organizaciones pueden generar una convocatoria universal de millones de jóvenes para pedir por la paz y la vigencia de los valores éticos. Esto es un gran valor de las Jornadas Mundiales de la Juventud”, dijo el obispo emérito de San Isidro, monseñor Jorge Casaretto.

Con la misma doctrina que su antecesor, Francisco pone el acento en su renovado estilo pastoral. Si la preocupación central de Benedicto XVI era la crisis de la Iglesia en una Europa olvidada de Dios, Francisco, sin renegar de ello, pone su mirada y sus gestos en el continente más joven, que conoce desde adentro y en el que tiene depositadas sus esperanzas

Click para comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Notas de Opinión

“Guerra total” entre Cristina Kirchner y Alberto Fernández tras las renuncias en el Gabinete

En el Gobierno entienden que con la carta que publicó, la vicepresidenta redobló la apuesta. Este jueves por la tarde el primer mandatario había dicho que “con presiones no lo van a obligar”

Columna de Jorge Lanata originalmente publicada en TN (Todo Noticias)

Si hay un título posible para esto es “Guerra total”. Hoy en este momento, a esta hora, la guerra es total. En el Gobierno interpretan que con la carta, Cristina Kirchner encerró a Alberto Fernández y que al Presidente no le queda otra que acatar lo que su vicepresidenta quiere, o romper definitivamente. En la misiva, ella le recuerda a él que fue ella quien lo puso, se despega de la derrota y blanquea que pide la renuncia de Cafierito. Además, lo destruye a Biondi, el vocero presidencial, diciendo que no se le conoce la voz y demás.

Lo que está haciendo Cristina con la carta es apretar públicamente al Presidente. Propone al gobernador Juan Manzur como jefe de Gabinete, que finalmente dijo que no, que tiene demasiados problemas en la provincia de Tucumán. La situación en este esquema de guerra total es que hasta ahora no renunció nadie, ni siquiera “Wado”, y en el Gobierno entienden obviamente que Cristina redobló la apuesta con la carta. La vicepresidenta y el primer mandatario no hablaron en todo el día. Estos son los hechos objetivos.

Preguntas posibles alrededor de este asunto, si podía esperarse esto o no. Primero una pregunta general: ¿El kirchnerismo está preparado para perder? ¿Es un partido realmente democrático? Porque un partido realmente democrático está preparado para perder. No puede ser que recién al perder un partido se desarme. Un partido, alianza o como quieran verlo. Porque eso habla de la fragilidad con que se construyó, evidentemente. Un partido democrático tiene que estar dispuesto a ganar pero también tiene que estar dispuesto a perder. No puede ser que sólo funcione ganando. Esta es una de las principales cosas para ver en el medio de esta crisis.

En segundo lugar, esto es evidentemente una alianza endeble. Cristina sigue con la paranoia de las operaciones de prensa. Esto va mucho más allá y no se construyó con operaciones de prensa. Las diferencias entre Cristina y Alberto a la hora de pensar la Argentina y de pensar la política son evidentes y se fueron haciendo cada vez más grandes a medida que el gobierno iba transcurriendo.

Hoy es fácil decir para Cristina que pensaba que iban a perder, sin embargo ella se ocupó de poner la mitad de los candidatos o más. Tampoco puede despegarse de la derrota, en el sentido de decir, “yo pensé que íbamos al muere con esta historia”. No creo que haya sido así. Cristina participó de la formación de las listas como nadie.

De hecho, lo hemos venido contando desde hace dos meses. Estaba todo parado hasta que finalmente Cristina decidía quién iba y quién no. Es poco creíble la actitud de la vicepresidenta de que no tuvo nada que ver. Del mismo modo que es poco creíble que no tuvo nada que ver también, cuando ella dice que estaba todo mal, porque viene gobernando cada vez más y su influencia es cada vez mayor ya desde hace siete u ocho meses, no es desde ahora.

Continuar leyendo

Entrevistas Nexofin

Entrevista a Humphrey Inzillo: jazz, recitales y el último encuentro de Los Redondos

En diálogo con Nexofin, el Licenciado en Periodismo y Comunicaciones comparte su primer recuerdo sobre las artes escénicas, detalla sobre la fundación de la Red de Periodistas Musicales de Iberoamérica y explica cómo preparó en conjunto el libro sobre la nota previa a la separación de la mítica banda argentina

Los primeros recuerdos de Humphrey Inzillo lo ubican en la primera fila del Centro Cultural San Martín, donde presenciaba los conciertos del ciclo Jazzología que organizaba su padre.

Desde pequeño quiso involucrarse en la comunicación; de hecho, su juguete favorito de chico era la máquina de escribir. Sí, un niño con una máquina de escribir como principal divertimento.

“También estudié un poco de música en la infancia y la adolescencia. Pero mi vocación siempre fue el periodismo”, contó a NEXOFIN.

En 2002 comenzó a escribir para la edición argentina de Rolling Stone, revista que luego editó entre los años 2006 y 2015. También fue columnista de los programas Lo que el día se llevó, LN Brunch y Más Info (LN+).

En la actualidad, Humphrey es editor de la revista Brando, escribe para el diario La Nación y conduce los podcasts La Vida Circular y Los Años Luz Discos.

Durante el último tiempo, junto a Martín Correa y Pablo Marchetti, Inzillo presentó el libro La última noche de Patricio Rey.

Al referirse al libro -que recupera la última charla que el Indio Solari, Carmen Castro (más conocida como La “Negra” Poli) y Skay Beilinson brindaron- el protagonista explica lo siguiente: “Creo que es un testimonio periodístico que los ricoteros, las ricoteras, les ricoteres, sabrán apreciar”.

En diálogo con Nexofin, el Licenciado en Periodismo y Comunicaciones comparte su primer recuerdo sobre las artes escénicas, detalla sobre la fundación de la Red de Periodistas Musicales de Iberoamérica y explica cómo preparó en conjunto el libro sobre la nota previa a la separación de la mítica banda argentina.

Nexofin (N): Para quiénes no lo saben, ¿por qué tu papá te puso Humphrey?

Humphrey Inzillo (HI): Por Humphrey Bogart, el actor de Casablanca y tantos otros peliculones de la edad de oro de Hollywood. Eran muy fanáticos mis viejos, especialmente mi papá.

N: Venís de una familia ligada a la música, ¿cuál fue tu primer recuerdo sobre las artes escénicas?

Los conciertos del ciclo Jazzología en el Centro Cultural San Martín, que organizaba mi viejo. Casi siempre en primera fila.

N: Si no eras comunicador, ¿qué otro camino hubieras seguido?

Siempre quise ser periodista. Ese era uno de mis juguetes favoritos: una máquina de escribir. También estudié un poco de música en la infancia y la adolescencia. Pero mi vocación siempre fue el periodismo.

N: Actualmente estás en el diario La Nación y la Revista Brando, ¿cómo fue tu recorrido profesional hasta llegar acá?

Entré a la redacción de La García en 1999. Tenía 20 años. Ya había colaborado en un par de revistas (La Maga y Mix). En 2002 empecé a escribir en Rolling Stone, trabajé ahí hasta el 2015.

También hago un par de podcasts: La Vida Circular -el diario de un melómano- para La Nación- y el del sello Los Años Luz Discos.

Te puede interesar:

N: Definís a la entrevista como “la más pública de las conversaciones privadas”, ¿con quién te gustaría tener esta conversación y todavía no se te dio?

No es una definición propia. Es de Jorge Halperín, de un manual que se llama “La entrevista periodística”.

Me gustaría entrevistar al músico brasileño Jorge Ben Jor. También a Cristina Fernández de Kirchner y a Lionel Messi.

N: ¿Tenés algunos referentes de la entrevista entre tus colegas del medio?

Muchísimos. Nombro a tres, pero son muchísimos más: Emilse Pizarro, Fernanda Nicolini, Carlos Ulanovsky.

N: Sos miembro fundador de la Red de Periodistas Musicales de Iberoamérica, ¿cómo nació ese proyecto?

La charla inicial fue en la pileta de un hotel en Medellín, Colombia, durante un Mercado de Música. Con mi compatriota Gabriel Plaza y el mexicano Enrique Blanc, colegas queridos y admirados.

La idea era conectar a los periodistas especializados en música iberoamericana para intercambiar información, generar contenidos, trabajar en conjunto con otras redes (de productores, promotores, agentes de prensa y festivales), facilitar contactos y compartir miradas sobre la profesión y, fundamentalmente, sobre el tema que apasiona a todos, la música.

Ya editamos dos libros en México: Iberoamérica sonora y Cantoras todas.

N: La gente escucha más canciones gracias a las plataformas de streaming, ¿le encontrará algún “pero” a esta facilidad en el acceso que trajeron apps como Spotify o YouTube?

Desde ya, por un lado el acceso a la música es genial, pero muchas plataformas no incluyen los créditos ni ninguna información adicional del disco.

Desde la mirada de un profesional (y melómano) es una omisión significativa.

N: Hace poco sacaste con Martín Correa y Pablo Marchetti el libro La última noche de Patricio Rey, ¿cuál fue la preparación?

Veníamos pensando en editar este libro desde hace, al menos, cinco años. O, quizás más: desde que nos enteramos que no sólo había sido la última entrevista a la plana mayor de los Redondos, sino que además la pelea había sido después de nuestro encuentro.

Creo que es un testimonio periodístico que los ricoteros, las ricoteras, les ricoteres, sabrán apreciar.

N: ¿Cómo recibiste la noticia de la muerte de Charlie Watts?

Con mucha tristeza. Por su costado jazzero, tenía un especial cariño por Charlie Watts.

Te puede interesar:

N: Si tuvieras la posibilidad de invitar a tomar un café a cualquier músico de cualquier época; ¿quién sería y a qué lugar lo llevarías?

Invitaría a Miles Davis al bar San Bernardo, de Villa Crespo.

N: Vamos con un pequeño ping-pong, ¿amistades en el medio?

Muchas. Tengo la suerte de ser amigo de colegas y artistas que admiro mucho.

N: ¿El mejor recital?

Imposible elegir uno. Jaime Roos en Atlántica (2003), Kurt Elling con Fred Hersch en el Jazz Standard de Nueva York (2019), Los Espíritus y Bombino en Niceto Club, Palo Pandolfo y Manuel Onís en el Caras y Caretas, los Redondos en el Estadio Centenario de Montevideo (2001). Pero son muchos, muchísimos más…

N: ¿Un disco que siempre recomiendes escuchar?

Bagunça, de Manuel Onís.

N: ¿Club de fútbol?

Racing Club de Avellaneda.

N: ¿El gol que más gritaste?

Me quedo con tres, sobre la hora, que nos dieron tres campeonatos (aunque no hayan sido en los partidos definitivos): el de Bedoya a River en 2001. El de Bou a Quilmes, de tiro libre, en 2014.

El de Zaracho en cancha de Independiente, después de una jugada magistral de Lisandro López en 2019.

N: Para cerrar en un concepto, ¿Humphrey Inzillo es…?

El papá de Lulú, hincha de Racing, melómano, periodista y fundamentalista del kamado. Entre otras cosas.

Continuar leyendo

Notas de Opinión

RIP a los VIP: las urnas castigaron al gobierno de privilegiados en las PASO 2021

Indudablemente, se vienen cambios en el Poder Ejecutivo porque este gabinete, con este resultado, no está para jugar el segundo tiempo en noviembre. ¿O lo sostendrán igual?

Por Diego Sehinkman en TN

“Algo no hemos hecho bien”, es la primera frase creíble de Alberto Fernández en muchos meses. Quizás por eso, por el divorcio tan atroz entre la agenda discursiva del gobierno y la realidad de los votantes, el peronismo acaba de sufrir la mayor derrota en años y el kirchnerismo, la más grande de su historia.

Ni en 2009, cuando perdió el control de diputados en el Congreso y la provincia de Buenos Aires frente a De Nárváez, había sido vencido por una diferencia semejante y con algo que agrava el resultado: esta vez, a diferencia de 2009 y 2013, el peronismo fue unido.

Dicho de otro modo: con Cristina, con el presidente elegido por Cristina, con Sergio Massa, los gobernadores, mayoría de los intendentes de PBA, los sindicatos y buena parte de los movimientos sociales, con todos adentro, el Frente de Todos, sufrió una paliza histórica.

“Algo no habremos hecho bien”: vacunatorios VIP, Zanini diciéndole al periodista vacunado VIP que no tenía que actuar con culpa “porque vos tenés derecho a eso porque sos una personalidad que necesita ser protegido por la sociedad”, Mayra Mendoza, la intendenta nacional y popular sacándose fotos recién operada desde una habitación del Austral mientras el hospital Iriarte de Quilmes se cae, la fiesta VIP de Fabiola en Olivos mientras todos encerrados. Fue mucho. La sociedad dijo basta de privilegios y sepultó con votos la omnipotencia oficialista: RIP a los VIP.

Un gobierno es lo que le toca, más lo que hace con lo que le toca. A Alberto Fernández le tocó una pandemia. Pero cuestionó la estrategia sanitaria de Suecia con las filminas, retó a los que se angustiaban por la cuarentena y eligió a Putin como proveedor principal de vacunas.

De los 114 mil muertos, miles podrían haberse evitado si llegaban antes las Pfizer que inspiraron la burla de Copani y que recién aterrizaron la semana pasada. “Tanto que pidieron las Pfizer, deben estar celebrando hoy”, dijo el presidente la semana pasada en un acto. “Pidieron”. “Deben”. Ustedes pidieron, opositores. Ustedes deben estar celebrando. “Algo no hemos hecho bien”. Empatizar, seguro que no.

El kirchnerismo perdió en su cuna, Santa Cruz y en su base territorial: la provincia de Buenos Aires. Cristina podría perder el quorum en el Senado y la mayoría en diputados. La vice podrá enojarse con su delegado, el presidente, pero ella tampoco logró conservar poder en los territorios donde más influencia debía tener. La novedad es trascendente: ya no hay un presidente débil. Hay un presidente débil, con una jefa política que quedó débil y dentro de un espacio cuyo volumen político acaba de encoger dramáticamente. Situación novedosísima: si no revierte el resultado en noviembre, el kichnerismo deberá gobernar aún dos años sin votos ni plata. ¿Poner más plata en el bolsillo de la gente de acá a noviembre? ¿Cuánto más se puede emitir sin incendiar la inflación que hoy, antes de las PASO, ya llegaba al 50?

Más preguntas: ¿Cómo reaccionará Cristina? ¿Acelera o frena? No hay antecedentes de frenado. Si se mantiene este resultado en noviembre, ¿hará Alberto Fernández un llamado al diálogo con la oposición?

Tampoco hay antecedentes del kirchnerismo cambiando el rumbo o reflexionando sobre sus ideas. Pero sí existe un hito fallido: en 2009, luego de la derrota, la expresidenta llamó al diálogo. Cristina dijo en 2009 luego de la derrota: “Debemos convocar al más amplio diálogo a todos los sectores. Ya no hay posibilidades de discusiones parciales: es necesario tener la amplitud de convocar y escuchar a todos y ver la viabilidad de las propuestas que los distintos sectores. Debemos iniciar una nueva etapa todos los argentinos”.

Pero el llamado al diálogo fue una trampa. El kirchnerismo sancionó en el Congreso –antes del recambio legislativo- una reforma política donde se prohibían los aportes privados en las campañas electorales, como modo de castigar a De Nárváez, que había sido el verdugo y que venía con su propia billetera. También inició la batalla emblemática: la ley de Medios, apuntada sobre todo contra Clarín, a quien el kirchnerismo culpaba de la derrota. Moraleja: no se acordó nada, fue todo un bluff. El kirchnerismo no es de consensuar. No es el plato de la casa. Hace ya muchos años Diana Conti dijo en una entrevista: “preferimos perder a transigir”.

Indudablemente se vienen cambios en el Poder Ejecutivo porque este gabinete, con este resultado, no está para jugar el segundo tiempo en noviembre. ¿O lo sostendrán igual? Pero la gran pregunta es por otro poder que inquieta a Cristina, el Poder Judicial. Si el gobierno no da vuelta o al menos suaviza la derrota en noviembre, ¿cómo se comportará la justicia, siempre tan sensible a los cambios en el poder? ¿Qué pasará con las causas de corrupción de tantos funcionarios k? ¿Qué supondrá Cristina que puede ocurrir con sus juicios y cómo afectará sus decisiones?

Pero lo más importante del resultado es la regeneración de la expectativa. Una gran parte de la sociedad vuelve a ver un horizonte y a tener esperanzas de un futuro distinto para la Argentina. Frente a una ola de desánimo general, con las noticias de los jóvenes que emigran por falta de futuro y con un presidente que venía a unir a los argentinos y pronto mutó y se dedicó a hablar y a gobernar para los suyos, se temía que la desesperanza se instalara de forma definitiva. Pero la votación de estas PASO mostró que millones de argentinos no se resignan.

Continuar leyendo

TE PUEDE INTERESAR