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Salud

Azúcar añadido: los riesgos para la salud y cómo detectarlo

Qué tener en cuenta a la hora de elegir los alimentos

Hay un ingrediente que a menudo se esconde tras nombres engañosos y etiquetas llamativas: el azúcar oculto o añadido, que se usa comúnmente en la industria alimentaria para mejorar el sabor de los productos y prolongar su vida útil.

Puede encontrarse en una variedad de procesados, como bebidas azucaradas, cereales, yogures, salsas, panes y productos enlatados. Se refiere a azúcares que se incorporan a los productos durante su procesamiento o fabricación, y que no son naturalmente parte de esos alimentos. Puede presentarse con diferentes nombres en la lista de ingredientes, lo que a veces dificulta su identificación.

La recomendación es que los hombres no consuman más de nueve cucharaditas (36 gramos o 150 calorías) de azúcar agregada por día, y las mujeres seis cucharaditas (25 gramos o 100 calorías) por día. Para ponerlo en perspectiva, una lata de gaseosa de 350 ml contiene ocho cucharaditas (32 gramos) de azúcar agregada, por lo que se acaba la ración diaria con solo una lata de bebida.

Algunas estrategias para identificar el azúcar añadido en los alimentos:

Leé las etiquetas nutricionales: buscá términos como “azúcar”, “jarabe”, “miel”, “jarabe de maíz alto en fructosa”, “sacarosa” o cualquier palabra que termine en “-osa” (como glucosa, fructosa, dextrosa). Tené en cuenta que los ingredientes se enumeran por peso, por lo que si ves que el azúcar está cerca del principio de la lista, es una señal de que el producto puede contener una cantidad significativa.

Observá las listas de ingredientes: prestá atención a la cantidad de ingredientes que podrían indicar la presencia de azúcar. A veces, los azúcares añadidos pueden aparecer con nombres que no son tan obvios, como “jarabe de arroz” o “concentrado de jugo de frutas”.

Revisá el contenido de azúcar total: mirá la cantidad total de azúcar en la etiqueta nutricional y comparala con el tamaño de la porción recomendada. A veces, un producto puede parecer bajo en azúcar, pero la porción recomendada puede ser pequeña.

Compará productos: compará diferentes marcas y variedades del mismo tipo de producto. Algunas marcas pueden tener menos azúcar añadido que otras.

Tené en cuenta los nombres alternativos del azúcar: aparte de los nombres comunes, familiarizate con los diversos nombres alternativos del azúcar, como azúcar de caña, azúcar invertido, azúcar de coco, melaza, entre otros.

Priorizá alimentos frescos y sin procesar: estos tienden a tener menos azúcar añadido en comparación con los productos altamente procesados.

Fuente: La Tercera

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