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Salud

Esponjas de maquillaje: trucos y consejos

Para qué sirve cada forma y tips para su cuidado

A diferencia de las brochas y otros accesorios, la esponja garantiza una perfecta aplicación y absorción del producto de forma natural y precisa. Las esponjas que vemos hoy en el mercado son muy diferentes a los prototipos del pasado, que contenían látex y solían ser triangulares.

Pero ese material no permitía que el producto se absorbiera por completo, se extendiera y dejaba restos de maquillaje, además de provocar reacciones en la piel. Entonces, la marca BeautyBlender lanzó un nuevo producto hecho de silicona. Hoy en día, el término beauty blender se usa para referirse a las esponjas y proviene de la propia marca que la inventó.

Éstas son esponjas compactas de pequeño tamaño, ideales para aplicar productos en crema ya que permiten que se adhieran bien a la piel. Incluso, pueden usarse con productos en polvo. Estas son las diferentes formas:

– Forma de lágrima: este modelo es el más popular ya que es una forma bastante versátil. Las curvas son ideales para aplicar la base de maquillaje, mientras que la punta da una aplicación muy precisa y podés usarla para aplicar el corrector alrededor del área de los ojos.

– Con un lado plano: la idea es que la superficie plana permite aplicar más producto con mayor rapidez.

– Con forma de calabaza, estrecha en el centro y luego puntiaguda: gracias a su diseño especial, es realmente polivalente, ya que podés usarla para aplicar polvos faciales, el primer y la sombra de ojos.

Las blenders suelen durar cuatro o cinco meses, luego pueden tender a desmoronarse o volverse excesivamente blandas. Sin embargo, un paso importante para mantenerlas en su mejor estado es limpiarlas.

Lo ideal es que cada vez que las uses, las limpies después, para evitar el crecimiento de bacterias o moho. Podés usar un jabón suave con agua tibia, eliminando los restos de maquillaje, enjuagá y dejá que se sequen bien.

Si ves que tus esponjas tienen demasiado producto, sumergilas en agua y jabón durante media hora/una hora, escurrilas para eliminar todos los restos de agua y dejalas secar. No uses desmaquillantes ni otras sustancias fuertes que puedan arruinar su textura.

Fuente: Look fantastic

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