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Salud

Siete pasos para aplicar el autobronceante correctamente

Todo lo que debés tener en cuenta para un acabado natural

Los autobronceantes son una opción para muchos por su capacidad para conseguir ese tono moreno que a las personas de piel clara les cuesta más, y para quienes prefieren broncearse de forma artificial antes que exponer su piel al sol por horas. Sirven para conseguir lucir una piel dorada en verano y en invierno.

Son cosméticos destinados a colorear la piel sin que exista generación de melanina a través de la exposición solar. Su principio activo es la dihidroxiacetona (DHA), que reacciona con las proteínas del estrato córneo dando lugar a melanoidinas, unos compuestos coloreados similares al color del auténtico broceado. El tono y la intensidad depende de la formulación del autobronceador elegido.

No es lo mismo un protector solar, que un acelerador o un autobronceador. Cada uno tiene sus características y es importante conocerlos para elegir el que más se adapte a tus necesidades.

Mientras que el protector solar protege de los rayos ultravioleta, el potenciador del bronceado lo que busca es aumentar el tono de la piel potenciando la producción de melanina a través de la estimulación del propio organismo. En el caso del autobronceador, su función es colorear la piel sin exposición solar.

Se recomienda que el protector y el potenciador vayan siempre combinados para evitar quemaduras y futuros problemas en la piel.

Siete pasos para aplicar el bronceador con un acabado natural:

1- Exfoliá: si qierés obtener un resultado uniforme, es importante preparar tu piel, teniendo especial cuidado en zonas como rodillas, codos y tobillos.

2- Hacé una prueba: antes de aplicarte el producto por todo el cuerpo, probá en una pequeña zona para ver cómo evoluciona el color de tu piel. Hacelo, al menos, 48 horas antes de la aplicación definitiva.

3- Hidratá: para que el autobronceador sea más sencillo de extender, es recomendable hidratar tu piel, sobre todo en las zonas más rugosas.

4- Poco a poco y con suavidad: hay que ir aplicando el producto poco a poco en todos los espacios de la piel, para que quede uniforme. Y lavate las manos inmediatamente después de terminar, o usá un guante para aplicarlo.

5- Cuidado con la ropa: optá por ropa holgada durante las 3-4 horas siguientes a la aplicación. Aunque en principio el autobronceador no tiene por qué manchar, siempre desprende un poco de color y podés manchar la ropa sin querer.

6- ¿Más moreno?: si a las 24 de la primera aplicación ves que el tono sigue siendo suave, podés aplicarte el producto de nuevo para un tono más intenso.

7- Seguí hidratando: es fundamental para una buena salud de tu piel. Para conseguir que el bronceado dure más, hidratala a diario y exfoliá de nuevo a los 3-4 días, de modo que se unifique el tono. Una vez exfoliada, podés volver a aplicar el producto.

Tipos de autobronceadores:

Bruma solar: se trata de productos en spray que refrescan la piel al tiempo que protegen del sol y, en este caso, broncean. Tienen una aplicación sencilla y su tacto es ligero y fresco.

Leche solar: es una crema corporal ligera que broncea e hidrata. La piel queda suave y sedosa.

Aceite solar: su textura es aceitosa, pero no pegajosa. Hidrata y nutre la piel y normalmente se presenta en formato spray.

Polvos: es un producto cosmético que otorga a la piel del rostro un tono bronceado, que se potencia con los rayos de sol.

Fuente: Consum

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