Seguinos en nuestras redes

Salud

Propiedades y beneficios de la manteca de karité en la cosmética

Las características de este ingrediente estrella

La manteca de Karité es una grasa natural de origen vegetal que, entre otros usos, es un ingrediente estrella en infinidad de productos cosméticos, de higiene y cuidado personal. Se debe, en gran medida, a sus propiedades naturales y beneficios.

Se elabora triturando el interior de las nueces que da el karité (Vitellaria paradoxa), un árbol originario y endémico de las sabanas de la parte occidental del continente africano. Allí, se emplea como alimento e ingrediente de cocina para la preparación de multitud de platos tradicionales. También se usa en Occidente de manera industrial para la fabricación de chocolate y otros productos derivados, como sustituto de otras grasas vegetales como la manteca de cacao. Incluso es un ingrediente recurrente dentro de las medicinas tradicionales de estas regiones de África.

A nivel de la cosmética y de los productos de higiene y de belleza, estos son sus aportes:

Es un componente humectante e hidratante: destaca por sus propiedades hidratantes, por lo que es un ingrediente natural usado en la preparación de cremas corporales, lociones faciales y productos para el pelo. En la piel, en particular, ayuda a mejorar la formación de colágeno y a aumentar su elasticidad.

Contiene una gran cantidad y variedad de vitaminas, ácidos grasos y otros compuestos antioxidantes: aporta una buena cantidad de vitaminas A, E, D y F. Además de ácidos grasos beneficiosos para el organismo, como el ácido omega 9, el ácido omega 6, el ácido linolénico o el ácido palmítico. Esto genera un producto cargado de compuestos antioxidantes interesantes para la nutrición del cabello, piel y uñas, contribuyendo a la regeneración de las células de estas partes del cuerpo y a frenar la oxidación celular y el envejecimiento que provocan los radicales libres.

Ayuda a calmar las quemaduras provocadas por el sol y promueve la capacidad cicatrizante de la piel: su gran carga de vitaminas, sumadas a las altas capacidades hidratantes, hacen de ella un buen remedio para calmar el efecto de las quemaduras solares. La aplicación sobre la zona quemada puede ayudar a nutrir y rehidratar la piel, y es útil para rebajar la inflamación provocada por las quemaduras. Estas cualidades también la convierten en un bálsamo cicatrizante ya que ayuda a regenerar.

Fuente: En estado crudo

TE PUEDE INTERESAR