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Salud

Cuidados especiales para tu piel y tu pelo en los días de sol

Se acerca el verano y es momento de extremar ciertos cuidados

Se acerca el verano y, con los día lindos, es probable que pasemos más tiempo al sol. Para evitar cualquier problema de salud, es importante tener en cuenta algunas cuestiones.

Con la exposición al sol, la piel se deshidrata, pero no por mojarse la cara directamente con el agua de la canilla la piel va a absorberla, por el contrario, esa exposición directa provoca tirantez, sequedad y descamación. La solución se encuentra en la hidratación y la humectación.

Las cremas humectantes forman una barrera protectora que evita que se evapore la humedad natural de los tejidos. Son de textura ligera la cual genera una película que favorece a que la dermis absorba y conserve la humedad del medioambiente. Son ricas en vitamina E y otras sustancias capaces de retener la humedad en la superficie.

En cuento al protector solar, todos los tipos de piel blanca requieren protección mínima (FPS-factor de protección solar- 15). Idealmente debemos usar FPS 30 o más, dado que al aplicar el producto se pierde aproximadamente un 50% de su FPS declarado y, por lo tanto, tiene menor eficacia. Las personas de tez negra, si bien tienen menor incidencia de lesiones solares, tienen indicación de usar el mismo FPS que las de tez blanca.

Si tu sombra es más corta que tu altura, significa que el sol está muy fuerte. Si, en cambio, tu sombra es más larga que tu altura, el riesgo es menor. El sol varía su intensidad según la estación del año, la hora, la latitud y las características del suelo (la nieve, el hielo y la arena reflejan más que la tierra y el pasto) así que guiarnos sólo por los horarios a veces resulta relativo.

Caminar y moverse es más sano porque permite cambiar el ángulo de incidencia del sol sobre la piel y esto posiblemente dañe menos. Mientras que la postura inmóvil y acostada es particularmente nociva. De todos modos, aunque uno esté en movimiento es necesario usar protector.

Para protegerse no es suficiente con estar a la sombra. Es una gran ayuda, pero si uno está sentado debajo de una sombrilla con las piernas al lado de la arena se van a quemar mucho por la reflexión de los rayos UV. Se requiere una distancia de sombra no menor a un metro para alejar el peligro de quemadura.

Así como existen protectores solares para la piel, también los hay para el pelo, que cuidan la fibra y el color. Se aplican antes de exponerse al sol y gracias a su filtro UV protegen la queratina de la radiación y refuerzan el esqueleto capilar; muchos además son resistentes al agua.

El agua de mar y la de la pileta son el enemigo número uno de cualquier tipo de pelo, y en especial, del teñido. Por eso, lavárselo regularmente es fundamental, ya que el shampoo barre residuos y devuelve la docilidad. Si optás por uno ideal para el verano, mejor, ya que estos cuentan con componentes especiales que protegen aún más. Para los cabellos teñidos, conviene usar sustancias antioxidantes, como la vitamina E, que reparan el daño de la coloración y prolongan el color.

Durante esta época el pelo requiere más hidratación que nunca, por eso es necesario aplicar el acondicionador con especial cuidado en el largo y las puntas para que se hidrate y se desenrede fácilmente. También podés probar con un sérum, que mejora la textura y el aspecto, sella cutículas, da brillo y flexibilidad, y puede aplicarse tanto sobre el pelo húmedo o seco.

Fuente: Selecciones

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