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Salud

Cómo elegir el gel de ducha adecuado para tu tipo de piel

Cómo debe ser este producto según tus necesidades

No sólo debés adaptar los cuidados diarios al tipo de piel del rostro, sino también del cuerpo. Es por ello que si te bañás con gel de ducha, lo ideal es elegir el que mejor cubra tus necesidades.

Piel seca o muy seca: conviene reconfortarla con un gel de textura rica como una crema de ducha, perfecta para nutrir la piel y limpiarla sin apelmazarla, que permite en particular compensar los efectos desecantes del agua dura y así evitar sensaciones de tirantez o picor.

Otra textura recomendada por dermatólogos es el aceite de ducha. Hidrata, reconforta y calma directamente la epidermis. Aunque hace menos espuma que un gel tradicional, las sustancias grasas presentes en su formulación eliminan eficazmente todas las impurezas.

Piel sensible: si piel no aguanta casi nada, evitá los que contengan jabón, ya que acaba alterando la película hidrolipídica de la dermis, en particular a causa de los detergentes, a veces demasiado alcalinos, presentes en su formulación. Recurrí a un gel fresco y extra suave, que puede estar enriquecido con aceite que forme un escudo de defensa natural contra las agresiones externas.

Piel mixta y grasa: lo ideal es apostar por un gel con acción microexfoliante, así la piel será más suave y luminosa y mejorará el tono y la firmeza. Sin embargo, no ha de usarse más de dos veces por semana, ya que de lo contrario las microesferas exfoliantes presentes en su fórmula pueden provocar agresiones y hacer que la piel se vuelva mucho más seca y sensible.

Fuente: Druni

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