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Notas de Opinión

Un “acuerdito” con el Fondo, el delirio de cambiar de acreedor

El FMI puso más condiciones para desembolsar US$ 7.500 millones que igual llegarían después de las PASO, con las arcas aún más vacías.

Columna publicada originalmente en Clarín

Desde el lunes, en Washington, están de vacaciones. El “entendimiento técnico” con el Fondo es un alivio a dos semanas de las PASO, pero no se traduce en ninguna mejora palpable de la economía, aunque sirvió para calmar el pánico financiero del mercado.

Massa terminó de cerrarlo en San Juan, donde llegó a medianoche; se acostó a las dos de la mañana y se levantó a las seis. Hubo tantas idas, vueltas, viajes, no viajes y anuncios fallidos que una vez que Economía lo confirmó, los medios esperaron el comunicado del Fondo para difundirlo: el pastorcito, el lobo y el mercado.

El Fondo no va a poner un dólar hasta despues de las PASO. El “entendimiento” le otorga a la Argentina desembolsos por US$ 7.500 millones pero no es por amor: el pais deberá implementar medidas de ajuste fiscal, esperar las aprobación del board y pagar los vencimientos del lunes y martes de la semana próxima.

Sólo hay que ver de dónde sacamos US$ 3.500 millones. En el fondo del frasco ya casi no quedan yuanes. Según la Fundación Capital hay el equivalente a US$ 1.400 millones disponibles. Segun los técnicos consultados por este diario es imposible conseguir que se destrabe el segundo tramo del swap en 48 horas para que este disponible el lunes.

Aunque esta semana con el dólar agro se pudo acumular más de 400 millones de dólares, las reservas están en una posición crítica. Para la Fundación Capital -dirigida por Carlos Pérez quien acompañó en el BCRA la gestión de Martín Redrado- hay reservas netas negativas por US$ 7.800 millones.

Relevando al BCRA de las deudas no exigibles a corto plazo (como el swap con China) quedan US$ 550 millones para usar. Pero hacerlo en plena campaña electoral significaría dejar a Massa a tiro de una corrida cambiaria. El comunicado del Fondo menciona dos temas urticantes:

* (se deberá) realizar esfuerzos para contener la masa salarial.

* Actualizar las tarifas de energía.

Además prohíbe seguir dándole a la maquinita en el resto del año y le exige llegar a diciembre con US$ 8.000 millones de reservas. El Fondo se puso mas duro que nunca porque Argentina incumplió todos los compromisos: según las metas acordadas en febrero el déficit debía ser inferior a $ 1,18 billones y fue de $ 1,88 billones, un 59% más.

Las reservas debían ser US$ 9.077 millones y fueron de US$ -5.050 millones, esto es un 280% menos; la emisión monetaria no debía pasar al 30 de junio los $ 370.000 millones y llegó a $ 1,35 billones o sea 264% más.

“El acuerdo lo va a tener, pero no en la fecha que usted quiere”, le dijo por zoom el miércoles 19 de julio Kristalina Georgieva a Sergio Massa.

“Eso es un problema”, le respondió el ministro.

El Fondo insiste con ordenar el mercado de cambios. Léase, hacer una devaluación. El impuesto PAIS a las importaciones no los convence y ahora hay un plazo hasta después de las PASO para ver cómo funciona. Si el resultado no es el que Massa promete, el FMI insistirá con una devaluación del peso del 30%, lo que podría llevar el dólar oficial de 270 a 350 pesos.

El ministro-candidato hizo una contrapropuesta: elevar el impuesto a las importaciones (hoy es del 25% para los servicios y el 7,5% para los bienes y fletes) al 30% para todo, pero recién después del 13 de agosto.

Para Hernán Lacunza, que comanda los equipos técnicos de Rodriguez Larreta, ”el Gobierno va a tener que tomar medidas adicionales porque este acuerdo no alcanza para resolver el agujero del BCRA. Esto sirve para aguantar dos semanas, pero no cuatro meses”.

Si las matemáticas siguen existiendo en Argentina, tiene razón: el Fondo le da al país 7.500 millones y Argentina debe pagar antes de eso U$S 3.500 millones. Sólo le quedarían al país 4.000 millones para fortalecer las cuentas.

Diversos Congresos de Paranoicos de la City se preguntaron el viernes: ¿la postergación de los desembolsos hasta después de las PASO es por las vacaciones del organismo o para esperar el resultado de las elecciones y barajar y dar de nuevo?

Una parte del Gobierno sueña (¿o delira?) con buscar préstamos con China y Brasil para cancelar la deuda con el Fondo y cambiar de acreedor.

“Para China es poca plata y se mostrarían como prestamistas de última instancia que compiten con Washington”, dice un importante economista K.

Massa bajo unos kilos y estuvo la semana pasada con un estado gripal que lo obligó a cancelar algunos actos. Tiene como objetivo de base sacar 35 puntos en la provincia de Buenos Aires y redondear 30 a nivel nacional. Así Unión por la Patria seguiría competitiva para la elección general.

Desde el búnker afirman que el mensaje electoral del Gobierno debe tener tres ejes:

1) Unidad.

2) Orden

3) Defensa de la patria. 

No suena demasiado creíble la “unidad” cuando todos se detestan, el “orden” que ha sido un activo de Patricia Bullrich (el Gobierno promete “orden sin dolor”, lo que parece una mala poesía) y “defensa de la Patria” que evoca al pasado.

Sergio es el único que, hasta ahora, le pone el cuerpo a la campaña, Wado tiene un rol secundario, Máximo hace algunos actos perdidos y Axel trata de hacer equilibrio entre Massa y Grabois. Ya en Santa Fe el peronismo trató de “pasar desapercibido” y el resultado fue espantoso.

“No estamos dando argumentos, no lo estamos vendiendo a Sergio”, dice un histórico amigo del ministro-candidato.

La desesperación es tal que han comenzado a pensar en el voto de los extranjeros, que están habilitados para votar en cargos provinciales bonaerenses y solo necesitan presentar el DNI. Por eso se llevan oficinas del RENAPER a los actos,y el padrón de extranjeros pasó de 600.000 a casi 900.000.

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