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Notas de Opinión

Sergio Massa gastó US$600 millones para frenar a los dólares financieros

Esa es la cifra que se fue de las arcas del Banco Central en las últimas tres semanas debido a la intervención en el mercado cambiario.

Artículo publicado originalmente en Clarín

Después del sacudón del jueves, cuando el dólar bolsa llegó a trepar 20 pesos, los dólares alternativos estuvieron en calma en el último día de la semana. El blue cerró a $ 486, un peso menos que en la rueda previa y 12 pesos por encima de la cotización que tenía en la apertura del lunes.

A su vez, el dólar MEP terminó en $ 465 y el contado con liqui, la vía de dolarización que usan las empresas, finalizó en $ 493.

En la semana que está terminando, el Gobierno jugó fuerte para frenar la suba de los dólares financieros. Lo hizo por temor a que se produjera una corrida cambiaria similar a la de abril, cuando tras el dato del 7,7% de la inflación de marzo, el blue saltó casi 100 pesos y rozó los $ 500.

Para evitar el efecto de la suba de los dólares paralelos sobre la inflación de mayo, desde el 24 de abril y hasta el 17 de mayo, el Banco Central gastó al menos U$S 600 millones para mantener a esas divisas en la zona de los $ 460/480.

La jugada de intervenir en el mercado funcionó en los primeros días de esta semana pero tuvo una pausa el jueves 18. Ese día el equipo económico cambió de estrategia, lo que llevó al salto de 20 pesos en el MEP y de 12 pesos del contado con liqui.

Ignacio Morales, analista financiero de Wise Capital, detalla que el jueves, “el BCRA se corrió del mercado y dejó subir a los dólares financieros. Según fuentes de Economía, fue para desincentivar los rulos. Es que con su intervención el BCRA había dejado los dólares financieros con ciertos instrumentos (como AL30) a precios “subsidiados”, incentivando la compra de MEP barato y la venta de MEP caro”.

Pese a la versión que Economía dejó trascender, lo que el mercado debate es si el cambio de estrategia obedeció a la necesidad de alinearse con el Fondo Monetario. Sin divisas en el horizonte y con las exportaciones hundidas por la sequía, la única alternativa que aparece en la agenda de Sergio Massa es convencer al FMI de que le adelante en las próxima semanas los desembolsos por US$ 10.000 millones que debían prorratearse a lo largo del año.

Pese a las conversaciones fluidas con el equipo económico, el FMI sigue sin abrir la billetera. Y no oculta sus recelos por la estrategia cambiaria que Massa lleva adelante y que hace que los dólares que le retacea a los importadores se terminen yendo por el canal financiero.

“Con el BCRA sin reservas, con cepo cambiario, que el Gobierno este usando reservas para mantener el dólar paralelo es temerario“, desliza el economista Fernando Marull.

Pese al salto de los últimos días, la suba de los dólares alternativos promedia el 40% en lo que va del año, levemente por debajo de la inflación esperada para los primeros cinco meses, en torno al 42%.

La consultora LCG resalta que “este rezago se sostiene a fuerza de intervención por parte de la autoridad monetaria que se encuentra utilizando dólares (que no tiene) para contener la brecha por el módico monto de US$ 100 millones diarios”.

Hasta ahora, el Gobierno sigue aplicando un torniquete sobre las importaciones para evitar perder más dólares. Aún así, en lo que va del año el déficit comercial llega a US$ 1469 millones. “En este sentido, el drenaje de divisas parece haberse desviado del canal comercial al financiero”, apunta LCG.

En medio del repunte del aporte del dólar soja, que sumó US$ 150 millones, el Banco Central compró US$ 101 millones en la última rueda de la semana, pero no logró frenar la sangría de reservas.

Las estimaciones de Auren Valores indican que las reservas negativas ya llegan a los US$ 1750 millones. Y mientras el ministro Massa no suelta le pelea política y vuelve a dar señales de querer ser el candidato por aclamación del oficialismo, las señales que no llegan son las del Fondo Monetario.

Para LCG una de las alternativas a las que podría echar mano el Gobierno es extender el plazo del dólar soja 3. La finalización de este programa estaba prevista para el 31 de mayo. Pero lo liquidado por el campo hasta ahora, cuando solo quedan seis ruedas por delante, suma US$ 3.041 millones, lejos de los US$ 5.000 millones que esperada juntar Massa.

“Resulta factible que el Gobierno apele a prorrogar el dólar soja 3 como forma de estirar artificialmente una sábana corta, en un contexto de reservas netas negativas y un tipo de cambio oficial que vuelve a utilizarse como ancla antiinflacionaria”, apunta LCG.

 

 

 

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