Pobreza

Según un estudio de la UCA, la pobreza supera el 30% en el conurbano bonaerense

Según el informe, la pobreza afecta a más de tres millones de habitantes que viven en hogares con ingresos inferiores a $ 4100 al mes

jueves 5 de junio de 2014 - 5:45 am

La pobreza es una realidad que sufren tres de cada diez habitantes del conurbano bonaerense. Se trata de alrededor de tres millones de personas que viven en hogares donde se perciben ingresos mensuales que, en el caso de una familia integrada por dos adultos y dos niños, son inferiores a $ 4142.

Por su parte, seis de cada 100 habitantes son, además de pobres, indigentes, porque los ingresos no alcanzan siquiera para procurar la alimentación básica: son quienes habitan hogares a los que llegan menos de $ 1982 por mes.

Los datos surgen de la Encuesta de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) y están en un informe de la Subsecretaría del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), que depende del gobierno de la ciudad, y con la cual la institución universitaria tiene un convenio para el análisis de datos de ese distrito.[pullquote position="right"]Según un estudio de la UCA, la pobreza supera el 30% en el conurbano bonaerense, [/pullquote]

El informe muestra que en el conurbano bonaerense la pobreza llega a 30,7%, seis décimas más que en 2012; en las mayores áreas metropolitanas del interior (Córdoba, Rosario, Mendoza y Tucumán) el índice se ubicó en 30,8%, y en las ciudades medianas, en el 30,9 por ciento.

En la ciudad de Buenos Aires los resultados indican que es pobre el 7,7% de la población, siempre haciendo la comparación de ingresos de los hogares con el valor de una canasta básica de bienes y servicios. El año anterior ese índice había sido de 9,8%, con lo cual hubo una mejora en el último período medido. Según el sociólogo y coordinador de la encuesta de la UCA, Agustín Salvia, la diferencia entre los índices de la capital del país con el resto de los centros urbanos se explicaría por una mayor participación del empleo formal dentro del universo de ocupaciones laborales (en comparación con otras zonas) y por factores como una mayor llegada de planes sociales locales.

El relevamiento de la UCA no mide el acceso a canastas de mayor valor que la de bienes básicos, pero sí evalúa qué percepción tienen las propias familias respecto de si sus ingresos son suficientes o no. Es decir: en esa variable se elimina el valor monetario de una canasta de consumo y se da lugar a la percepción de las personas. En 2012, en el 34% de los hogares del país la respuesta fue que el dinero que entraba cada mes no alcanzaba para cubrir las necesidades. El dato de 2013 aún no fue presentado, pero, según anticipó Salvia, la tendencia es creciente.

COMENTARIOS