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Notas de Opinión

Alberto y Cristina: Los 5 momentos que explican el divorcio

La “sociedad conyugal” no fue lo que prometió y pasó por varias etapas hasta terminar ambos ignorándose entre sí

Columna de opinión publicada originalmente en Infobae

Se terminó la confianza, ya no hay relación. Solo queda dividir los bienes y cerrar la etapa lo mejor posible. La negociación no será fácil porque ambos tienen poder de daño. Solo que quien tiene más capacidad de convocatoria, caudal de votos y conduce el espacio, tiene arsenal nuclear, y quien preside, posee una exasperante debilidad, y su poder radica en la firma y capacidad de decir lo que quiera en el espacio público. Eso es relevante para lo que viene.

A continuación, los 5 momentos que hicieron que la “sociedad conyugal” que los unió no haya podido lograr los objetivos y hoy en día haya perdido utilidad.

Queda el cierre maduro y sensato entre dos personas que fueron funcionales entre sí por un período muy corto, primordialmente para la campaña electoral 2019, bastante poco tiempo, aunque muy relevante en la historia política nacional.

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Los 5 momentos

Momento 1: La indecisión inicial.

Una vez que asumieron el gobierno, las negociaciones por los cargos y las medidas a tomar fueron de una lentitud llamativa. Los naturales roces por la designación de funcionarios complicaron la relación entre presidente y vice desde el comienzo.

Se tornaba difícil la convivencia en los primeros días prepandemia, porque no tenían criterios establecidos para el reparto de las posiciones más relevantes.

A las desinteligencias iniciales, se les sumaron la pandemia y las cuarentenas eternas. Alberto en su mejor momento, con un 70% de aprobación, y Cristina en silencio, en algún instante se le reprochó que hablaba poco en ese tiempo tan complejo. El presidente llamaba al diálogo por fuera de la grieta y conducía en su versión: “La salud es lo primero y lo demás no importa”.

Lo que motivó, pasado el primer semestre pandémico (Marzo – Octubre) la reacción epistolar de Cristina. Decía en su carta del 26 de octubre de 2020:

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“En este marco de derrumbe macrista más pandemia, quienes idearon, impulsaron y apoyaron aquellas políticas, hoy maltratan a un Presidente que, más allá de funcionarios o funcionarias que no funcionan y más allá de aciertos o desaciertos, no tiene ninguno de los ‘defectos’ que me atribuían y que según no pocos, eran los problemas centrales de mi gestión”.

Comentario: se rompió la promesa de una gestión enérgica que Alberto le había dado a la jefa del espacio y la paciencia de Cristina esperando la agenda de las transformaciones.

Momento 2: la derrota en las PASO 2021.

Un año después, las discusiones se transformaron en peleas que se intentaron ocultar, sin embargo, se hizo evidente la rispidez del Presidente con su vice y de la vice con el Presidente.

Fue un recorrido de largos meses que se caracterizó por:

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-La sobreexposición y dispersión temática (hablar de muchos temas en poco tiempo) del presidente en sus largas alocuciones que incluyeron fallidos, errores y comentarios evitables (desde “vayan y contágiense” en vez de “vacúnese”, hasta que “los brasileños vinieron de la selva y los mexicanos de los indios”).

-El debate por las vacunas, potenciado por la aparición en las noticias del caso llamado Vacunatorio VIP.

-La radicalización de Alberto en su mensaje de confrontación con la Ciudad de Buenos Aires por la coparticipación y en particular la pelea con Horacio Rodríguez Larreta.

-Las charlas públicas arriba del escenario AF vs CFK.

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-Las discusiones por la foto de la fiesta de Fabiola Yañez en Olivos y la autocrítica del presidente.

-Los variados y coloridos ataques de dirigentes cercanos a Cristina hacia el presidente.

Internamente, Cristina seguía planteando un rumbo diferente desde Twitter, carta y discursos. Incluso explicitó mensajes no atendidos por el presidente. La estrategia hacia las elecciones era con formato Alberto, mientras que las encuestas mostraban resultados parejos. La vicepresidenta entendía que el camino era otro. Con más llegada a los sectores más vulnerables y un salario de mayor poder de compra.

La derrota en las elecciones intermedias 2021 trajo cambios en el gabinete, más por presión K que por decisión de Alberto, la llegada de Manzur y Aníbal, entre otros, se decía que era para dar volumen y caudal político para un presidente cada vez más solo y debilitado.

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Comentario: se rompe la ilusión de triunfo electoral de la mano de Alberto.

Momento 3: el acuerdo con el FMI.

Si existió un momento crucial fue el cierre del acuerdo con el FMI por parte de Martín Guzmán en marzo de 2022. El kirchnerismo esperaba más pelea, confrontación y épica en la negociación. Sin embargo, el acuerdo fue llevado en silencio por un técnico económico con revisiones trimestrales y ajuste en las cuentas públicas.

Máximo Kirchner renunció a ser él quien conduzca el bloque de la Cámara de Diputados, lo que implicó la confirmación de la salida.

El sector de la vicepresidenta votó en contra del acuerdo que finalmente fue aprobado por el apoyo de JxC.

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Déjenme un paréntesis a esta altura: en el momento 1 Cristina pedía que el gobierno se atreviera, tomara decisiones y la iniciativa. De ningún modo lo habilitó a cerrar un acuerdo con el FMI sin su aval final. En este sentido se terminó dando una típica situación que no tenía salida, Alberto pretendía tomar el crédito de cerrar una negociación compleja con su ministro de economía y Cristina, seguir negociando mejores condiciones.

Comentario: se rompió la confianza.

Momento 4: el rumbo económico.

Lo que vino después fue más complicado.

Ya no hubo paciencia de Cristina hacia el presidente.

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Ataques diversos, claros y un Alberto desdibujado intentando por momentos defenderse, en otros naturalizar o minimizar las críticas que parecían torpedos a la línea de flotación de una embarcación demasiado pequeña para sobrevivir a la más mínima ola creada.

En síntesis, un presidente intentando hacer equilibrio en su debilidad contra un rival interno de mucho mayor peso.

Y llegó la caída de los últimos dos ministros cercanos al presidente, Kulfas y Guzmán fueron destituidos por mensajes y presiones de la vicepresidenta.

La llegada de Batakis produjo un mini acercamiento matrimonial más por necesidad que por convicción, pero el abismo estaba demasiado cerca. Ya no había vuelta atrás. Vino Massa para ejercer la jefatura de gabinete, desde el ministerio de economía, bajar la tensión política y ordenar mínimamente la impericia económica.

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Ya no hay relación matrimonial, solo la accionista mayoritaria del Frente de Todos, que tendrá que pagar las acciones al portador de quien colocó como candidato a presidente, quien fuera su primer director ejecutivo y presidente de la Argentina, pero que hoy solo le quedan unos meses hasta terminar su mandato y relegar la última porción de poder que le queda, el de la formalidad, el de la firma y el de daño.

Comentario: se rompió todo lo que quedaba en pie. Se delegó la conducción en un tercero que resuelva.

Momento 5: la pretensión de reelección.

Alberto, acorralado y con menos poder, fue indicado por todo el espectro K como el responsable del fracaso económico con una inflación del 100% y la desidia de un gobierno que no avanzó sobre la agenda que requería el país. El mismo presidente quien le declaró la guerra unos meses antes

No fue la pandemia, la economía o la reforma judicial. Fue un todo. Y en ese sentido recordaremos un gobierno que ha tenido muchas dificultades en tomar decisiones, trabajar en equipo o en conjunto, pero sobre todo un gobierno que no se ha colgado grandes medallas para consolidar una épica hacia 2023.

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En este contexto, el intento de reelección de Alberto y su intención de sostener las PASO parecen fuera de toda lógica, más que la de negociar como un referente relevante dentro de Frente.

Por último, para el kirchnerismo el Frente de Todos es una creación de Cristina, por lo que, hacia las elecciones que vienen, debiera ser el mismo Frente, pero sin Alberto… quizá eso es lo que le intentan decir.

Comentario: se rompió la paciencia. La pareja ya actúa como rivales dentro de la misma casa.

Aclaración

Seguramente existan cientos de situaciones y otros momentos, sin embargo, elegimos solo 5 paradigmáticos por las consecuencias públicas, mediáticas y políticas que generaron.

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Conclusiones

La “sociedad conyugal” no fue lo que prometió, pasó por varias etapas, el enamoramiento de campaña, los sinsabores del comienzo de la gestión, la defraudación mutua, la tensa calma, los reproches, las fracturas expuestas, los enojos personales, las alusiones cruzadas, las críticas subrepticias, los terceros que opinan del otro y, por último, la ignorancia entre sí.

Como en cualquier relación que se rompe, se buscaron culpables, hallar la más mínima provocación en el otro, demostrar los incumplimientos ajenos y minimizar los propios. Naturalizar errores propios y ser puntillosos en marcar los del otro.

Alberto y Cristina intentaron una relación de conveniencia que no fue positiva. Por el contexto, la herencia, la falta de trabajo en la relación, los criterios no establecidos previamente, etc.

Al final del camino, el mismo esquema de confrontación entre presidente y su vice, como Duhalde, Chacho o Cobos, pero con otras características… ¿Será como dicen? Que Argentina es ese país donde en 40 días cambia todo, pero que, en 40 años, todo sigue igual.

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Lo de Alberto y Cristina es un caso aparte, complejo en su origen y complicado en su desarrollo, y con grandes diferencias entre ambos: Cristina esgrime poder, genera lealtad y pasión. También produce amores y odios. Alberto demuestra debilidad, torpeza y poca mística.

Aún falta un capítulo, el del cierre… el de 2023. Veremos cómo termina este matrimonio con final anunciado demasiadas veces.

Entrevistas Nexofin

Entrevista a Mayra García: sus inicios, periodismo político y el vínculo con el poder

En diálogo con Nexofin, la periodista de IP Noticias, El Nueve y Jefa de Política en Noticias Argentinas (NA) comparte su entrada al medio, detalla su rutina de trabajo y opina sobre el panorama electoral 2023

“Una información real y con valor periodístico tiene que publicarse, más allá de la incomodidad que pueda generar. El periodismo no nace para ser amigo del poder”, comparte Mayra García sobre su sello de trabajo.

Se preocupa en ejercer un periodismo coherente y transparente, cubriendo el segmento política para diversos medios de comunicación.

Mayra se inició en la gráfica como pasante en la agencia Noticias Argentinas (NA) en diciembre del 2005. Luego, entre 2007 y 2013, estuvo acreditada en el Congreso Nacional, lo que comenzó a acercarla al mundo de la cobertura política.

“Al igual que en el resto de las secciones, es clave entablar vínculos con las fuentes y estar en el lugar de los hechos”, explica la protagonista a NEXOFIN, en el ciclo “Charlas de WhatsApp”.

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Hoy se encuentra como Jefa de Política de la mencionada agencia de noticias, y además está presente en radio con los programas Segunda Vuelta, por FM Milenium 106.7 (Martes de 23 a 24), y Sábado a la tarde, en la AM 750 (Sábados de 17 a 19).

Ese crecimiento profesional continúa firme, ya que se la puede observar desde el 2021 en la pantalla de IP Noticias como columnista política.

En diálogo con Nexofin, la periodista de IP Noticias, El Nueve y Jefa de Política en Noticias Argentinas (NA) comparte su entrada al medio, detalla su rutina de trabajo y opina sobre el panorama electoral 2023.

Nexofin (N): ¿Cómo fue tu entrada al periodismo?

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Mayra García (MG): Empecé en gráfica, en la agencia Noticias Argentinas (NA) como pasante en diciembre de 2005.

Al principio escribí en varias secciones y poco a poco me fui inclinando por la política.

Entre 2007 y 2013 fui acreditada en el Congreso Nacional y después pasé a la edición de la sección Política.

La experiencia en radio comenzó en 2016 y la televisión en 2021.

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N: Para quienes no te conocen, ¿cuáles serían tus pilares como profesional?

Siempre intento comunicar de manera simple, coherente y dejando de lado mis preferencias personales.

Guadalupe Regalzi y Mayra García en el programa Tarde a tarde (lunes a viernes de 17 a 20) por la pantalla de IP Noticias

N: Si hablamos de la carrera, ¿qué consejo le das a las personas que siguen la parte política?

Al igual que en el resto de las secciones, es clave entablar vínculos con las fuentes y estar en el lugar de los hechos.

En épocas en que todo se maneja por WhatsApp, es clave mantener las viejas costumbres y tratar cara a cara con los protagonistas.

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Noelia Barral Grigera, Sergio Olguín, Mayra García y La Bombonera

N: Hoy estás en la pantalla de IP Noticias, en Radio AM 750 y en Segunda Vuelta por FM Milenium 106.7, ¿cómo te organizas con la rutina?

De lunes a viernes arranco la jornada en la agencia NA y después voy al canal. Los martes, sumo radio en Milenium por la noche y en la 750 estoy los sábados.

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N: ¿Algún desafío pendiente a nivel laboral o personal?

Seguir sumando experiencias y que el periodismo me lleve por lugares inesperados, como hasta ahora.

N: Sos Jefa de Política en Noticias Argentinas, ¿consideras que el periodismo debe incomodar al poder?

Una información real y con valor periodístico tiene que publicarse, más allá de la incomodidad que pueda generar.

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El periodismo no nace para ser amigo del poder.

Mayra García, Mariano Casal y Jazmín Bullorini en Segunda Vuelta (martes de 23 a 24) por FM Milenium 106.7

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N: ¿Qué tema falta hoy en la agenda argentina?

Nos falta mucho en agenda ambiental, cambio climático. Entiendo que hay cuestiones más urgentes, pero se está perdiendo tiempo valioso.

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N: Comienza un año electoral, ¿cuál es tu proyección sobre el 2023?

Un año de campaña muy fuerte y una polarización difícil de superar. Final abierto.

N: Vamos con un pequeño ping-pong, ¿virtudes y defectos?

En cuanto al trabajo, diría resolutiva y ocurrente. El defecto es la procrastinación.

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N: ¿Club de fútbol?

Boca Juniors.

N: ¿El gol que más gritaste?

Por fuera del Mundial, los goles de Martín Palermo al Real Madrid en el 2000.

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N: ¿Una canción favorita?

La que quieras, no tengo una sola. Me gusta ahora la nueva de Miley Cirus – Flowers.

N: Para cerrar en un concepto, ¿Mayra García es…?

Una persona que trabaja para ser cada día mejor.

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Notas de Opinión

El Papa Francisco también se baja del barco K

El Pontífice hizo dos críticas durísimas al Gobierno. Señaló que la pobreza es del 52% y que la inflación es “impresionante”. Está quebrado su vínculo con Alberto y ya no se habla con Cristina

Columna publicada originalmente en Infobae

El link corrió como una centella por los smartphones de la Casa Rosada. Dentro del whatsapp, el título adelantaba la gravedad de la declaración.

No era el mejor momento. La Cumbre de la CELAC había sido un fiasco y el repudio extendido a los dictadores latinoamericanos empañaba la visita de Lula. El dólar pasaba los 384 pesos y ahora esta frase inesperada del Papa Francisco.

“En el año ´55, cuando terminé mi escuela secundaria, el nivel de pobreza era del 5%. Hoy la pobreza está en el 52% ¿Qué pasó? Mala administración, malas políticas. Argentina en este momento, y no hago política, solo leo los datos: tiene una inflación impresionante”.

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No era Mauricio Macri. No era Horacio Rodríguez Larreta ni Patricia Bullrich. No era Javier Milei. Era el Papa Francisco, el mejor aliado con el que habían contado Alberto Fernández y Cristina Kirchner en el inicio de la gestión. El Pontífice les avisaba como para que entendieran: él también se bajaba del barco kirchnerista.

Te puede interesar: Dura crítica del papa Francisco a la política económica argentina: “La pobreza está en un 52%, ¿qué pasó?, mala administración, malas políticas”

El Presidente, el ministro de Economía, Sergio Massa, y la ministra de Desarrollo Social, Victoria Tolosa Paz, recibieron la noticia de la frase papal en silencio, como si se tratara de una muerte. A uno de ellos le terminó brotando una respuesta, desencajada y argentina. “La puta madre que los parió…”.

A medida que llegaban los detalles, la cosa se ponía peor. No se trataba de un equívoco ni de una frase dicha a las apuradas.

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El Papa Francisco le había dado un extenso reportaje, el primero que concedía desde la muerte de su antecesor alemán Benedicto XVI, a la agencia estadounidense Associated Press. No es cualquier medio. Es la cooperativa periodística que financian los diarios, las radios y los canales de TV de EE.UU. En sus oficinas de Nueva York trabajan 3.300 empleados. Uno de ellos, la experimentada periodista Nicole Winfield, fue quien se sentó frente al Pontífice. Se conocían bien. Ella tiene más de veinte años como corresponsal en Roma y en el Vaticano. Y ha sido una investigadora implacable de los abusos sexuales en la Iglesia.

El Papa habló de la homosexualidad. “No es un delito”, dijo, y la frase recorrió el planeta. Habló de la paciencia que hay que tener con China y de cómo extraña las charlas con Benedicto cuando tiene un problema. Sabe que luego de su muerte, los obispos más conservadores ya no tienen obstáculos para atacarlo.

Pero las frases del Papa que preocupan al mundo no son las que preocupan a la Casa Rosada. Francisco agitó un número en la entrevista con AP que congeló a la mayoría de los ministros. Habló de la pobreza y precisó que “está en el 52%, ¿qué paso?”.

Todos los informes estadísticos serios sobre la pobreza en la Argentina señalan que, durante el 2022, ya ha cruzado el 50%. Pero esa cifra baja algunos puntos si se consideran los planes sociales. ¿A qué se refería el Papa entonces con el 52%?

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El Observatorio de la Deuda Social que administra la Universidad Católica Argentina es el que elabora el índice más riguroso junto con la medición oficial que hace el Indec. Ese informe calcula que la pobreza en la niñez ronda el 52%. Ese es el dato estremecedor que el Papa le transmitió al mundo. Dato que tiene un agravante. La pobreza infantil viene siempre de la mano de la desnutrición.

Daniel Arroyo: “El Papa tiene razón en todo”

“El Papa tiene razón en todo lo que dice y está apuntando al núcleo del problema argentino que es la extensión de la pobreza, sobre todo en las infancias. Ojalá que la pobreza ocupe el centro del debate en las próximas elecciones”, explica el diputado Daniel Arroyo ante la consulta de este periodista. Arroyo fue el ministro de Desarrollo Social durante la pandemia y es uno de los dirigentes que más ha investigado el tema de la pobreza. Su coincidencia con el Papa es una crítica al gobierno que integró.

La respuesta oficial a las frases del Papa no sorprendió a nadie. La vocera del Gobierno, Gabriela Cerruti, ensayó el argumento de estos tiempos en la gestión Fernández-Kirchner-Massa.

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“Yo leía recién lo que dijo (el Papa) y cuando dice que la política hizo que la economía estuviera como está, todos sabemos que es producto de los cuatro años del macrismo que estamos remontando. Porque, cuando pasa la derecha, sea Bolsonaro o Macri, lo que hace es tierra arrasada. Y el gobierno que vuelve tiene que reconstruir todo de nuevo. Argentina se despertó, y ya se puso en marcha la maquinaria para que estemos mejor”.

Es una asombrosa interpretación para un gobierno que tiene, al día de hoy y además de la pobreza infantil en el 52%, una inflación anual del 94,8% y una acumulada del 300% desde que comenzó la gestión en 2019. A once meses del final del mandato, Alberto y Cristina ya suman más inflación que la inflación total del período Macri (295,7%). “La inflación es auto construida; está en la cabeza de los argentinos”, ensayó esta semana el Presidente con pretensión psicológica, demostrando que su manejo del disparate se mantiene en contante superación.

Y un dato más que contradice la hipótesis Cerruti: las dos etapas con el índice más alto de pobreza fueron en 2002, con Eduardo Duhalde (52%) como presidente, y la actual que se aproxima en magnitud. Ambos son períodos administrados por el peronismo.

Claro que la reacción del Papa Francisco se entiende un poco más cuando se escarba en el desencuentro político entre el Jefe de la Iglesia Católica y el gobierno kirchnerista, al que respaldó en la campaña electoral de 2019 y al que acompañó con gestos inexcusables en los años siguientes. Bergoglio siempre recibió con sonrisas a Cristina, a los integrantes de La Cámpora y a la esposa del Presidente, Fabiola Yáñez. En cambio, siempre exhibió su rictus más amargo para las visitas de Macri y de su familia.

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Evidentemente, las cosas han cambiado para el Papa con la decadencia del Gobierno y el derrumbe de las cifras económicas. Hay que consignar cuatro cuestiones fundamentales.

1.- La relación del Papa Francisco con Alberto Fernández está en su peor momento. No le perdona al Presidente la sanción de la ley del Aborto. Y considera erradas dos de sus decisiones: la de haberle quitados fondos de la Coparticipación Federal a la Ciudad de Buenos Aires para dárselos a la Provincia, y la de atacar e intentar destituir a los miembros de la Corte Suprema. El Papa cree, además, que el Presidente muchas veces sobreactuó el vínculo con el Vaticano para obtener réditos políticos.

2.- También se ha deteriorado la relación del Papa Francisco con Cristina. Ya hace tiempo que no se hablan ni se encuentran.

3.- Tampoco es fraterna la relación del Papa Francisco con Sergio Massa, con quien nunca se reunió. Hay un cortocircuito de vieja data, que es el supuesto impulso político que el hoy ministro le habría dado al obispo de Zárate-Campana, Oscar Sarlinga, para que reemplazara a Bergoglio en el arzobispado de Buenos Aires. El Papa nunca se refirió públicamente a la cuestión.

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4.- Hay dos hombres de estrecha relación con el Papa Francisco que integraron el Gobierno, y que ahora ya no están. Gustavo Beliz, quien fue asesor estratégico del Presidente. Y Martín Guzmán, que fue ministro de Economía, y a quien el Pontífice le facilitó sus vínculos amables con la directora ejecutiva del Fondo Monetario Internacional, la búlgara Kristalina Georgieva. Con las ausencias de Beliz y de Guzmán, el canal de diálogo entre el Papa Francisco y el gobierno kirchnerista se reduce al formal de la Secretaría de Culto, y a operadores políticos de segunda línea.

En las últimas horas, los dirigentes de Juntos por el Cambio observaron con cautela el estallido entre el Papa Francisco y el gobierno kirchnerista. La evaluación primaria es que Bergoglio intenta ubicar a la Iglesia argentina en el centro de la escena con la crítica socio económica y más despegada de la gestión en decadencia de Alberto y Cristina. “Son los primeros movimientos ante la posibilidad de un cambio en el Gobierno”, asegura uno de los pocos dirigentes opositores que mantiene relación con Roma.

Es interesante la entrevista del Papa Francisco con Associated Press. Esta vez no repitió el error de igualar la situación de Rusia y Ucrania, como lo había hecho en reportajes anteriores. El aire de justificación a la invasión rusa que transmitieron sus palabras provocó críticas durísimas de los gobiernos de la Unión Europea, y también del propio presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski.

Esta vez, el Pontífice respondió en tono amable y a veces hasta relajado sobre las cuestiones más íntimas de su vida actual. Associated Press recuerda que el año pasado el Papa debió enfrentar una operación de la rodilla y la extirpación de 33 centímetros de sus intestinos. Son intervenciones siempre complicadas para un hombre de actividad intensa y 86 años.

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“Estoy bien de salud. Por la edad que tengo, estoy normal. Puedo morir mañana, pero vamos, está controlado”, bromeó, con la dosis de ironía que lo acompañó en toda su trayectoria.

Francisco también dejó en claro que, al menos por ahora, no hay indicio alguno de que vaya a viajar a la Argentina. “Por el momento no. Estuvo programado en 2017, Chile, Argentina y Uruguay. Noviembre, ¿qué pasó?. Bachelet terminaba su mandato y yo quería ir a visitar a Michelle. Lo pasamos a diciembre, pero caer en enero a Argentina, uno no encuentra ni al perro en la calle. Hicimos Chile y Perú, y después ya no se reprogramó más”. El Papa deja toda la sensación de que el no al reencuentro con su país de nacimiento parece definitivo.

La pobreza del 52% y la inflación “impresionante” no son las únicas referencias que el Papa ofrece sobre la Argentina. De repente, matiza la entrevista con una narración novelada. La cuenta casi como una parábola, de las que abundan en los Evangelios. Pero no. Es un relato sobre los argentinos.

“Los ángeles custodios de los países se fueron a quejar a Dios y le dijeron: `Fuiste injusto con nosotros porque a cada uno nos diste una riqueza, minería, agricultura, ganadería, y a los argentinos les diste todo. Tienen todas las riquezas´. Dicen que Dios pensó un poco, y dijo: `Para equilibrar les di a los argentinos…´. Que no se enojen, es un chiste. Yo soy argentino, pero algo de verdad hay. No terminamos de llevar adelante nuestras cosas”.

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Es un chiste, dice el Papa Francisco, a las audiencias de todo el planeta. Pero él sabe perfectamente que lo suyo no es un chiste. Es una descripción descarnada de los argentinos que hace el jefe espiritual de mil quinientos millones de personas. Algo de verdad hay, admite al final, el hombre que también nació en la Argentina y que lleva en su propia piel las marcas de una tierra surcada por las contradicciones.

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Notas de Opinión

¿Y si Steve Jobs hubiese abierto su empresa en Argentina?

Tenemos talentos incluso de la misma talla, pero nos sobra algo que nos tiene anclados: regulaciones, gobierno grande, sindicatos mafiosos y políticos que si ven a un emprendedor teniendo éxito lo castigan con impuestos, burocracias y leyes que frenan el progreso

Columna de opinión publicada originalmente en Infobae

En el libro “¡Crear o morir!” (2014), Andrés Oppenheimer se hizo una pregunta que casi una década más tarde sigue vigente: ¿por qué nos cuesta tanto que aparezcan individuos de la talla de Steve Jobs, Mark Zuckerberg o Bill Gates en América Latina?

Tenemos talentos incluso de la misma talla, pero nos sobra algo que nos tiene anclados: regulaciones, gobierno grande, sindicatos mafiosos y políticos que si ven a un emprendedor teniendo éxito lo castigan con impuestos, burocracias y leyes que frenan el progreso.

Es la intervención del Estado en la economía la que limita la innovación, la creación de empleo y las mejoras en la calidad de vida de los argentinos. Poco podría haber logrado un Steve Jobs, por ejemplo, en países como Argentina, Venezuela o muchos de los países que se suman a las filas del gobierno grande en América Latina. Porque abrir una empresa en el garaje de tu casa es ilegal y cada día se hace más complicado ahorrar dinero para invertirlo en un país donde abunda la inflación y falta la seguridad jurídica. La pregunta es la siguiente: ¿cuánto talento, empleo y éxito nos estaremos perdiendo?

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Dicho esto, queda claro que la prosperidad de una economía no depende de sus recursos naturales, pero sí de la educación de calidad, de la apertura al mundo y al comercio internacional, de sus científicos, de sus emprendedores (desde las pequeñas y medianas empresas hasta las más grandes) e incluso de sus niveles de transparencia y la necesaria división de poderes para limitar la aparición de caudillos mesiánicos de todo tinte político.

Pero primero nos toca entender la figura del empresario o emprendedor. Una figura extremadamente demonizada a lo largo de mundo y de manera injusta. Para lograr entenderlo vamos a tener que identificar y distinguir a los actores del juego.

Esa demonización suele suceder debido a un personaje específico: el falso empresario, “empresaurio” o amigote del poder que consigue beneficios y privilegios dentro de un mercado regulado gracias a las políticas proteccionistas y que se encuentra en las antípodas del libre mercado. Estos sujetos se benefician de que al consumidor le cueste todo más caro y tenga una calidad cada vez peor de los productos que consume, mientras le venden el cuento del “precio justo”.

Pero ahora hablemos de los empresarios reales, los que hacen las cosas bien. Un empresario o un emprendedor puede ser el ferretero, la panadera, la dueña del mercado de la zona, el quiosquero, etc. Son aquellas personas que gestionan un negocio, una compañía (de cualquier tipo y tamaño) y buscan beneficios económicos por medio del esfuerzo, el trabajo y la dedicación. A su vez, generan empleo para otras personas que también trabajan en su negocio.

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Los empresarios, los emprendedores, son los actores clave de las sociedades productivas, innovadoras y ricas. Por castigarlos como los castigamos en Argentina nos va como nos va, y es una lástima porque los argentinos tenemos todo para ser un país exitoso, próspero y con crecimiento económico.

En un entorno libre y sano, serán cada vez más las personas que abran sus propias empresas y tengan mayores oportunidades para seguir creciendo en su vida profesional, cumpliendo sus propias metas y apostando por la dignidad humana.

Pero ahora te invito un rato a que repasemos las más espectaculares invenciones de la historia (y ya te cuento para qué): en 1450 se inventó la imprenta; en 1590, el microscopio; en 1592, el termómetro; en 1712, el motor a vapor; en 1755, el inodoro; en 1760, las gafas; en 1796, las vacunas; en 1799, la anestesia; en 1800, la pila; en 1826, las cámaras fotográficas; en 1830, la locomotora de vapor; en 1834, la heladera; en 1837, el telégrafo; en 1855, el condón; en 1879, la bombilla eléctrica; en 1886, la Coca-Cola; en 1896, la radio; en 1897, la aspirina; en 1902, una idea de aire acondicionado; en 1912, los semáforos; en 1928, la penicilina; en 1929, la televisión; en 1945, el horno microondas; en 1950, la tarjeta de crédito y el control remoto; en 1960, el láser; en 1967, el disquete; en 1969, internet; en 1971, el e-mail; en 1973, el GPS; en 1975, el sistema Microsoft; en 1976, el VHS; en 1979, el disco compacto; en 1983, el móvil Motorola; en 1990, el servidor web www; en 1995, el MSN Messenger; en 1996, el Motorola StarTac; en 1998, Google; en 1999, el wifi; en 2001, el iPod; en 2003, Skype; en 2004, Facebook; en 2005, YouTube; en 2007, el iPhone; en 2009, WhatsApp y Uber; en 2010, Instagram, y así podemos pasar páginas y páginas.

Todos estos productos fueron inventados en su momento en países abiertos al comercio, al intercambio y la libertad económica, como Alemania, Inglaterra, Estados Unidos, Escocia o Francia, o por ciudadanos del mundo que lo lograron en aquellos países donde tuvieron que migrar debido a las políticas opresivas de sus Gobiernos intervencionistas. Tenemos todo lo que tenemos gracias a los emprendedores, no gracias al socialismo, al peronismo o al sindicalismo mafioso y dinástico.

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Hoy nos toca entender que ser empresario no es malo. Ser empresario está bien. Ser empresario es sano. Lo que no es sano es pretender robar a otros, repartir dinero ajeno, jugar con el bolsillo y el futuro de las personas, destruir sus incentivos a costa de llenar los bolsillos políticos o incluso decir que la inflación está en la cabeza de la gente.

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