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Salud

Cuatro tipos de obesidad que pueden afectar a la población

Hay distintas clasificaciones de la obesidad y esta es una de ellas

Existen distintos tipos de obesidad y diferentes tratamientos adecuados acordes a la causa, estos son algunos:

El cerebro hambriento

Se trata de un tipo de obesidad en el que las personas no sienten ningún tipo de saciedad a pesar de comer de una manera excesiva. Al ingerir grandes cantidades, el organismo recibe más calorías de las recomendadas. El cerebro no recibe el mensaje de que el estómago está lleno y se come más de la cuenta.

El intestino hambriento

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En este caso la persona ingiere cantidades de comida normales pero vuelve a tener hambre en poco tiempo. De esta forma se come entre horas incluyendo alimentos poco saludable para el organismo. Esto se produce por un fallo en la comunicación entre el cerebro y el estómago, donde la señal de acabar de comer se pierde.

El hambre de tipo emocional

Es el caso de aquellos que comen más de la cuenta cuando se sienten tristes, estresados o alegres. Hay una relación directa entre las emociones y el hecho de comer.

El metabolismo lento

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Es el tipo más habitual en la sociedad de hoy en día. Se trata de quienes no son capaces de quemar las calorías ingeridas que se corresponden con su peso, su talla o sexo.

Fuente: Bekia

Salud

Señales de que estás sobreprotegiendo demasiado a tu hijo

Qué pasa cuando se va más allá de los límites sanos

La sobreprotección en la infancia es la responsable de que tengan dificultades para tomar decisiones en su etapa adulta, para solucionar problemas o enfrentarse a retos sin miedo.

Para evitarlo debés ser consciente de que no vas a poder evitar todos los peligros a los que se van a enfrentar, pero podés limitar el espacio de juego, por ejemplo, para que se encuentre los menos posibles. Eso será poniendo límites sanos: sobreproteger es no dejarle correr por miedo a que se haga daño; poner límites es decirle “podés correr, pero hasta donde yo pueda verte”.

Señales de sobreprotección:

– Decidís por él cosas: muchos chicos no son conscientes de que hay varias sobre las que pueden elegir, porque nunca se les dio la oportunidad para ello. Como el color de la ropa, alguna comida o fruta, etc. Estas pequeñas decisiones, además de contribuir a que se sientan “mayores”, minimizan el riesgo de rabietas.

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– Respondés vos cuando le preguntan a él: es común hablar por él, como cuando era un bebé y apenas hablaba, bien sea en tercera persona (“tiene casi tres años”), en primera (“sí, voy a empezar el cole dentro de poco, ¿verdad?”), o en plural sociativo (“nos gusta mucho la casa de los tíos”). A menos que veas que le da mucha vergüenza o que lo está pasando mal, entonces podés darle una mano.

– Lo ayudás sin que te lo pida: no se refiere a que no le ayudes, sino a que se la ofrezcas antes de hacer cualquier tarea por ellos, como: “¿Te ayudo a hacer la cama?” mejor que hacérsela directamente.

– Impedís que se enfrente a las consecuencias de sus actos: es necesario que puedan desarrollar su autonomía dentro de unos límites sanos. No podés evitar que se hagan daño, aunque sí advertirles del peligro que pueden correr.

– Le das todo lo que te pide: el “no” es necesario para educar. Si das todo lo que pide, además de sobreprotegerlo, estás generando que en el futuro no sabrá recibir un no como respuesta.

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Fuente: Ser Padres

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Salud

Que es el síndrome de las piernas inquietas y por qué se produce

Qué caracteriza a este trastorno que dificulta el correcto descanso

El síndrome de las piernas inquietas esta relacionado con la sensación y el movimiento, donde se tiene una sensación desagradable en partes del cuerpo cuando al acostarse a dormir. La mayoría de quienes lo sufren también tienen una necesidad urgente de moverse, y el movimiento a veces hace que se sientan mejor; pero todo esto hace que sea difícil descansar lo suficiente.

El trastorno puede causar sensaciones desagradables en los brazos, el torso e incluso en un miembro fantasma (la parte de una extremidad que ha sido amputada).

Por lo general, no hay un motivo claro y el problema a menudo es hereditario. A veces, existe una causa clara, como el el aumento del ácido úrico en la sangre, no consumir suficiente hierro o las mujeres cuando están embarazadas.

Otros problemas que a veces están relacionados incluyen insuficiencia renal, artritis reumatoide, diabetes, daño en los nervios, anemia y enfermedad de Parkinson.

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Este síndrome hace que uno sienta que debe mover una parte del cuerpo, por lo general las piernas. Estas sensaciones a menudo se describen como hormigueo, pinchazos, escozor o tirones. Por lo general, el movimiento hace que se sienta mejor, al menos durante un período corto. Este problema suele presentarse durante la noche al intentar relajarse o dormirse.

Una de las cosas más difíciles es llegar al diagnóstico. Es posible que se realicen análisis de sangre para descartar otros problemas, en algunos casos, el médico puede solicitar pruebas de los nervios para asegurarse de que no haya daño allí. O pedir un estudio del sueño que se llama polisomnografía, en donde se registra la frecuencia con que las piernas se sacuden o se mueven al dormir.

Si los síntomas son leves, algunos cambios en el estilo de vida podrían ser suficientes para controlarlos:

– Evitá el tabaco, el alcohol y la cafeína.

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– Mantené tu habitación fresca, tranquila y cómoda, y usala solo para dormir, no para mirar la televisión.

– Hacé ejercicio en forma regular.

– Masajeá las piernas o los brazos, o usá calor o compresas de hielo.

– Cuando los síntomas son más graves, los medicamentos pueden ayudar a controlar la necesidad de moverse y poder dormir.

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Fuente: Cigna

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Salud

Método curly: algunos consejos para tener rizos definidos

Cómo tener un cabello estilizado

El método curly se trata de una técnica que busca tener rizos definidos con una serie de pasos de estilizado de cabello. Si tenés rulos pero lucen desprolijos, probá estos cuidados.

Se basa en la hidratación y la forma natural del pelo. En esta técnica se suelen usar shampoos sin sulfatos, mascarillas hidratantes, cremas para peinar y una forma muy peculiar de secar y definir los rizos. Además de seguir cierto estilo de vida para complementar estos cuidados.

Llevar una buena alimentación

La dieta que llevás es fundamental para el bienestar de tu pelo, ya que todas las partes del cuerpo se nutren desde adentro. Comé alimentos ricos en colágeno como pollo o gelatina, verduras y frutas que aporten nutrientes y vitaminas a tu cabello. La hidratación es fundamental, por lo que se recomienda tomar suficiente agua en el día.

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Hacé una rutina para el cabello rizado

La limpieza y la hidratación es fundamental para garantizar que los rizos mantengan su forma. Lavalos con shampoos que no tengan sulfatos o siliconas para evitar sobrecargar el cuero cabelludo y añadí un acondicionador hidratante e incluso una mascarilla para el pelo o producto para definir los rizos.

Cuidá tu cabello al dormir

Si fuiste a dormir con el pelo mojado y sin ninguna protección, esto podría dañar tu cabello. Si lo tenés rizado, lo mejor será secarlo antes de acostarte y usar un gorro de satén que cuide y compacte tus rulos a la hora de dormir. Esto mantendrá su hidratación y evitarás dañarlo con el roce de las almohadas.

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Fuente: Panorama

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