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Notas de Opinión

El mensaje de una condena a Cristina en el país de Messi

Preocupada por el Mundial, la sociedad se muestra indiferente al veredicto sobre la Vicepresidenta en la causa Vialidad. El legado histórico es más importante que la magnitud del fallo

Columna publicada originalmente en Infobae

Este martes, poco después de las 9.30, la mayor parte de la sociedad argentina estará preocupada por los rivales de la Selección en el Mundial de Qatar. Ya se sabe que el viernes es el partido de cuartos de final con Países Bajos. Y que la final de la Copa podría ser contra Francia o Inglaterra. O contra España o contra Portugal. Y que Brasil puede ser el escollo en las semifinales.

Puede resultar desagradable para aquellos a los que no les gusta el fútbol. Y hasta banal para los intereses de un país en crisis y con la economía destrozada. Pero es así. Y negarlo sería querer ocultar la realidad del impacto global que provoca un fenómeno de masas. Los artículos más leídos y las imágenes más visitadas de los websites y las redes sociales tienen que ver con las palabras de Messi, las reacciones de los hijos de Messi o las fotografías que los rivales de Messi se quieren sacar con Messi.

El país de Messi tiene su centro de atención puesto en el Mundial y el resto de las noticias ocupan un lugar secundario. Ese es el escenario que va a tener que afrontar la noticia política del martes, que es la noticia política del año. Entre la victoria esforzada contra Australia y la incertidumbre ante el decisivo match contra Países Bajos, se conocerá la condena contra Cristina Kirchner por la causa Vialidad. La que hizo millonario a Lázaro Báez y la que complica como nunca a la Vicepresidenta.

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Ya se ha dicho en esta columna, y en otras crónicas, que la mayoría de los especialistas penales esperan una condena cercana a los seis años para Cristina y su inhabilitación para ejercer cargos públicos. Como también se ha dicho que la Vicepresidenta no irá a prisión porque el fallo puede ser apelado a la Cámara de Casación, y luego a la Corte Suprema, trámite que llevará bastante tiempo: seguramente mucho más de un año.

Cristina tampoco tendrá inconvenientes para ser candidata en 2023. A presidenta, si quisiera correr ese riesgo. O a senadora por la provincia de Buenos Aires si, como todo indica en los últimos tiempos, prefiere refugiarse en la seguridad de los fueros parlamentarios. En febrero próximo, la Vicepresidenta cumplirá 70 años y desde entonces el mayor peligro que podría sufrir en términos de libertad es el destino de la prisión domiciliaria.

La gran novedad de la debacle judicial de Cristina es la indiferencia de la sociedad ante la posibilidad de su condena a prisión por un gravísimo hecho de corrupción. Los jueces del Tribunal Oral Federal 2 dirán si le corresponden doce años de cárcel, como lo piden los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola, o la condenan con una pena menor. Y si la consideran responsable de formar parte de una asociación ilícita, o si solo toman el argumento de la defraudación al Estado, lo que podría rebajarle la condena pedida a entre cinco y ocho años. En los dos casos, es un castigo que no tiene antecedentes en la historia argentina.

Y eso que Cristina y el kirchnerismo lo han intentado todo. La Vicepresidenta intentó construir la narrativa de una gran conspiración en su contra para proscribirla como candidata electoral. Intentó reflejarse en el espejo brasileño de Lula, preso por corrupción también y ahora electo presidente, y en la novela de Perón, exiliado en España y proscripto durante 18 años por las dictaduras y por las democracias restringidas de aquel tiempo.

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Nada de eso funcionó para Cristina. Como tampoco parece funcionar el cóctel de presiones contra la Justicia. No le dieron resultado los proyectos para ampliar la Corte Suprema a 25 miembros, ni le están resultando los conflictos en el Senado y en la Cámara de Diputados para congelar el funcionamiento del Consejo de la Magistratura. La semana pasada, a través de una gestión personal del diputado Leopoldo Moreau, llegó a ejercer presión sobre su hija Cecilia, quien preside la Cámara Baja para que invalide la designación de cuatro diputados (dos por el Frente de Todos y otros dos por la oposición) en la Magistratura.

La maniobra familiar le dio muy buenos resultados a Cristina. Logró bloquear la designación de los dos diputados opositores (la radical Roxana Reyes y Alvaro González, del PRO), y complicó la reelección de Cecilia Moreau, quien se quedó sin el acuerdo institucional que habían negociado junto con Sergio Massa. Cristina se salió con la suya, y debilitó el poder parlamentario del ministro de Economía. Los jugadores de billar la reconocerían como una jugada a dos bandas. Complicó a los enemigos y también al adversario interno en la misma carambola.

Es que Massa, mientras Cristina se dispone a recibir la condena judicial por el escándalo Vialidad, intenta mostrarse como un dirigente alternativo al kirchnerismo. Una de esas apuestas la hará este lunes, cuando anuncie un acuerdo de intercambio de información fiscal con Estados Unidos. Lo hará en el Centro Cultural Kirchner y con la presencia del embajador Marc Stanley.

El acuerdo se pondría en marcha el 1º de enero próximo y con efecto retroactivo de los datos al 2021. Massa deberá sortear la desconfianza del poder político y financiero estadounidense que guarda como antecedente la utilización de datos confidenciales aportados por ese país en 2009 sobre el patrimonio del entonces candidato opositor, Francisco De Narváez, para difundirlos a través de la prensa kirchnerista. El ministro de Economía reavivó esa desconfianza cuando, hace una semana, advirtió en público que se pondría a investigar a quienes participaron del blanqueo impulsado en 2017 por el gobierno de Mauricio Macri.

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¿El año electoral arrancará acompañado de una guerra de carpetazos con los datos fiscales de los argentinos aportados por EEUU? La AFIP, dirigida hoy por el ultra kirchnerista Carlos Castagneto, es una oficina estratégica controlada por Cristina. Hay empresarios y financistas preocupados por lo que podría suceder con esa información. Y la novedad es que ese temor incluye también a los emprendedores cercanos al Gobierno. Nadie se siente seguro cuando empiezan a volar las carpetas.

La otra apuesta de Massa con horizonte de futuro electoral era sostener los acuerdos institucionales con la oposición en su territorio de la Cámara de Diputados. Con el escándalo que protagonizó la familia Moreau, esa pretensión del ministro de Economía también voló por los aires. No es fácil querer diferenciarse del kirchnerismo en el fragor de los conflictos.

Las dudas sobre las puebaldas K

En la vigilia del fallo judicial contra Cristina, Lázaro Báez, Julio De Vido y José López, el kirchnerismo evalúa hasta donde llevar las protestas callejeras para montar el espectáculo de una enorme reacción popular a la eventual condena contra la Vicepresidenta.

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Pero lo que tienen es muy débil. Apenas las amenazas de paro que hace un ignoto gremialista estatal (Daniel Catalano, de ATE); la caminata que publicitó el piquetero retro Luis Delía; una “pueblada” propuesta por el polémico juez, Juan Ramos Padilla. Y un desfile de celebridades K por el despacho de Cristina en el Senado. Demasiado poco para competir con las noticias que van llegando desde Qatar. “Una lesión del `Huevo’ Acuña tiene más prensa que cualquiera de nuestras puebladas”, exagera un legislador K que extraña los tiempos en los que el lawfare era tendencia global en las redes sociales. ¿Exagera? Parece que no.

Con la cabeza ocupada por Messi, Scaloni y el resto de los integrantes de la Selección en Qatar, los argentinos con problemas reales no parecen dispuestos a movilizarse en apoyo a Cristina. Las protestas se reducirían a la militancia rentada, a grupos piqueteros en busca de alguna compensación económica y a dirigentes necesitados de raciones de protagonismo perdido.

“Si Cristina Kirchner es condenada, se termina de destruir su imagen ante la mayoría de la sociedad argentina y ante el resto del mundo, que es algo que a ella la preocupa mucho”, ha dicho esta semana el abogado y constitucionalista Daniel Sabsay. No terminarían ahí sus preocupaciones. La Vicepresidenta debería pedirle permiso a un juez cada vez que quiera salir del país.

Aquellas imágenes de multitudes reclamando la libertad de Perón en octubre de 1945 no parece que vayan a tener correlato en estos días de veredictos judiciales. El impacto que generan las 415.000 hectáreas en la Patagonia y las 293 propiedades que adquirió Lázaro Báez en todo el país de la mano de los Kirchner, o los inolvidables bolsos voladores de José López con nueve millones de dólares en una noche del Gran Buenos Aires, conducen mucho más a la indignación que a la solidaridad.

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Una encuesta reciente, aunque previa al Mundial, de Opina Argentina consultó en qué está hoy la cabeza de los argentinos. La inflación, la desocupación y la corrupción, en ese orden, son los tres temas que más preocupan a la sociedad y que el gobierno de Alberto y Cristina debería dedicarse a solucionar.

El 56% de ellos cree que, en los próximos meses, su situación económica personal estará peor. Y que ellos, o alguien de su familia, perderá muy pronto el trabajo. Dos tercios de los encuestados temen que la inflación y la situación del dólar se compliquen cada vez más y le echan la culpa al Gobierno.

El mismo sondeo arroja datos significativos sobre la imagen de los dirigentes argentinos. Alberto Fernández encabeza el ranking negativo (76%), seguido por Cristina (70%), Axel Kicillof (69%), Massa (66%) y Mauricio Macri (61%), el único opositor que aparece con números tan adversos. Hay otras encuestas de alcance nacional que muestran números muy parecidos.

Este es el contexto social en el que se va a conocer una muy posible condena por corrupción a Cristina Kirchner. La segunda que recibiría un ex presidente argentino de jueces democráticos. El anterior fue Carlos Menem, quien debió purgar prisión domiciliaria por la la venta ilegal de armas de guerra a Ecuador y a Croacia. Hay quienes creen que un veredicto de magnitud menor al esperado podría perder el impacto en la sociedad.

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Tal vez se pierde la dimensión de lo que podría suceder este martes. Del fallo del Tribunal Oral Federal 2 en la causa Vialidad habrá que analizar dos aspectos fundamentales. Con cuántos años se sanciona el delito cometido, una cuestión técnico jurídica para establecer la pena que se debería cumplir. Pero lo más importante es la calificación del acontecimiento histórico, que calificaría como culpables a Cristina y al resto de los imputados.

Quizás, como lo dice el actor que representa al fiscal Luis Moreno Ocampo en la película “Argentina, 1985″ al evaluar las sanciones a las Juntas Militares por la represión ilegal, no importa tanto el resultado numérico de las condenas como el impacto simbólico que queda para las generaciones futuras.

Si una defraudación al Estado cometida por altos funcionarios es condenada, será más difícil que se repitan en los años por venir. El legado, en definitiva, es siempre lo que perdura en la historia de un país y es más importante que la batalla de un momento.

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Entrevistas Nexofin

Entrevista a Melisa Reinhold: crecimiento personal, mercado inmobiliario y relatos en Mar Oscuro

En diálogo con Nexofin, la periodista del diario La Nación y LN+ comenta su pasión por la profesión, menciona los libros que la marcaron y opina sobre el impacto de la Ley de Alquileres en los argentinos

“Con la llegada la adolescencia, la vida en la ciudad comenzó a llamarme. A los 17, me tomé un avión para Buenos Aires y me vine a estudiar”, comparte Melisa Reinhold a NEXOFIN en el ciclo Charlas de WhatsApp.

Bajo la hermosa naturaleza que rodea a la ciudad turística de Villa La Angostura, se convirtió en una apasionada del periodismo, las letras y las historias.

Luego de terminar sus estudios en la Universidad Católica Argentina (UCA), la joven comunicadora oriunda de la provincia de Neuquén se cruzó con uno de los temas que más afectan a los argentinos: la sección economía.

Desde el año 2019 se encuentra como redactora en el diario La Nación. Como parte de su crecimiento laboral, desde el 2022 participa los sábados a la mañana en el programa +Info Fin de semana con Eduardo Serenellini en la pantalla de LN+.

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“Estar al tanto de todo lo que ocurrió en la semana y poder transmitirlo de forma sencilla a los televidentes son la clave”, explica Melisa sobre su labor en el medio ubicado en el barrio porteño de Chacarita.

En diálogo con Nexofin, la periodista y licenciada en Comunicación Periodística del diario La Nación y LN+ comenta su pasión por la profesión, menciona los libros que la marcaron y opina sobre el impacto de la Ley de Alquileres en los argentinos.

Nexofin (N): Sos oriunda de Villa La Angostura, Neuquén. ¿Cómo fue tu infancia?

Melisa Reinhold (MR): La naturaleza era la protagonista. Los veranos, en el lago. Los inviernos, en el centro de esquí.

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Pero era un pueblo muy chico y, con llegada la adolescencia, la vida en la ciudad comenzó a llamarme. A los 17, me tomé un avión para Buenos Aires y me vine a estudiar.

N: Trabajas en el diario La Nación desde julio del año 2019, ¿qué es lo que más te apasiona de tu profesión?

Siempre me apasionó contar historias y el periodismo fue una manera de canalizarlo en una profesión. En el camino, se me cruzó la sección economía y me encantó: es uno de los temas que más afecta en el día a día de los argentinos.

La primera nota de Melisa Reinhold en el diario La Nación fue sobre influencers y el marketing digital

N: Respecto al periodismo económico, ¿a quiénes destacas entre tus colegas mujeres del medio?

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Cada vez somos más mujeres que escribimos sobre economía. Algunas de mis guías y referentes son Sofía Diamante y Silvia Stang.

N: Se te ve los sábados en la pantalla de LN+, ¿cuál es tu mayor desafío a la hora de salir al aire?

La preparación previa es súper importante. Estar al tanto de todo lo que ocurrió en la semana y poder transmitirlo de forma sencilla a los televidentes son la clave.

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N: Hablemos de un tema clave para los argentinos, ¿cómo ves el mercado inmobiliario?

Preocupante. Los propietarios cada vez tienen menos incentivos para alquilar, por lo que retiran las unidades del mercado. Por ende, a los inquilinos se les exigen cada vez más requisitos y los precios se van por los aires.

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Melisa Reinhold, Alejandro Casar González, Eduardo Serenellini, Camila Dolabjian y Paula Rossi en +Info Fin de Semana por LN+

N: ¿Cuáles medidas crees que podrían mejorar el sector?

Primero y principal, reformar la Ley de Alquileres. El Gobierno debería proponer incentivos tributarios para los propietarios que rentan permanentemente sus unidades, para que se sume más oferta al mercado.

Además, todo aumenta y a un ritmo vertiginoso, la actualización anual no tiene sentido en el contexto actual.

Melisa Reinhold comenzó en el diario La Nación en julio del año 2019; fue Colaboradora en la sección “Comunidad de Negocios”

N: ¿Qué modificaciones debería contener la Ley de Alquileres, para proteger a los inquilinos?

Creo que el ajuste por inflación no es beneficioso para los inquilinos, actualmente estamos hablando de actualizaciones superiores al 85% y no siempre los salarios acompañan ese ritmo.

Antes de la Ley de Alquileres, el monto de los contratos se acordaba con el propietario del inicio al fin del contrato. Eso daba una mayor previsibilidad, algo que en la Argentina carecemos.

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Melisa Reinhold y Paula Rossi en LN+

N: Escribís relatos bajo el seudónimo Mar Oscuro, ¿cómo empezó esa historia?

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Uf, hace mucho tiempo atrás. Mar Oscuro era un blog que tenía en mi adolescencia, donde publicaba todas las semanas un capítulo de una novela que escribí en ese entonces.

Años más tarde, intenté repensarlo para Instagram y hacer microrelatos, pero lo abandoné por falta de tiempo. Extraño esa parte creativa.

Silvia Stang, Melisa Reinhold, Eduardo Serenellini, Paula Rossi y Alejandro Casar González en la pantalla de LN+

N: Al momento de leer o redactar, ¿cuáles son tus géneros favoritos?

Crónicas periodísticas. También me gusta leer novelas históricas, thriller y autores de países de los que se habla poco.

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N: ¿Tenés algún consejo para un/a futura/o escritor/a?

Súper trillado, pero no por eso menos cierto: ¡Nunca dejar de escribir!

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Mar Oscuro (@mar.oscuro), el espacio de microcuentos y relatos de Melisa Reinhold

N: Vamos con un pequeño ping-pong, ¿un/a economista que te haya decepcionado?

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No tengo.

N: ¿Tres libros que te marcaron para siempre?

Por razones muy diferentes: Mi planta de naranja lima (José Mauro de Vasconcelos), Sobrevivir para contarlo (Immaculée Ilibagiza) y La casa de los espíritus (Isabel Allende).

N: ¿Un clásico que te falta leer?

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Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes Saavedra.

N: ¿Frase de cabecera?

“La vida no es la que uno vivió, sino la que recuerda y cómo la recuerda para contarla”, de Gabriel García Márquez.

N: ¿Una canción favorita?

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Cactus, de Gustavo Cerati.

N: Para cerrar en un concepto, ¿Melisa Reinhold es…?

¡Un mundo de letras!

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Notas de Opinión

Qué economía le dejará el kirchnerismo al próximo gobierno

Se proyecta el efecto combinado del arrastre de la “inflación cero” de José Ber Gelbard que derivó en el “Rodrigazo” con el fracaso del Plan Primavera y la crisis inflacionaria del gobierno de Raúl Alfonsín

Columna publicada originalmente en Infobae

Ni bien asumió la presidencia Alberto Fernández, sostuvo que la culpa de la alta inflación era de la herencia que le dejó el gobierno de Macri. Luego, en 2020 pasó a argumentar que culpa de la pandemia.

Al año siguió, encontró otros responsables “los que remarcaban y ganaban mucho”. En el último año, la atribuyó a los efectos de la invasión de Rusia a Ucrania. Y hoy considera que “autoconstruida”.

Pero en la última semana, la diputada kirchnerista Mariela Uceda, muy suelta de cuerpo, dijo que la inflación era culpa de los aumentos en las tarifas de internet porque, según afirmó, “la Corte Suprema de Justicia impidió que internet fuera declarado servicio público y, por eso, las empresas hacen aumentos desmedidos”.

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Sería bueno recordarle a la diputada que solo gracias a la “lista sábana” pudo llegar a ocupar una banca en la Cámara baja, porque de otra forma se lo hubiese impedido su falta de formación para hablar con coherencia.

El servicio de internet tiene una ponderación dentro del Índice de Precios al Consumidor del Indec varía del 0,76% al 0,85% dependiendo de la zona del país que se tome. Difícil que ese rubro pueda explicar la inflación de 95% el año pasado -tendría que haber aumentado 11.850%, aproximadamente.

Es muy común que los populismos como el kirchnerismo utilicen adjetivos calificativos que nada dicen desde el punto de vista científico, pese a que este es un “gobierno de científicos”, según dijo Alberto Fernández, ni bien asumió la presidencia.

En ningún momento, al presidente y a sus socios políticos de La Cámpora y kirchneristas de paladar negro, se les ocurre hablar de la emisión monetaria como la causa de la inflación y de la caída en la demanda de dinero, porque para ellos, esos son conceptos del FMI, los liberales o cualquier otro que se oponga al populismo.

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Además, ¿Qué son aumentos “desmedidos o ganar mucho”? En todo caso los que ganan mucho son los mismos políticos que, aun con casi el 50% de la población bajo la línea de pobreza, tienen su dieta, sus cargos en empresas públicas y ministerios con abundantes cajas que pueden manejar a su antojo, o contratar legiones de empleados militantes y hacer sus viajes al exterior.

Pero volviendo al tema de la inflación, desde que el kirchnerismo retornó al gobierno, la base monetaria aumentó 237%, y además, el BCRA emite Letras de Liquidez y pases netos a marcha forzada, con el consiguiente impacto en el déficit cuasifiscal.

El gráfico muestra la evolución del stock de Lebac, Leliq y Pases Netos, respecto a la base monetaria. En diciembre 2022 equivalía a casi el 236% de la Base Monetaria.

En otras palabras, a pesar de haber emitido, parte de esa emisión quedó circulando en el mercado y otra parte fue absorbida por el BCRA con estos instrumentos, con lo cual es la verdadera causa de la aceleración de la inflación.

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En concreto, la entidad que preside Miguel Pesce está dejando una deuda impagable por parte del próximo gobierno, que juega contra los depósitos de la sociedad en los bancos.

En 2022 y el inicio del 2023, el BCRA está haciendo un desparramo de emisión monetaria, que crece a un ritmo del 10% mensual y a eso hay que agregarle la colocación de bonos de regulación de la liquidez.

Sobre los intereses pagados por esa deuda, hay que recordar que el Presidente había dicho en la campaña electoral 2019 que iba a “terminar con la timba financiera de las Lebac y que con los intereses que se iban ahorrar le podría aumentar un 20% a los jubilados”. Hoy el cuadro la situación es mucho más grave.

La realidad es que no solo no terminó con las Lebac y los Pases Netos, sino que aumentó la deuda de las ahora bautizadas Leliq y Pases Netos en 10 veces el monto que recibió y los intereses que paga el BCRA se multiplicó casi por 5, subió 389%, en tanto que la inflación desde que llegó el kirchernismo es de 315 por ciento.

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Pero el problema del cuasifiscal es una parte de la deuda que este gobierno está tomando para financiar el exceso de gasto público.

Tomando solo la deuda del Tesoro Nacional, es decir sin considerar la deuda del BCRA, bajo la presidencia de Alberto Fernández aumentó en el equivalente a USD 83.268 millones. En 4 años de gobierno de Mauricio Macri se elevó en USD 90.597 millones.

Si se toma el aumento de la deuda del Tesoro más la del BCRA, la situación para Alberto Fernández se vuelve mucho peor como puede verse en el siguiente gráfico.

Mientras Macri se endeudó a un promedio de USD 1.642 millones por mes, Alberto Fernández, lo hizo en los primeros tres años de presidencia a un ritmo de USD 3.274 millones por mes.

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De lo anterior surge que este gobierno le estará dejando al que viene una deuda pública impagable, sin activos para cancelarla, porque el BCRA casi no tiene reservas propias, las tarifas de los servicios públicos acumulan atrasos y el tipo de cambio real baja mes a mes.

Es equivalente al arrastre de la “inflación cero de Gelbard”, a fines de 1974 que terminó en el rodrigazo, con el fin del Plan Primavera y el estallido del 6 de febrero de 1989. Esas dos tormentas no las sufrirá el próximo gobierno, la sufrirá la población.

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Notas de Opinión

La Ciudad se prepara para pedir el embargo de las cuentas bancarias de la Nación

Es porque dejó de percibir $ 22.000 millones durante este mes en el que la Nación desoyó la sentencia que ordenaba pagarle al gobierno porteño el 2,95% de los fondos coparticipables.

Nota publicada originalmente en Clarín

Mientras el kirchnerismo mantiene su ofensiva en el Congreso con el juicio político contra los ministros de la Corte Suprema, el gobierno de la Ciudad se prepara para avanzar desde el miércoles -cuando vuelva la actividad judicial- en el reclamo por el incumplimiento del fallo que ordenó a la Nación pagar el 2,95% de los fondos coparticipables.

En ese propósito, uno de los pedidos de la administración de Horacio Rodríguez Larreta será el embargo de la cuenta del Ejecutivo nacional en el Banco Nación, en tanto que también analiza pedir la aplicación de multas a los funcionarios que por orden del presidente Alberto Fernández, decidieron desoír el fallo de la Corte.

Las medidas son evaluadas por la Procuración General de la Ciudad, representada por Gabriel Astarloa, que aguarda el reinicio de la actividad judicial el 1° de febrero, para reclamar ante la Corte que se cumpla con lo dictaminado hace más de un mes.

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El embargo de la cuenta bancaria es una medida de “ejecución forzada“, ante lo que la Ciudad ya denunció en el expediente como el incumplimiento del fallo. En consecuencia se requerirá al máximo tribunal que se proceda al embargo de los fondos correspondientes que se deben girar desde que se firmó la sentencia el pasado 21 de diciembre, lo que significa alrededor de $ 22.000 millones.

Como resultado inmediato de ese planteo, se reclamará que al Banco de la Nación Argentina -dirigido por Silvia Batakis-, se lo intime a dar cumplimiento al fallo y por ende, que comience a depositar diariamente el dinero adeudado por este mes.

Dentro de la batería de medidas que se contemplan en estos juicios de ejecución, el gobierno de la Ciudad no descarta a través de su Procurador General, incluir un pedido de multas de aplicación a los funcionarios que por orden de Alberto Fernández, decidieron incumplir la sentencia del máximo tribunal.

El 21 de diciembre la Corte falló a favor de la Ciudad de Buenos Aires, al hacer lugar a una medida cautelar en la que ordenó al Ejecutivo nacional restituir a la administración porteña los fondos coparticipables recortados en 2020.

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La Corte entendió que el reclamo era atendible y por otro lado, que había un daño ocasionado a las arcas de la administración de Horacio Rodríguez Larreta -que devino en la creación de nuevos impuestos-, cuyo incremento debía evitarse.

En base a estos dos pilares, se ordenó al Gobierno nacional que comience a pagar -al día siguiente del fallo- el 2,95% de los fondos coparticipables (la CABA reclama que se vuelva al porcentaje original de 3,5%, pero esa discusión aún no comenzó a analizarse).

Durante el mes que transcurrió desde la sentencia, la Nación decidió no acatar el fallo. Y en el último día hábil de 2022, Carlos Zannini, en su rol de Procurador del Tesoro, presentó la recusación de los cuatro ministros de la Corte y una revocatoria del fallo.

“Con ese planteo la Casa Rosada logró ganar tiempo”, aseguran fuentes del gobierno porteño. Durante todo este mes no se acató el fallo y la Ciudad dejó de percibir $ 22.000 millones. Frente a ese escenario es que ahora la Procuración General de la Ciudad se prepara para pedir el embargo de la cuenta bancarias de la Nación y posibles multas para los funcionarios nacionales.

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Una nueva deuda

Por otra parte, según informaron desde el Gobierno de la Ciudad, el Poder Ejecutivo acumuló una nueva deuda: desde la firma del fallo de la Corte dejó de pagar la cuota mensual que por Ley de Presupuesto correspondía girar para el mantenimiento de la Policía porteña.

Desde la administración de Rodríguez Larreta estimaron que la falta de pago de esa cuota asciende a 4.400 millones de pesos.

Esos fondos se destinaron por mes para solventar la Policía de la Ciudad después de que se votó la ley que redujo el pago de la Coparticipación del 3,5 al 1,4% en septiembre de 2020.

Con el fallo de la Corte de diciembre pasado, el Gobierno Nacional entendió que esa ley quedaba suspendida y por eso dejaron de girar esa cuota a la Ciudad.

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“El Gobierno es selectivo para decidir qué parte del fallo de la Corte cumple y cuál no, porque el 2,95% continúan sin cumplir pero la otra letra de la medida si la acatan”, indicaron fuentes del gobierno porteño a Clarín.

Este dinero también será reclamado junto con los fondos coparticipable bajo el nuevo porcentaje que aún no se abonaron.

Las decisiones de la Corte

Cuando el primero de febrero se reanude el año judicial, el Máximo Tribunal tendrá al menos tres cuestiones determinantes que resolver en el marco de este expediente.

En primer término el planteo de Carlos Zannini respecto a la recusación de los cuatro ministros para seguir resolviendo sobre esta cuestión. La medida, indicaron fuentes judiciales, no prosperará, pero hasta tanto no se resuelva ese pedido no se puede avanzar con la discusión.

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Por otro lado, también se deberán pronunciar los cortesanos sobre el pedido de revocatoria del fallo que también expuso el Gobierno de Fernández. Otra medida que no llegará a buen puerto.

Sin embargo, con estos dos aspectos la Casa Rosada ganó tiempo porque nada se podrá resolver hasta tanto no haya un pronunciamiento al respecto.

Lo que a continuación deberá analizar la Corte es el planteo de incumplimiento formulado por la Procuración de la Ciudad respecto al fallo de diciembre y lo que se materializará en un pedido puntual de embargo de cuentas del Banco Nación para cubrir el dinero que no se pagó.

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