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Salud

Tres pasos para lavar los peluches de tus hijos

Cómo eliminar suciedad, bacterias y gérmenes

Los peluches pueden acumular suciedad, gérmenes, alérgenos y mugre. Para lavarlos y desinfectarlos correctamente, seguí estos consejos.

Leer las instrucciones para el lavado

Lavarlo a máquina es siempre la mejor opción, ya que garantiza la eliminación de gérmenes y bacterias más que un lavado a mano. Sin embargo, no todos pueden meterse en el lavarropas, por ejemplo, si tienen bolitas de plástico o guata de algodón. Es conveniente no quitar la etiqueta con las indicaciones para el lavado o bien guardarla para poder consultarla cuando se necesite.

Prepararlo para el lavado

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Podés aspirar el peluche para eliminar el polvo y pretratarlo en caso de manchas difíciles. Luego, para protegerlo durante el lavado, colocalo dentro de una bolsa de red para la ropa. Si se dispone, usá el ajuste de desinfección de tu lavarropas para asegurar de que se eliminan todos los gérmenes. De lo contrario, podés elegir un ciclo de lavado delicado y añadir un producto desinfectante a tu detergente habitual.

Secado

Podés elegir entre secarlo al aire libre o en la secadora, dependiendo del tipo y de tus necesidades. Si es especialmente delicado, podés enrollarlo en una toalla blanca limpia para eliminar la humedad y luego colgarlo con pinzas de la ropa para que se seque. Si querés un resultado más rápido, podés usar la secadora y elegir un ajuste de calor bajo para evitar que las pieles sintéticas se dañen.

Fuente: Hoover

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Salud

Siete alimentos que ayudan a combatir el calor

Lo que ingerís influye en cómo te sentís los días de temperaturas elevadas

Lo que comemos influye en cómo nos sentimos en estos días de verano. Tus digestiones serán más ligeras si optás por platos frescos y no muy cargados, además de una correcta hidratación.

Estos son algunos alimentos que te ayudarán a combatir el calor:

Kiwi: es una de las frutas más refrescantes, cuentan con una elevada proporción de agua y su aporte de fibra favorece las digestiones ligeras, evitando que tu cuerpo trabaje más de lo necesario.

Sandía: su porcentaje de agua está por encima del 90% y proporciona una buena cantidad de potasio, que permite el equilibrio de líquidos de tu organismo.

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Espinacas: contienen mucha agua, son bajas en calorías y son versátiles ya que se pueden comer solas, en ensaladas o en otro tipo de platos.

Especias y pimientos picantes: puede parecer una contradicción, pero lo cierto es que el picante hace que la temperatura corporal se eleve, facilitando la transpiración y reduciendo el calor corporal.

Tomate: su valor nutritivo es considerable, es rico en vitaminas A y C y contiene mucha agua.

Frutos rojos: disminuyen la presión arterial y facilitan la vasodilatación, lo que influye directamente en la bajada de la temperatura corporal.

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Lechuga: es refrescante, ligera, nutritiva y fácilmente combinable con otros alimentos. Tiene una alta concentración de agua, por lo que juega un papel fundamental en la hidratación del cuerpo.

Fuente: Zespri

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Salud

Qué son los nutrientes y dónde encontrarlos

Qué función cumplen en el organismo

Para fortalecer los huesos es necesario hacer actividad física acorde a lo que cada uno pueda e incorporar nutrientes, sustancia requerida por el cuerpo para obtener energía y permitir que desarrolle todas sus funciones de manera correcta.

Es clave no saltearse comidas, que los alimentos sean lo más caseros posibles, bajos en grasas saturadas y ricos en proteínas, hidratos, lácteos, fibras naturales, Omega 3, entre otras.

​Hay dos tipos de nutrientes esenciales: macronutrientes y micronutrientes. Los primeros incluyen proteínas, carbohidratos, grasas y agua. Los segundos incluyen vitaminas y minerales.

A los cereales se los incluye en los macronutrientes, dentro de los carbohidratos. En cuanto a los integrales, aquellos que no fueron refinados por completo y que conservan su cutícula externa y son ricos en fibra, hay un aporte de hidratos de carbono complejos, que son fuente de energía para el organismo y, particularmente, para el sistema nervioso, debido a que están formados por glucosa.

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Asimismo, algunos de estos tipo de cereales, como el arroz integral, contienen germen, con alto contenido de ácidos grasos esenciales, Omega 3 y 6, lo que reduce la inflamación de las articulaciones, mejora la circulación y reduce el colesterol. Son ricos en vitamina B, importantes para digerir los carbohidratos; fuente de vitamina E y zinc, que tienen efectos antiinflamatorios y antioxidantes y contienen flavonoides con propiedades de fabricación de neurotransmisores cerebrales.

Las frutas y las verduras aportan gran cantidad de vitaminas y minerales que aportan mucha energía, por lo que se los incluye dentro de los micronutrientes que protegen al organismo, mejoran la función arterial, el sistema inmunológico y cardiovascular y la estructura ósea.

Estas se dividen en grupos según el color y aportan diversos beneficios:

Amarillas: contienen altos niveles de vitamina C, magnesio, potasio y ácido fólico como pueden ser la banana, ananá y el melón, por ejemplo.

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Rojas: tienen vitaminas, minerales y antioxidantes como la vitamina B, C y E. Son ricas en calcio, fósforo, hierro y potasio. Se puede mencionar a los tomates, manzanas, frutillas, cerezas, pimientos, frambuesas, entre otras.

Moradas: berenjena, remolacha, uvas y ciruelas tienen antioxidantes, polifenoles, flavonoides y antocianinas. Colaboran a reducir el colesterol y el riesgo de enfermedades como diabetes e inflamación celular.

Verdes: el brócoli, lechuga, limón, manzana, pepino, etc. contienen grandes cantidades de vitamina A, B9, C y K, son fuente de fibra y tienen presencia de minerales como hierro, potasio y selenio.

Fuente: La Bioguía

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Salud

Cómo hacer que tus toallas estén más suaves con ingredientes caseros

Incluí estos productos a la hora de lavarlas

Con el paso del tiempo las toallas pueden ir perdiendo suavidad, pero hay un producto casero que puede ayudarnos a recuperarla. La clave empieza con una limpieza por separado; en el tambor del lavarropas colocá solamente toallas separando las blancas de las de color.

Una vez separadas, agregá un poco de bicarbonato de sodio en el tambor del lavarropas junto con las toallas y cerrá la puerta. Añadí el jabón como harías normalmente pero en lugar de suavizante añadí la misma cantidad de vinagre blanco o vinagre de limpieza.

Lavá a temperatura media (nada de ponerlo a 60 grados, como máximo a 30 grados) y dejá secar normal. Las toallas de algodón habrán recuperado esponjosidad y ahora estarán suaves.

Fuente: Mía revista

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