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Salud

Cómo controlar la sudoración excesiva

Seis consejos para reducir la hiperhidrosis

La hiperhidrosis es una enfermedad benigna que provoca una transpiración excesiva inesperada. Se manifiesta, especialmente, en las palmas de las manos y de los pies, las axilas o las ingles.

Si se trata de un hecho puntual, un día de mucho calor o un acontecimiento por el que estemos nerviosos, no hay que darle importancia. Si se ha convertido en algo habitual, es mejor acudir al médico.

Consejos para aliviarla:

1.- Evitar ciertos alimentos y bebidas

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Hay que reducir el consumo de sal como condimento y en la ingesta de alimentos con alto contenido en sodio, ya que el cuerpo intenta liberar el exceso de sodio que consume a través del sudor. Limitar los ingredientes y comidas picantes, como la pimienta, que aumentan la temperatura por el calor. Evitar platos muy calientes, comidas muy copiosas y alimentos con una mayor cantidad de yodo (ajo, cebolla o apio).

Reducir las bebidas calientes o azucaradas y el alcohol. Evitar el té verde y el café y sustituirlos por jugos de frutas frescas o agua.

2.- Usar ropa ligera y holgada

Optar por prendas de algodón. Evitar la ropa ceñida y la de colores oscuros, ya que harán sudar más. El calzado debe facilitar la transpiración del pie, huir de las suelas de goma y de los zapatos muy cerrados.

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3.- Usar antitranspirante, pero sin excesos

Asegurarse de que las axilas estén limpias y secas antes de usar un antitranspirante. Se puede aplicar antes de acostarse y continuar con la rutina durante 8-10 días para reducir la sudoración a lo largo del día.

4. Desodorantes naturales

Una combinación de vinagre de manzana, tomillo y romero es una buena opción para elaborar un desodorante natural para neutralizar el mal olor y el exceso de fluidos. Herví durante 15 minutos una cucharada de tomillo y una de romero. Colar y mezclar con media taza de vinagre de manzana. Frotarlo en las zonas de las axilas o cuello con una gasa.

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O podés usar la fécula de maíz o maicena, es un producto suave con la piel que permite conservarla seca y libre de olores. Mezclá una cucharadita de maicena con una de bicarbonato de sodio con lo que obtendrás un desodorante en polvo. Aplicá sobre las axilas y dejarlo durante el día.

5.- La depilación puede ayudar

Si las axilas sudan mucho, acudir a la depilación. Al tener menos pelo se acumula menos sudor y humedad.

6.- Evitar el estrés y la ansiedad

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Procurar limitar las situaciones que los causan. La transpiración puede ser una respuesta ante situaciones estresantes.

Fuente: 65 y más

Salud

Cómo limpiar el árbol de Navidad y tenerlo listo para las Fiestas

El paso a paso para eliminar el polvo y la suciedad que puede haber acumulado

Después de varios meses, es hora de sacar el arbolito de Navidad, que puede estar guardado en sitios propensos al polvo, insectos y humedad. Para evitar alergias y alargar su vida útil, lo primero es limpiarlo.

Si estuvo guardado en un sitio donde las condiciones no eran las adecuadas, podés probar de limpiarlo con un trapo, agua tibia y vinagre o detergente. Tanto si tu árbol es verde, blanco o de otro color, seguí estos pasos:

1- Poné una toalla en el suelo. Sacá el pino de su caja y sacudilo. Si tenés alergia al polvo o ácaros, protegete con un barbijo. Podés pasar un trapo seco para eliminar todo el polvo posible.

2- Hacé una disolución de vinagre blanco y agua a partes iguales. Humedecé el trapo y pasalo por las ramas del árbol, tronco y base para limpiar y desinfectar. Si no tenés vinagre, usá jabón líquido o de barra, aunque requiere de un posterior enjuague.

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Otra manera de quitar el polvo es asegurando la base del árbol al suelo y pasando la aspiradora con la boquilla para tapicería y la velocidad al mínimo. Comenzá siempre por las ramas superiores y continuá hacia abajo en círculos.

3- Dejá que se seque al aire o en un lugar ventilado durante 24 horas o hasta que la humedad haya desaparecido por completo. Después ya está listo para decorarlo.

Fuente: Hogar manía

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Salud

Cómo evitar que tus medias de lycra se rompan

Los tips para que te duren por más tiempo en buen estado

Para cuidar tus medias y que te duren más tiempo sin que se rompan, tomá nota de los siguientes consejos. Por empezar, fijate bien en la densidad a la hora de comprarlas, ya que es un factor determinante en la durabilidad.

Deben ser mayor a 60 dens para que te asegures de que el grosor del hilo soporta un poco más. Las de 20 y 40 dens significa que el tejido es extra fino y, por lo tanto, tienen mayor probabilidad de romperse con el uso.

Metelas en el congelador

El primer truco es para tus medias nuevas y ayuda a fortalecer el tejido. Mojalas y retirá el exceso de agua. Aún húmedas, metelas en el congelador en una bolsa sellada y dejalas por un buen rato. Si al sacarlas notás que se congelaron un poco, enjuagalas con agua templada y ponelas a secar en un lugar con sombra.

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Usá laca para el pelo

Ponete las medias con cuidado y esparcí una dosis de laca o spray de pelo por todo el largo de tus piernas para que el tejido se endurezca y aguante durante el tiempo que las uses.

Revisá tus uñas antes de ponértelas

A la hora de estirar las medias y ajustarlas a tus piernas, podés tironearlas con cualquier uña rota o mal limada, incluso si tenés las manos rasposas, ya que es un tejido muy delicado.

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Cómo ponértelas

Estiralas suavemente con tus manos mojadas y empezá a ponerlas primero a la altura de los tobillos. Ahí, con ayuda de tus manos, abrilas un poco para ir haciendo espacio para el resto de las piernas sin apresurarte ni con movimientos demasiado bruscos.

Si ya tienen algún hilo corrido o un hoyito, poné un poco de esmalte de uñas transparente para que no se siga rompiendo. Si el daño es pequeño incluso podés unir el tejido mientras se seca el producto.

Fuente: El siglo de Torreón

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Salud

Cómo y con qué agua regar las plantas de interior

Consejos para que se mantengan en buen estado

Para cuidar tus plantas de interior, es importante elegir el agua y el momento adecuado para el riego, así como controlar su temperatura.

1. Elegí el agua adecuada

– El agua de la canilla es la fuente más accesible para regar. Puede usarse para este fin, siempre que no sea demasiado blanda o muy dura.

– El agua ablandada suele contener un alto nivel de sodio. Con el tiempo, puede acumularse en el sustrato y dañar su estructura. Es mejor evitar este tipo o, al menos, filtrarla.

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– El agua dura es rica en calcio y magnesio. Estos elementos también pueden acumularse en el sustrato y crear una capa superior capaz de repeler el líquido. En este caso, se recomienda filtrar previamente el agua o hervirla y luego enfriarla.

– El agua clorada es segura para la mayoría de las plantas de interior, pero también es mejor pasarla por un filtro.

Alternativas al agua de la canilla:

– Agua de lluvia: tiene un pH adecuado para la mayoría de las plantas. Está libre de sustancias químicas y minerales, el único inconveniente es la dificultad de recogerla y almacenarla.

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– Agua embotellada: puede contener todos los minerales que necesitan las plantas, dependiendo de la fuente de la que se extraiga. No posee cloro ni flúor. La desventaja es que genera gastos adicionales.

2. Controlá su temperatura

Lo mejor es regar con agua a temperatura ambiente. Si está demasiado caliente o muy fría puede afectar a su estado.

3. Determiná el momento de riego

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Si notás que las hojas se marchitan, es momento de regarla. Pero es mejor no llegar a ese punto y acostumbrarse a revisarlas al menos una vez a la semana para comprobar si ha llegado la hora de humedecer el sustrato. La mejor manera de averiguarlo es meter el dedo unos 2 cm adentro. Si la tierra parece seca, regala. Si está húmeda, podés volver a comprobar el sustrato al cabo de uno o dos días.

Es preferible regar por la mañana que por la tarde. Durante el día, cualquier humedad que quede en las hojas se evaporará, ya que la temperatura media suele ser más alta. Cuanto más tiempo permanezca el agua en las hojas, mayor será el riesgo de aparición de alguna enfermedad. Lo ideal es que se sequen antes de que anochezca.

Fuente: Ideas en 5 minutos

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