Seguinos en nuestras redes

Notas de Opinión

Ganar un Mundial no garantiza sostenerse en el poder

El inicio del campeonato y el entendible entusiasmo que despiertan Messi y compañía dispararon las fantasías de quienes suponen que un eventual éxito deportivo podría mejorar la performance oficialista en las urnas

Columna de opinión publicada originalmente en La Nación

La situación económica se deteriora día a día: la caída de la demanda de dinero, el impacto en la inflación y en la cotización de los dólares financieros, un Banco Central que no deja de perder reservas y el talón de Aquiles de la deuda en pesos, con vencimientos cada vez más cortos. Para peor, una de las principales calificadoras de riesgo soberano bajó la nota a los títulos públicos en moneda local, convalidando la sospecha que todo el mercado financiero ya tenía: difícilmente el próximo gobierno podrá evitar “reperfilarlos” (un nuevo default). Esto supone que la actual administración esquivaría un evento traumático similar al que parecía ineludible antes de que Sergio Massa trajera algo de calma pasajera. Sin embargo, muchos actores económicos y políticos sospechan que este interregno estaría agotándose. “La corrida de los pesos ya comenzó”, aseguró el miércoles uno de los principales economistas del país.

Ojalá los problemas se agotaran en la economía: el entorno político vuelve todo mucho más complejo, incierto, volátil y ambiguo. Y esto no tiene solo que ver con el adelantamiento de la dinámica electoral, con la cual aparece embriagado el conjunto del sistema político. Desde esta semana, el país experimenta un conflicto de poderes con pocos precedentes gracias a que la mayoría del Senado que controla CFK desconoció un fallo de la Corte Suprema, que había desarticulado una maniobra pergeñada por la vicepresidente para quedarse con un asiento que corresponde a la oposición en el Consejo de la Magistratura. Para peor, a la disfuncionalidad que caracteriza al Gobierno, en la que se destaca la extrema debilidad de la autoridad presidencial, se le suman las dudas sobre el estado de salud del mandatario, que debió interrumpir primero y acotar después su agenda en la reunión del G-20 en Bali. Esto impactó tanto en la enclenque coalición gobernante que la propia Cristina lo llamó para escuchar de primera mano cómo se sentía. Cabe recordar que el diálogo (en rigor, el vínculo) entre ambos está roto y la última vez que hablaron fue en ocasión del frustrado atentado que ella sufrió hace casi diez semanas. La fragmentación del FDT se reproduce a nivel provincial y hasta local, sobre todo en la provincia de Buenos Aires, favorecida por el reparto de recursos presupuestarios y objeto de una feroz disputa por su control que involucra a los principales protagonistas de la vida pública provincial, comenzando por el gobernador Axel Kicillof y un creciente número de intendentes que cuestionan su estilo de gestión y hasta imaginan mecanismos (que algunos interpretan como conspiraciones) para desplazarlo y ubicar a “uno de los nuestros”. El principal nombre es el de Martín Insaurralde.

Dadas las circunstancias, no sorprende que en el oficialismo se apele al pensamiento mágico para imaginar un golpe de suerte que modifique de plano el tortuoso horizonte: si tuvieran alguna idea sensata para salir del atolladero y lograsen el visto bueno de quienes mantienen capacidad de veto (básicamente Cristina), difícilmente conseguirían a tiempo efectos positivos en términos electorales. Falta muchísimo para el final de mandato, pero es tanto lo que debe hacerse para cambiar las expectativas (ni hablar de resolver en serio problemas estructurales) que probablemente sea demasiado tarde para intentarlo. Así, el inmediato inicio del Mundial de Qatar y el entendible entusiasmo que despiertan Messi y compañía dispararon las fantasías de muchos que suponen que un eventual éxito deportivo podría mejorar la performance oficialista en las urnas.

Publicidad

Mirando la experiencia histórica, no hay demasiada evidencia en la que anclar semejantes ilusiones: de los 16 mundiales ganados por selecciones de países democráticos a lo largo de la historia, en 10 casos el partido gobernante salió victorioso en las elecciones presidenciales siguientes, mientras que en los 6 casos restantes triunfó la oposición. Los otros 5 fueron obtenidos por dictaduras, incluidos dos de Benito Mussolini (1934 y 1938) y, por supuesto, la Argentina en 1978. El número de observaciones es bajo para hablar de conclusiones robustas. Sin embargo, la hipótesis de que con la foto de cualquier equipo nacional con la Copa del Mundo en alto alcanza para influir en las preferencias de los votantes no resulta sólida. Ahora que están de moda los años 80, podemos recordar que Raúl Alfonsín acompañó al balcón de la Casa Rosada a Diego Maradona luego del gran logro en México y no solo perdió las elecciones de renovación parlamentaria de 1987 sino que en 1989 se vio obligado a dejar anticipadamente su gobierno en manos de Carlos Menem. ¿Hipótesis alternativa? Altísima inflación mata Mundial (o cualquier otro milagro que los desamparados incumbentes puedan imaginar).

Si ponemos foco en las últimas dos décadas (o 5 mundiales), para capturar mejor el clima de época, el panorama luce complicado para quienes tienen la esperanza de que la vuelta olímpica revertiría las magras expectativas que según todos los sondeos, incluidos los que encarga el oficialismo, tiene el FDT de cara a proceso electoral del año próximo. Tanto Angela Merkel (2017) como Emmanuel Macron (2022) lograron ser reelegidos luego de que Alemania y Francia ganaron sus finales a la Argentina y Croacia, en 2014 y 2018, pero no corrió la misma suerte José Serra, el candidato de Fernando Henrique Cardoso, aunque Brasil se trajo la copa de Corea-Japón en 2002 (fue derrotado por Lula a meses de ese logro). Algo parecido ocurrió en Italia: Romano Prodi (con el gran logro de 2006) no pudo impedir que Silvio Berlusconi regresara al poder en 2008. Y por supuesto en España: el PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero cayó frente al PP de Mariano Rajoy poco tiempo después de coronar una gran actuación en Sudáfrica. El humor de los votantes no se altera demasiado con los triunfos resonantes de sus selecciones nacionales.

La ministra de Trabajo, Kelly Olmos, desató un pequeño escándalo a comienzos de esta semana cuando sumó en una misma frase, y en líneas comparativas, el próximo Mundial y el flagelo de la inflación. ¿Acaso es cierto que un gol agónico de Lionel Messi en la final podría obnubilar nuestra capacidad de reflexión como ciudadanos? O, dicho aun en términos más coloquiales: ¿somos tan tontos como para que mientras nos trasladamos al Obelisco para celebrar cambie nuestra visión del mundo? A diferencia de lo que sostiene Olmos, ganar una tercera Copa del Mundo no borra la inflación –de hecho, el plan de olvidarse de ella durante un mes completo la empeora–, la pobreza, la inseguridad ni el rumbo errático que lleva la administración de Alberto Fernández.

La economía intenta desde hace un tiempo entender la lógica de los comportamientos y el impacto de la psicología en las decisiones de las personas, pero la de Olmos es apenas una visión hipersimplificada: un diagnóstico superficial de cómo funcionamos como individuos y como sociedades. El concepto de “pegarla y salvarse” está muy afincado en la idiosincrasia argentina: así como se especula con una buena cosecha para que los dólares fluyan en los momentos difíciles, también se enuncia esta idea de que una pelota de fútbol puede sostener un gobierno, que lo único que pone de manifiesto son las inseguridades de una gestión que se hunde cada vez más, que carece de base material para salir a la superficie y que necesita confiar en cualquier cosa que parezca un salvavidas.

Publicidad

Economía

La renuncia de CFK a las candidaturas impulsó la suba de los bonos y las acciones

A contramano de los mercados globales, los activos argentinos tuvieron una recuperación como respuesta al impacto del nuevo escenario electoral para 2023.

La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció que no será candidata y los mercados respondieron con una fuerte suba de los bonos de la deuda en dólares. Títulos como el Global 2035 subieron 2% y fueron responsables de que el riesgo país caiga 60 unidades (-2,5%) a 2.326 puntos básicos. La Argentina estuvo a contramano de la región donde el EEM, el índice de mercados Emergentes, cayó 0,6%. Perú, a pesar de la crisis política, no afectó a la región y su riesgo país quedó sin cambios en 165 puntos básicos.

También al mercado bursátil llegó el optimismo por la noticia. De hecho, las Bolsas del mundo bajaron. En Nueva York el S&P 500 perdió 0,20% y el Nasdaq, 0,51%. El Ibovespa de San Pablo bajó 1,02% y las Bolsas europeas cerraron en rojo.

La Argentina se desacopló del mundo. La Bolsa negoció un volumen elevado de $3.057 millones y el S&P Merval, el índice de las acciones líderes, subió 1,83% en pesos y 2,5% en dólares. Lo más destacado pasó por CableVisión que subió 6,06%, seguida de Banco Supervielle (4,49%) y Transportadora Gas del Norte (+4,32%).

El dólar padeció una jornada en la que muchos jugadores se fueron temprano del mercado por el fin de semana largo y quedó casi sin cambios. El contado con liquidación tuvo un ligero retroceso de 0,7% y cerró a $338,09. El dólar libre, que llegó a cotizar a $318, cerró a $316 (+$1).

Publicidad

En la plaza mayorista, el dólar subió 40 centavos a $169,90. Los exportadores liquidaron USD 151 millones de los que el Central se quedó con USD 71 millones, el 47% de lo operado. La cuenta da que la soja le costó $297,60 porque le vendió dólares a $170 a los exportadores. Esos dólares le costaron $230 al Central.

Las reservas subieron USD 312 millones a 39.005 millones por la compra de dólares a exportadores, pero también porque habría ingresado una parte del crédito del BID.

Pero surgió un problema que el lunes puede perturbar estas operaciones. “El lunes se publicó la modificación del decreto del dólar soja y en el artículo 5 hubo una reforma que afecta a los productores porque ahora todos los que accedan al dólar soja tienen que estar respaldados por una liquidación primaria que es la que hace el productor. La secundaria es la que interviene cualquier operador de la cadena. Pero sucede que cooperativa y corredores, que con el correr del tiempo compraron soja, ahora no la pueden vender porque tienen que presentar una comprobante de que la compraron este mismo mes. Ese comprobante no lo tienen porque la liquidación la hicieron antes. En la cadena hay una figura que es la del corre-acopio, que es un símil del acopio creada por los corredores que mueve mucho volumen y les da fuerza para obtener mejores precios”, explicó el analista financiero y experto en agronegocios, Salvador Vitelli.

“El problema es que son liquidaciones secundarias y por eso el productor ahora no les puede vender lo que afectará sus precios. En el ambiente creen que es un arreglo entre los exportadores y el Gobierno que está causando muchos problemas en la cadena porque genera un obstáculo más para la comercialización”, señaló.

Publicidad

El fin de semana largo llegó en el momento justo con un mercado que cerró con euforia y no hay forma de que tome ganancias hasta el lunes. Tiene el hándicap que tendrá 48 horas para observar al mundo. Pero el miércoles de la semana próxima se avecina el examen clave de la licitación de Bonos del Tesoro. Este mes, debe recaudar $1 billón para cubrir vencimientos y déficit. Una misión imposible de acuerdo a los últimos eventos, que obligaría al Banco Central a emitir para cubrir el bache.

 

Nota publicada originalmente en Infobae.

Publicidad
Continuar leyendo

Notas de Opinión

En la política, nadie se quiere hacer cargo de la casta judicial y de inteligencia

El presidente Alberto Fernández decidió subirse institucionalmente a una operación contra la cofradía de la que forman parte algunos de sus amigos. Una movida para quedar bien con Cristina Fernández de Kirchner. La transversalidad judicial y de inteligencia

Columna publicada originalmente en MDZ

“Nunca más a una Justicia contaminada por servicios de inteligencia, operadores judiciales, procedimientos oscuros y linchamientos mediáticos”, lanzó en su discurso ante un aplauso generalizado el presidente Alberto Fernández el día de su asunción en el Congreso.

La descripción es realmente precisa y real. Pero ese 10 de diciembre de 2019 algunos legisladores presentes sonrían con desconfianza sobre esa promesa conociendo muy bien al jefe de Estados y sus relaciones en el mundo judicial. Arrancaba con Marcela Losardo en el Ministerio Justicia y Juan Manuel Olmos como jefe de asesores.

Claro, en octubre de ese año Juan Bautista Mahiques, un integrante destacado de esa cofradía, asumió como Fiscal General de la Ciudad de Buenos Aires en el Salón Dorado del Teatro Colón, con más de doscientos invitados.

Publicidad

Además de sus familiares, el funcionario se sacó muchas fotos y exhibió su vínculo con el resto de la mesa judicial. En primera fila aparecían Losardo y Olmos.

También el ex secretario Legal y Técnico de Mauricio Macri, Pablo Clusellas; y Cristian Gribaudo en representación de su jefe Daniel Angelici. Una clara demostración de que la grieta no penetra en la rosca judicial.

Mahiques fue el representante del Gobierno de Macri en el Consejo de la Magistratura. Su padre, Carlos, fue el primer ministro de Justicia de María Eugenia Vidal, y uno de sus mejores amigos, Ignacio Jakim, también fue funcionario bonaerense en esa gestión. Gracias a Angelici logró un cargo ad honorem en la FIFA, el Tribunal Arbitral, donde se definen los laudos internacionales.

“El Tano se movió para conseguirle el cargo en la FIFA, pero fue clave la gestión del Chiqui Tapia, amigo personal del Mahiques padre”, comenta a MDZ un conocedor de estos entresijos. También operaron para que tenga un cargo en Conmebol Diego Pirota, socio de Darío Richarte, ex N°2 de la Side con la Alianza y entonces vicepresidente de Boca. Rosca judicial, futbol y servicios de inteligencia.

Publicidad

Esta trilogía está relacionada con el polémico viaje de integrantes de la “familia judicial” a Bariloche que fue sugestivamente difundido por Horacio Verbitsky. No cabe ninguna duda que esta movida, que huele a operación de inteligencia, apunta a subir la tensión a horas de conocer el fallo contra Cristina Fernández de Kirchner. Tal es así que el presidente se vio obligado, no solo a usar la cadena nacional para congraciarse con la vicepresidenta, sino además romper la promesa de su discurso de asunción y hacerse eco en términos institucionales de una operación de inteligencia, más allá de la aparente veracidad de lo denunciado. Y encima sigue sin pedirle la renuncia a su asesor Julián Leunda, nexo con su amigo y excliente, Cristobal López.

“Alguien rompió los códigos y armó la operación de inteligencia, los muchachos se cuidan entre sí, esto no es habitual, es producto de la desesperación del kirchnerismo”, reflexiona un integrante de la cofradía. Llamó la atención la presencia en el viaje a Lago Escondido del exjefe de Legales de la SIDE, Tomás Reinke, quien supo tener muy buenos contactos con el kirchnerismo. Alguno de los viajeros sospecha de Esteban Carella, titular de Contrainteligencia de la AFI y cercano a Máximo Kirchner.

La explosión mediática del viaje a Bariloche explotó fuerte en Qatar donde se encuentra Angelici disfrutando del Mundial de fútbol junto a su grupo de amigos. Pudo verse en las tribunas a los nombrados Pirotta y Richarte, al exjefe de la AFI, Gustavo Arribas, su vocero Hernán Nisembaum y a Juan José Galea, exdirector de Finanzas del organismo de inteligencia.

“Están preocupados porque había un pacto de convivencia con los amigos de Alberto y dentro de la AFI, pero algo se rompió”, dicen en el sector judicial del PRO.

Publicidad
Continuar leyendo

Notas de Opinión

Cristina Kirchner no irá presa por ahora y podrá ser candidata el año próximo

Es porque el fallo solo quedará firme cuando lo ratifique la cámara de Casación y la Corte. En cambio, podría perder su jubilación de privilegio y la administración de sus bienes.

Cristina Kirchner fue condenada 6 años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos por el tribunal oral federal 2 y el fallo abre una serie de interrogantes.

¿Puede ir presa y quedar inhabilitada para ser candidata el año próximo?, entre otras dudas.

El constitucionalista Félix Lonigro explicó que “la condenaron sólo por administración fraudulenta en el máximo de la escala, no por asociación ilícita” y por ahora no irá presa porque la condena no está firme.

Además, en febrero cumple 70 años y si la condena queda firme no irá a la cárcel sino tendrá el derecho de la prisión domiciliaria.

Publicidad

“La condena sólo rige desde que quede firme, para lo cual faltan al menos dos o tres años”, dijo. Es así porque la vicepresidenta apelará a la Cámara Federal de Casación Penal y a la Corte. Incluso, dijo que irá a la Corte Interamericana de Justicia.

Intervendrá a Sala IV de la Cámara de Casación integrada por Mariano Hernán Borinsky –Presidente-, Javier Carbajo y Gustavo Hornos a los que Cristina Kirchner también incluyó en su ataque, al igual que a los cuatro miembros de la Corte.

Entonces, la condena no estará firme hasta que falle la Corte y “podrá ser candidata y seguramente tendrá fueros” que le dan inmunidad de arresto, dijo Lonigro.

Aunque si el año que viene es elegida “legisladora, cuando la sentencia quede firme, esos fueros podrán ser removidos por la Cámara a la que eventualmente acceda en 2023” si tiene los dos tercios de los votos.

Publicidad

De todos modos, Cristina Kirchner afirmó esta tarde que no “será candidata a nada” el año que viene.

También debería “perder la jubilación de privilegio de unos 10 millones de pesos que cobra todos los meses y la administración de sus bienes” por el decomiso de 84 mil millones de pesos que dispuso el tribunal oral federal 2.

Por otra parte, Lonigro dijo que el presidente Alberto Fernández no puede indultar a Cristina aún si la condena quedara firme durante su mandato porque el artículo 36 de la constitución impide ese beneficio para los delitos de corrupción.

Además, Cristina aún debe afrontar otros juicios orales en las que también puede ser condenada lo que complicaría su situación judicial aún más. Se trata de la causa de los Cuadernos de las Coimas, de la causa Hotesur y Los Sauces y el pacto con Irán, entre otras. Y quedó demostrado que el delito precedente del lavado de dinero de la Ruta del Dinero K fueron los fraudes en la obra pública, como lo dijo el Tribunal Oral Federal 4.

Publicidad

 

Columna publicada originalmente en Clarín.

Continuar leyendo

TE PUEDE INTERESAR