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Salud

Cuál es el pan que más engorda

Qué tener en cuenta a la hora de elegir un9

El pan forma parte del día a día de muchas personas, pero no todos son igual de saludables, por lo que debés estar atento a la hora de consumirlo.

En cuanto al blanco, se convierte en azúcar al contacto con la saliva porque está elaborado con harina refinada, es decir, a la que han manipulado y se le ha extraído el salvado de trigo original. Los productos elaborados con harina refinada tienden a distinguirse por el color, los panes elaborados con harina completa por ejemplo, suelen tener uno mucho más oscuro, mientras que los elaborados con refinada se reconocen por ser blancos.

Sin embargo, muchas veces el color no es una prueba del tipo de harina con el que fue elaborado. La única manera de comprobarlo es revisando la etiqueta y verificar que diga pan integral, que está elaborado con harina de trigo que contiene el salvado.

De acuerdo a estudios, los carbohidratos que provienen del pan elaborado con harina refinada se simplifican a un ritmo acelerado cuando entran en contacto con el sistema digestivo, es decir, el pan blanco se convierte en azúcar apenas lo ponemos en la boca.

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La investigación indica que estos carbohidratos se convierten en glucosa e inmediatamente entra en el torrente sanguíneo y para contrarrestar los efectos de esta glucosa en la sangre, el páncreas se ve obligado a producir insulina, lo que a la larga trae problemas de resistencia a la insulina, mientras que los niveles latos de azúcar promueven el sobre peso.

El integral y el blanco poseen una cantidad similar de calorías, sin embargo, el primero puede suministrar otros nutrientes al organismo, además son ricos en fibra. Está elaborado con harina de trigo integral, es decir, la harina posee todos los componentes del trigo, lo que se traduce en mayores nutrientes y fibra para el organismo.

Si buscás evitar engordar debés acompañar el pan de integral de una dieta balanceada y practicar alguna actividad física. Los especialistas recomiendan consumir como máximo dos raciones pequeñas de pan integral, lo que equivale a 250 gramos aproximadamente por persona.

También el acompañamiento del pan influye. De nada sirve consumir uno preparado con harina integral acompañado de un guiso alto en calorías, debemos ser coherentes con la alimentación y hacerlo con moderación.

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El pan de molde está elaborado con harina refinada, por lo que se pueden esperar los mismos efectos en el organismo como alto índice glucémico, además se usan otros ingredientes que no tan saludables, como azúcar añadido, grasas vegetales y esto hace que se le considere como un producto ultraprocesado, lo que directamente está relacionado con el sobrepeso.

A la hora de comprar pan, lo primero es verificar que en la etiqueta diga integral, lo que significa que está elaborado con harina integral y que contiene el grano de trigo. Los especialistas recomiendan el pan de centeno, el de trigo 100 % integral y el de avena.

Estos están elaborados con harina integral, por lo general no contienen aditivos y son ricos en nutrientes, vitaminas, minerales y fibra. Ahora bien, poseen casi la misma cantidad de calorías que los elaborados con harina refinada, pero producen una sensación de saciedad y son ricos en fibra, lo que significa que al consumirlos el organismo produce un menor nivel de azúcar en la sangre y esto incide negativamente en el sobrepeso.

Estudios demostraron que se puede perder peso sin dejar de ingerir carbohidratos que, a pesar de que no suman muchos nutrientes, aportan almidón, que proporciona energía constante al organismo, lo que reduce las ganas de comer durante el día, impactando positivamente en el peso.

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Fuente: Qué

Salud

Qué es la niebla mental y cómo puede afectar a las actividades cotidianas

Cómo actuar ante esta situación

En algunos casos, la mente puede enfrentarse a un período en blanco y confuso que dificulta prestar atención, genera olvidos y distracción en las tareas diarias, lo que puede estar relacionado con el fenómeno conocido como niebla cerebral.

A pesar de que no se trata de un diagnóstico clínico oficial, puede surgir después de varias noches de insomnio, cuando se toman ciertos medicamentos como los antihistamínicos, después de una comida abundante, durante periodos especialmente estresantes, una secuela post Covid o cuando se producen grandes cambios hormonales, como puede ser el embarazo o la menopausia.

Tiende a afectar las habilidades esenciales para la planificación, la organización de la información, el seguimiento de instrucciones y la multitarea, entre otras cosas. Cuando la función ejecutiva está deteriorada, suele afectar varios ámbitos de la capacidad cognitiva.

En ciertos casos puede ser difícil de diagnosticar porque está causada por varios factores diferentes, incluso también se la asocia con enfermedades generales. Si los síntomas persisten durante varias semanas o dificulten la vida, lo ideal es consultar con un especialista.

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Se puede comenzar por hacer estrategias de adaptación a corto plazo para gestionar las tareas cotidianas como escribir notas y programar alarmas para no faltar a los compromisos, además de tomar descansos regulares durante los proyectos largos para mantener la concentración y terminar las tareas.

También se puede probar con algún tipo de seguimiento de las actividades diarias con alguna aplicación en el celular o un anotador para registrar en qué momento del día el cuerpo se siente con más energía y lucidez. Lo ideal sería reservar ese tiempo para las tareas más complicadas.

Para contrarrestarla, la actividad física puede mejorar la capacidad de concentración, aumentar la conectividad neuronal y la formación de la memoria en el cerebro. Complementarla con la hidratación y una alimentación rica en vitaminas y antioxidantes.

Fuente: Mendoza post

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Salud

Cuatro nutrientes que mejoran tu humor

Cómo mejorar tu ánimo y tu sistema inmune a través de lo que ingerís

Lo que ingerís influye directamente en tu estado de ánimo. Es por ello que es importante consumir nutrientes que mejoren tu humor y tu sistema inmune. A continuación, cuatro de los que inciden positivamente en tu humor, mejoran la digestión y fortalecen el sistema inmunológico.

Zinc: es un antidepresivo natural y está presente en las carnes, huevos, queso, legumbres, entre otros.

Vitamina D: mejora los niveles de ánimo y se encuentra en lácteos, salmón, atún, yema de huevo, naranja, entre otros.

Omega 3: es antidepresivo natural presente en los pescados grasos, nueces, semillas, entre otros.

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Triptófano: se convierte en serotonina y se halla en las carnes, huevo, palta, frutos secos, cacao, entre otros.

Fuente: Super truco

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Salud

Cuatro tipos de alimentos que conviene no freezar

Los motivos por los cuales es aconsejable no congelar o volver a hacerlo una vez descongelado

Es sabido que nunca hay que congelar un alimento que fue previamente descongelado, salvo que sea cocinado y, ahí sí, se puede volver a conservar en el freezer. Pero del resto, conocé los cuatro que es preferible guardarlos en la heladera y evitar que se congelen.

Dependiendo de sus características, algunos pueden dañarse al ser expuestos a la alta humedad y frío de los freezers, e incluso algunos podrían volverse peligrosos para su consumo.

1. Frutas y vegetales. Evitá congelar las frutas y vegetales frescos que tengan un alto contenido de agua (lechuga, pepino, espinaca, acelga, apio, repollo, melón, sandía, manzana), porque al descongelarlos su líquido interior también lo hará y su textura será más bien esponjosa. Los podés usar para cocinar, pero no para comer frescos como en ensaladas.

2. Alimentos cocidos. No conviene que congeles comidas como pasta cocida al dente o arroz a punto, porque cuando los descongeles cambiará su textura y estarán “chiclosos”. Lo mismo con los productos fritos, porque van a quedar esponjosos una vez descongelados. En cuanto a las preparaciones que incluyan algún producto lácteo, como leche o crema, corrés el riesgo de que se separen una vez dentro del freezer.

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3. Especias y condimentos. No los congeles y, en cambio, guardalos en un lugar de la cocina protegido de la luz solar, seco y fresco.

4. Carnes. Si bien podés congelar los distintos tipos de carne (vacuna, porcina, aviar, pescados), no se pueden recongelar por las bacterias que podrían incorporar en el proceso mientras cambia su temperatura lo que contaminaría la comida.

Fuente: Cucinare

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