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Salud

Cinco pasos para lavar tus corpiños y que se mantengan en buen estado

Cómo prolongar la vida útil de estas delicadas prendas

Los corpiños son prendas delicadas, por eso no podés lavarlos con el resto de ropa en el lavarropas ni luego en el secarropas. La mejor forma es hacerlo a mano, pero, si no podés hacerlo, ponelo en el lavarropas pero pero dentro de una bolsa de lencería para protegerlos y con los corchetes abrochados. Una vez limpios tendelos para que se sequen.

A continuación, cinco pasos detallados para cuidarlos al lavarlos y que te duren más tiempo en buen estado.

1- Leé la etiqueta: revisala antes de cualquier tipo de lavado. A no ser que indique lo contrario, seguramente puedas lavarlo con agua tibia y un jabón especial para prendas delicadas. Si no tenés un balde para hacerlo, podés lavarlo en la pileta del lavatorio o la cocina, siempre y cuando esté limpia.

2- Eliminá las manchas: si tiene manchas de suciedad, eliminalas primero. Humedecé la mancha y frotá con las manos y el jabón hasta que desaparezca.

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3- Dejalo con agua y jabón: llená el balde o a pileta con agua tibia y un poco de detergente, colocá el corpiño para remojarlo y asegurate de que está completamente cubierto de agua. Una vez que esté bien empapado añadí el jabón y asegurate de cubrir toda el área.

4- Enjuagá: es importante que no quede ningún resto de detergente en la prenda.

5- Tender o colgar para secar: hay dos maneras de secarlos. Una opción es colocarlos planos sobre una toalla para que esta absorba el agua mientras se seca, o colgarlo para que se seque, una opción que siempre es mejor. Colgalo de manera que quede doblado por la mitad y una copa a cada lado. No lo tiendas por los breteles, ya que la tela puede deformarse mientras está mojada.

Fuente: InStyle

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Salud

Signos de atención en los pies de los niños

A qué cuestiones debemos estar alertas

Cualquier anomalía en los pies de los niños puede desembocar en futuras dolencias, como dolores de espalda, de piernas o, incluso, condicionar la maduración de su marcha.

Existen cinco señales de atención que no debés desestimar:

– Caídas frecuentes. a partir de los dos años, cuando ya andan por sí solos, las caídas recurrentes pueden deberse a factores como la falta de visión, de coordinación o del propio calzado. He ahí la importancia de acudir a consulta para encontrar la verdadera causa.

– Andar de puntas de pie: en estos casos lo primordial es valorar si se trata o no de un problema neurológico. Este frecuente “vicio” puede provocar un acortamiento del talón de Aquiles, por lo que hay que explorar el origen y ponerle remedio.

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– Tocarse mucho los pies: los niños no se comunican de forma clara y concisa como lo pueden hacer los adultos. Puede ser porque se le haya clavado la uña, porque suda mucho, porque les pica por una posible infección, porque le queda el zapato pequeño o es incómodo.

– Desgaste de los zapatos: si duran menos de dos meses es esencial acudir a un experto, ya que cuando es excesivo y, sobre todo, lateralizado, significa que el pie no está siendo apoyado de forma correcta.

– Que camine con los pies muy hacia dentro: es una cuestión de apoyo., por lo que acudir a un especialista para que estudie la pisada es esencial.

En cuanto a las características recomendadas para el calzado infantil, dependerán de la edad y de la actividad física que realicen y sus condiciones fisiológicas. El objetivo principal es permitir el desarrollo físico y motor adecuado y, para ello, tendrá que ser revisado cada seis meses debido al rápido crecimiento de los niños.

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Como norma general, las características que debemos buscar son:

– Que sea flexible. Aunque dependerá de cada niño, ya que en el caso de mal apoyo, se recomendará una mayor rigidez

– Que el interior no tenga costuras

– Que esté confeccionado con materiales flexibles y transpirables.

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– Que tenga cordones o velcro para una sujeción eficaz.

– Parte trasera correctamente ajustada al talón para evitar el mal apoyo o rozamiento.

– Respetar el ancho del pie, buscar hormas cuadradas para que los dedos tengan suficiente espacio y no se amontonen.

Fuente: EFE salud

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También podés leer: Cómo afecta el sobrepeso a los pies

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Salud

Cómo cuidar la vista si pasás muchas horas delante de la computadora

Consejos para evitar la fatiga ocular

Pasar muchas horas usando la computadora puede generar ojos secos, picazón y vista borrosa. Para este cansancio o fatiga ocular existen algunas soluciones que se detallan a continuación.

– Mantenete a un brazo de distancia de las pantallas

– Usá la regla 20-20-20, que consiste en apartar la vista de la pantalla hacia un objeto situado al menos a seis metros de distancia durante 20 segundos cada 20 minutos, para dar un descanso a los ojos

– Parpadeá con más frecuencia para limpiar los ojos y mantenerlos siempre húmedos

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– Si padecés de ojos secos, usá lágrimas artificiales para humedecerlos

– Graduá el ventilador o el aire acondicionado para que no te dé directamente en los ojos

– Ajustá la iluminación de la habitación y los niveles de contraste de la pantalla para que te sea cómodo. Para optimizar lo que ves, usá la opción brillo o iluminación o cambiá el tamaño del texto

– Usá un filtro de pantalla mate si es necesario

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– En el caso de que te hayan prescrito lentes, usalos delante de la pantalla

– Usá siempre anteojos de sol homologados cuando haga mucho sol

– Consumí muchas verduras como espinacas y col rizada, además de pescado con alto contenido en ácidos grasos omega-3, como salmón y atún

– Podés consultar por lentes de protección de la luz azul que emiten los dispositivos electrónicos y puede ser dañina para tu vista. Estos anteojos contienen cristales específicamente diseñados para reducir y filtrar esa cantidad de luz que llega a los ojos.

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Fuente: Nes

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Salud

Métodos naturales para calmar la indigestión

Qué podés consumir luego de haber comido en exceso o platos muy pesados

Existen hierbas y otras formas naturales de componerse del ardor y malestar que provocan la indigestión.

Jengibre: calma molestias estomacales y alivia las náuseas, mejora la digestión y posee propiedades antiespasmódicas para el tratamiento de calambres estomacales. Puede consumirse en forma de cápsulas, consultando previamente con tu médico, o después de las comidas comé unos trozos de raíz de jengibre confitada o una taza de té de jengibre tibio. Para prepararlo, colocá una cucharadita de jengibre fresco rallado en una taza de agua hirviendo, dejala en remojo diez minutos y luego filtrá.

Manzanilla: se recomienda tomarla como té calmante; lo ideal son tres tazas por día antes de las comidas.

Menta: el aceite de menta calma los calambres intestinales y ayuda a aliviar la inflamación abdominal. Se recomienda tomarlo en cápsulas de liberación prolongada o cápsulas blandas de aceite de menta puro. Aunque si sufrís de acidez, la menta puede empeorar los problemas de reflujo. Evitá tomar medicamentos para la indigestión simultáneamente con el aceite de menta. Otra opción es terminar las comidas con un té de menta. Colocá una cucharadita de hojas desecadas o un saquito de té de menta en una taza con agua hirviendo, dejá reposar por diez minutos y filtrá.

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Ante síntomas de indigestión, ingerí una cucharadita de semillas de hinojo o comino, que tienen aceites que calman los espasmos intestinales, alivian las náuseas y ayudan a controlar las flatulencias. También podés preparar una infusión de semillas: dejá en remojo una cucharadita de una mezcla preparada con partes iguales de semillas de comino, hinojo y anís en 250 ml de agua hirviendo durante dos o tres minutos, luego filtrá y dividí la mezcla en dos o tres porciones. Bebé esta infusión durante el transcurso del día antes de las comidas. La raíz de regaliz recubre las paredes internas del esófago y del estómago calmando las molestias.

También podés verter una cucharadita de bicarbonato de sodio en un vaso con agua y beberlo. Esto neutraliza los ácidos estomacales y alivia el dolor producido por los gases. A veces puede producir gas en el estómago, por lo que algunos recomiendan agregar unas gotas de jugo de limón a la preparación. No lo tomes si seguís una dieta baja en sodio ya.

Una cucharadita de vinagre de manzana disuelto en medio vaso de agua, especialmente después de haber comido en exceso o pesado, ayuda a digerir la comida si no contás con suficiente ácido en el estómago. Podés agregar un poco de miel para endulzar.

Fuente: Selecciones

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