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Salud

Pautas para que tus hijos aprendan a gestionar el miedo

El rol de los adultos ante estas emociones

Una de las más emociones que generalmente más cuesta gestionar en los niños es el miedo, que se caracteriza por ser una intensa sensación desagradable que surge al percibir un posible peligro o daño (real o imaginario), una amenaza.

A la hora de que un menor desarrolle miedo existe por un lado una parte genética, otra de aprendizaje, y otra más fruto de las circunstancias de cada uno. Los adultos deben cuidar sus propios miedos y controlarlos porque a estas edades es muy típico el aprendizaje por imitación.

Hay algunos que son comunes y otros depende de la educación, del entorno y de las experiencias del niño, por lo que van evolucionando a lo largo de la vida. A continuación, ocho pautas para aprendan a gestionar el miedo, según el portal Infosalus.

1. Los adultos deben comprender que el miedo no es malo. No hay que confundir valentía con la imprudencia o la temeridad. Si cree que ser valiente significa no tener miedo está equivocado. La valentía no es una emoción, es un comportamiento que se caracteriza por superar el miedo, lo que no debe confundirse con sentir miedo.

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2. El adulto no puede ridiculizar al niño llamándolo miedoso, debe hacerle comprender que es una emoción que es natural y que también la sienten los adultos y tiene sus cosas buenas porque nos ayuda a evitar peligros.

3. Después, una vez entendido esto, legitimar sus miedos, escucharlos y comprender que les limitan y les hace estar en alerta y enseñarles que es una emoción que todos sentimos.

4. Hablar en familia sobre los miedos que siente y que van cambiando. A lo mejor sus hermanos mayores o sus padres tienen otros miedos. Así verá como natural esta emoción y no tenderá a reprimirla.

5. Ayudarlo a que se enfrente a sus miedos sin forzar y cuando se sienta preparado. Tratar de ponerlos gradualmente en contacto con lo que les da miedo para que aprenda a afrontar los que no son necesarios y que, al superarlos, pueden mejorar su autoestima. Se debe realizar una aproximación sin forzar porque si forzamos hacemos lo contrario y podemos incluso intensificarlo.

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6. Los adultos pueden ofrecer también modelos correctos de cómo actuar frente a diferentes situaciones de miedo. De hecho, la forma en la que se enfrentan a sus propios miedos le da al hijo el patrón que ha de seguir en una situación similar.

7. A veces es bueno en niños muy ansiosos enseñarles técnicas de relajación para que se calmen en las situaciones con mucho miedo, para que baje la intensidad de sus emociones. Entonces, su respuesta fisiológica no será tan alta y desde la calma se puede hacer frente al temor de un modo más eficaz.

8. Si le cuesta identificar sus miedos podés proponerle que dibuje o exprese con su cuerpo aquello que lo genera.

9. Cuidado con transmitirles los temores de los adultos sin darnos cuenta, con nuestra forma de reaccionar. Si se ve que algo te asusta automáticamente lo va a catalogar como algo peligroso y va a responder igual que vos ante ese estímulo.

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10. La actitud de adultos es fundamental a la hora de aceptar y superar los miedos ya que si les transmitimos seguridad, serenidad y confianza en ellos mismos se sentirán capaces de enfrentarse a ellos. En cambio, si te burlás de ellos perderán la confianza en compartirlo con vos. Una actitud empática es la base puesto que así se sentirá comprendido y estará más dispuesto a reconocer sus temores y enfrentarse a ellos.

Fuente: Infosalus

Salud

Cuáles son los riesgos de automedicarse

La importancia de consultar a un profesional de la salud antes de tomar un remedio

Automedicarse de forma inadecuada puede dificultar el diagnóstico de una enfermedad, provocar reacciones adversas y generar una dependencia a ciertos fármacos. El consumo de antibióticos sin cumplir con las indicaciones médicas hace que aparezcan infecciones resistentes, peligrosas y difíciles de tratar, además de que no sirven para curar cualquier enfermedad ni son mejores cuantas más bacterias eliminan.

Entre los posibles riesgos de la automedicación se encuentra hacerlo en base a un autodiagnóstico incorrecto por retrasar la búsqueda de consejo médico, sufrir reacciones adversas poco frecuentes pero peligrosas, enmascarar una enfermedad grave y una posible dependencia a ciertos medicamentos.

Normalmente, una persona no se vuelve adicta a los fármacos con receta si toma las dosis correctas y recomendadas por el médico para tratar su afección, pero sí puede ocurrir cuando se suele hacer un mal uso de los depresores, opioides y estimulantes (que puede provocar una adicción).

Una de las falsas creencias sobre los antibióticos es que sirven para curar cualquier enfermedad, cuando su función es eliminar bacterias, por lo que si se toman cuando no se necesiten podría generar efectos secundarios, además de no solucionar el problema.

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Fuente: El tiempo latino

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Salud

Once consejos para cuidar tu corazón

Cómo mantener en buen estado tu salud cardiovascular

Seguir hábitos de vida saludables ayuda a mantener un corazón sano y prevenir enfermedades cardíacas. A continuación, algunos consejos para cuidar este órgano.

1. Bajar la tensión arterial

La hipertensión es uno de los factores que más eleva el riesgo de sufrir un infarto. La dieta mediterránea es la más aconsejada por ser rica en verduras, legumbres, frutas y derivados lácteos bajos en grasas. Además, media hora de caminata diaria o de un ejercicio físico moderado también es útil para mantener la presión equilibrada.

2. Comer fruta
Es cardioprotectora por su riqueza en potasio, fibra, ácido fólico, antioxidantes y fitoquímicos, previniendo el riesgo de desarrollar un problema cardiaco.

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3. Evitá sobreexcederte en tu trabajo

Exagerar en la cantidad de horas que dedicas a trabajar perjudica tu salud cardiovascular a largo plazo.

4. Bebé té

El té de cualquier tipo (verde, rojo, negro) reduce las posibilidades de tener un problema cardiovascular, porque según estudios previene los depósitos de calcio en las arterias, además de ser un antioxidante, sobre todo si no se le agrega azúcar.

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5. Cuidá tus emociones

La tristeza, los enfados, la ira, la ansiedad o el exceso de euforia pueden desestabilizar hasta un corazón sano. Aunque el riesgo absoluto de sufrir un infarto asociado a emociones intensas es bajo, existe. Podés ayudarte con técnicas de relajación.

6. Dormí bien

Los malos hábitos suelen ser los responsables del insomnio. Seguí unos horarios regulares, evitá cenas pesadas y hacé algo de ejercicio durante la tarde, lo que permite conciliar el sueño con facilidad y mantenerlo y así también evitar problemas del corazón.

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7. Regulá los niveles de colesterol

Superar los niveles recomendados aumenta el riesgo de sufrir problemas. Además, lo óptimo es tener el colesterol “bueno” (HDL) por encima de los 40 mg/dl. Si hay demasiado LDL en tu sangre (el malo), la circulación puede empeorar. Evitá el sobrepeso, no fumes, haccé ejercicio y segui una dieta rica en vegetales y pescado.

8. Cuidá tu peso

Acumular grasa en la zona abdominal predispone a enfermedades cardiovasculares, ya que hay células grasas que crean sustancias inflamatorias que afectan al tejido cardiaco y hace que empeore la tensión.

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9. Dientes sanos

Cuidar tus encías impide que las bacterias que hay en tu boca acaben llegando al corazón y lo dañen. Una infección de las encías no resuelta puede derivar en una periodontitis, que llegue incluso a afectar a la circulación. Mantené una buena higiene bucal y visitá al dentista de forma regular.

10. Controlá tus hormonas

En mujeres con déficit hormonal, problemas de ovulación, sin ovarios o menopausia precoz hay más riesgo coronario.

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11. Evitá el tabaco

Afecta al corazón en su funcionamiento interno y en la circulación sanguínea.

Fuente: Saber vivir

También podés leer: Consejos para incorporar el ejercicio cardiovascular a tu vida diaria

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Salud

Señales para detectar una mentira

Cuáles son los gestos que pueden ser indicio de que no te están diciendo la verdad

Existen algunas señales que pueden ayudar a detectar a una persona mentirosa. Si estás sospechando de que lo que te dice no es verdad, el lenguaje corporal a veces puede dar indicios.

1- Te mira fijamente

Podría pensarse que un mentiroso mueve constantemente los ojos debido al nerviosismo. Sin embargo, una persona que miente te mirará fijamente para comprobar que estás creyendo todo lo que dice.

2- Repetición de palabras o frases

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Suele repetir una frase al grado de creer lo que dice.

3- Exceso de información

Para que su discurso sea creíble, lo “adornan” con demasiados detalles.

4- Toca su cuerpo

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Suelen ensayar varias veces su historia y agregan gestos que lo hagan ver de forma natural. Sin embargo, pueden tocar su pecho o cabeza porque no saben qué hacer o cómo expresarse exactamente.

5- Señales en la cara

– Si los labios se van hacia adentro, es señal de alerta.

– Demasiado pestañeo significa nerviosismo.

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– Sonrisa de cocodrilo. Cuando el cocodrilo “sonríe” significa que te va a atacar. Una sonrisa sincera presenta arrugas en los ojos o las comisuras de los labios.

– Frotar los dedos o las manos.

6- Señales en la voz

Hablar demasiado rápido.

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7- Señales en las palabras

Decir muchas veces “para ser sincero”, “dejame que te cuente la verdad”, son formas de dejar en claro que se está diciendo la verdad, cuando puede que no sea así. Por otro lado, repetir preguntas le ayuda a pensar más lo que va a decir y poder continuar con su mentira.

Tené en cuenta que una sola señal no es evidencia de nada y podría tratarse de otra situación. Sin embargo, si desconfiás de lo que dice y se presentan varias señales al mismo tiempo, son indicadores de que algo no va bien.

Fuente: Salud 180

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También podés leer: Siete señales para detectar una relación tóxica

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