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Política

La mecha que encendió Cristina Kirchner amenaza con provocar una implosión del peronismo

Gobernadores, intendentes, sindicalistas y movimientos sociales exploran nuevas alianzas en medio de la pelea entre el Presidente y su vice.

La metralla de críticas que lanzó Cristina Kirchner encendió una mecha que podría hacer implosionar al peronismo. Las vigas que sostienen al Frente de Todos están agrietadas a pesar de los intentos de la vicepresidenta y de algunos de sus voceros más fieles en insistir que la coalición oficialista no corre riesgo de desplomarse. El repliegue del kirchnernismo para refundar Unidad Ciudadana en la provincia de Buenos Aires es apenas una señal del agrupamiento camino a la batalla de 2023. El ajedrez electoral recién comienza: dubitativos, gobernadores, intendentes, sindicalistas y piqueteros exploran alternativas en medio del fuego interno y de una inflación que amenaza con devorarse todo.

En el nuevo mapa de alianzas surge como una novedad que los gobernadores peronistas, el sindicalismo clásico y los movimientos sociales dejaron de ser la base de respaldo de Alberto Fernández. Lo habían sido desde que Cristina Kirchner lo ungió con un tuit como su candidato para desbancar a Macri. A ellos el Presidente siempre los pensó como contrapeso de La Cámpora. Fueron incluso estos tres sectores los que lo sostuvieron en septiembre del año pasado, cuando activaron una movilización a la Plaza de Mayo a modo de defensa ante el amago kirchnerista de vaciar el gabinete tras la derrota en las elecciones legislativas.

“¿Quién va a querer ahora hacer campaña para un gobierno con una inflación de 70%? Nadie. Es muy difícil”, se resignó un funcionario albertista con despacho en el primer piso de la Casa Rosada, a unos pocos metros de la oficina presidencial. Esa misma desazón perturba al grupo mayoritario de la CGT y a los movimientos sociales oficialistas que apostaron por Fernández y que desde hace algunas semanas toman distancia o presienten el “olor a cala”, un atajo a retórico al que apeló Hugo Moyano en 2013 cuando estaba en la vereda de enfrente del kirchnerismo y aventuraba un fin de ciclo para Cristina que finalmente no llegó.

Cristina Kirchner, el lunes pasado, cuando participó de un acto con la vertiente oficialista de la CTA.

“No vamos a jugar en contra de Alberto, pero tampoco a favor”, dijo un sindicalista camaleónico, que anhela con que Daniel Scioli Sergio Massa aparezcan como alternativa electoral posible ante el resurgir de Cristina. Sumó su voz a la estrategia de distanciamiento Esteban Castro, el dirigente social a cargo de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular que se acercó esta semana a Pablo Moyano para darle forma a una protesta contra “los formadores de precios” por la inflación. La eventual movilización quedó hoy en stand by.  En la CGT no hay unanimidad para salir a la calle a pesar de que circula entre los dirigentes un borrador de una consultora privada que proyecta una inflación de tres dígitos. Congeló cualquier atisbo de rebeldía el comunicado en el que se aplaude el crecimiento del empleo formal en el primer trimestre y el índice de desempleo en 7%. Una caricia de los gremios a Claudio Moroni, su ministro favorito. El problema más urgente del mercado laboral está en los ingresos.

Los gobernadores del PJ se reagruparon ayer en Chaco para preservar su unidad en medio de las peleas internas y reflotaron su “liga” a pedido de Cristina. Puede interpretarse como otra señal para condicionar a Fernández, a quien le reclaman un plan urgente contra la inflación. Juegan muy activos en este abroquelamiento Jorge Capitanich y Juan Manzur, ambos con aspiraciones para ser candidatos presidenciales. El chaqueño sueña con ser ungido por Cristina. El jefe de Gabinete, en tanto, habría tomado ya la decisión de no regresar a Tucumán. En su entorno incluso dijeron que pactó con Osvaldo Jaldo para que sea el candidato a gobernador en junio del año que viene. Un enroque de caudillos parecido al que hizo con José Alperovich, de quien fue su vice hasta 2015. En reserva, Manzur construye un proyecto nacional con raíz en La Matanza. Imagina a Verónica Magario como una eventual compañera de fórmula. Pero en las charlas con sus asesores más cercanos tampoco descarta ser el número dos de Cristina en caso de que la vicepresidenta intente llegar a la Casa Rosada por tercera vez. Puro cálculo hasta que no se dirima la interna.

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La liga de gobernadores se reunió en Chaco y Jorge Capitanich ofició de anfitrión con la mira en 2023

Antes del empujón final de Cristina Kirchner a Matías Kulfas por la construcción de un gasoducto, intendentes y ministros nacionales con ascendencia en el conurbano bonaerense apelaron al uso del off the record como atajo para filtrar información en la prensa que no le era favorable a la vicepresidenta. Así circuló, por ejemplo, la intención de un funcionario de Axel Kicillof de desdoblar la elección en la provincia del calendario nacional para generar más fricciones entre la gobernación y la Casa Rosada. O las maniobras desde dos importantes ministerios para forzar una emancipación de Fernández de su vice después de la llegada de Manzur al Gabinete. Los “machos del off”, como acusó Amado Boudou a los funcionarios kirchneristas que querían perjudicarlo en su derrotero judicial del caso Ciccone, abrieron hoy una grieta al interior del Frente de Todos que parece difícil de recomponer.

En medio de la barahúnda oficialista, Máximo Kirchner aceleró los debates internos de La Cámpora. En esos plenarios partidarios surge cada vez con más fuerza la idea de “ir hacia una gran interna y resguardar la provincia”. Así lo aseguraron dos dirigentes de bajo perfil que participaron de alguna de las discusiones. De candidaturas y nombres propio nadie habló, según las mismas fuentes. Por ahora solo amagarán con reabrir las unidades básicas con el sello de Unidad Ciudadana, la marca política con la que la vicepresidenta ganó en 2017 una banca de senadora nacional y que ella misma reactivó hace dos meses con la excusa de quitarle a la oposición una silla en el Consejo de la Magistratura. “Es muy difícil jugar de oposición cuando somos parte del Gobierno”, confesó a modo de autocrítica un exlegislador provincial kirchnerista que sigue de cerca el eventual rearmado.

El dilema Evita

Alberto Fernández se diferenció esta semana otra vez de Cristina con una fuerte defensa a los movimientos sociales, a quienes los distinguió como los garantes de la gobernabilidad. “Evitaron un estallido social, trabajaron para que la Argentina no explote”, endulzó sin nombrarlos a Emilio Pérsico y a Fernando “Chino” Navarro, dos dirigentes sociales con cargo en el Gobierno. El Movimiento Evita, la organización que lideran Pérsico y Navarro, administra 130.000 planes del Potenciar Trabajo, una caja de aproximadamente $2860 millones mensuales. Además, tienen cierta ascendencia sobre cinco diputados nacionales del Frente de Todos que podrían complicar cualquier votación en el escenario de paridad que guía hoy el día a día en la Cámara que preside Sergio Massa.

Massa también es parte del entuerto. A través de sindicalistas aliados echó a rodar las versiones de una eventual candidatura en 2023 o de la posible salida del Frente Renovador de la coalición oficialista, algo improbable porque significaría abandonar las cajas que tiene a cargo, sobre todo en el Ministerio de Transporte y Aysa.

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Política

“A Alberto Fernández lo depusieron”: Elisa Carrió apuntó sobre Cristina y Massa

La líder de la Coalición Cívica dijo que se trató de “un golpe blando” y cargó contra “la escenificación” que a su entender se realizó durante la presentación oficial del ex intendente de Tigre como titular de la cartera económica argentina

Elisa Carrió apuntó sus cañones contra Cristina Kirchner y Sergio Massa, tras la asunción de este último como ministro de Economía, y aseguró que entre ambos “depusieron” a Alberto Fernández.

“Alberto Fernández va a ser formalmente Presidente en los hechos, pero le sacaron sus atribuciones. Y la responsabilidad exclusiva y excluyente es de Cristina Kirchner y de Massa”, disparó la líder de la Coalición Cívica en una entrevista a la señal TN.

En paralelo, dijo que se trató de “un golpe blando” y cargó contra “la escenificación” que a su entender se realizó durante la presentación oficial del ex intendente de Tigre como titular de la cartera económica argentina.

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“Puse la televisión a las dos o tres de la tarde porque pensé que el señor iba a dar medidas, pero fue la escenografía de una asunción presidencial, de un hombre con la peor imagen pública y con una atribución de hecho del poder”, afirmó la dirigente, uno de los principales cuadros de la oposición.

Dijo, además, que se trata de un escenario “terrible” para un país dirigido por coaliciones. “Con este precedente se puede tumbar a cualquier presidente. El vicepresidente, en un momento de crisis, puede hacer renunciar al presidente. Nadie se dio cuenta de lo que significa el presidente”, lamentó.

El ‘Cuervo’ Larroque apuntó contra la Justicia: “Sin Cristina no hay peronismo, sin peronismo no hay país”

Sin embargo, Carrió destacó un punto a favor para Alberto Fernández en este contexto, que se encargó de describirle como adverso.

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“Como el presidente deja de ser responsable ante la sociedad porque le tomaron el poder, puede relegitimarse, lo que no van a poder hacer Massa y Cristina”, consideró. Y agregó que “el que cree que Alberto Fernández no se va a cobrar ésta, está equivocado”.

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Política

La Ciudad le quitará los planes sociales a las familias de los chicos que tengan menos de 85% de asistencia a clases

La medida se tomó luego de detectar que el 30% de los beneficiados faltó al menos cinco días en un mes.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires incorporó modificaciones en su política de planes sociales relacionados a la escolaridad. Para no perder el beneficio, los alumnos deberán asistir al menos al 85% de las clases y será controlado cada dos meses.

A partir de este bimestre, los chicos que cuenten con plan social y falten más del 15% de las clases serán notificados y tendrán un tiempo para regularizar su situación. Si el alumno no se pone al día con los requisitos, el Gobierno porteño podrá tomar la decisión de quitarle el plan social a la familia del estudiante.

La medida será anunciada por Horacio Rodríguez Larreta y Soledad Acuña

La nueva medida será presentada oficialmente este martes por Horacio Rodríguez Larreta (jefe de Gobierno porteño) y María Soledad Acuña (ministra de Educación de CABA). En estos momentos, el plan por escolaridad que está otorgando la Ciudad está en un promedio de $15.722 por mes, más $5.256 por hijo en caso de pobreza y $7.884 por hijo en caso de indigencia.

La decisión fue tomada luego de que detectaran que el 30% de los alumnos que reciben el plan social faltó al menos cinco días en un mes y que el 16% faltó siete veces o más en un mes. Por otra parte, se aclaró que quienes pierdan el plan social no quedarán libres ni perderán su vacante y podrán recuperarlo en caso de retomar la regularidad.

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Política

Tras la queja de CFK, el Gobierno confirma que las organizaciones sociales manejan el 80% de los planes

Desde el ministerio de Desarrollo Social convocan a los intendentes bonaerenses para definir la nueva distribución del programa Potenciar Trabajo.

En medio del conflicto interno entre las organizaciones sociales que nuclea el Frente de Todos, y la disputa por el manejo de los programa sociales que le cuestan al Estado unos 800 millones de pesos al mes, el ministerio de Desarrollo Social, a cargo de Juan Zabaleta, planea iniciar la auditoría sobre el plan Potenciar Trabajo.

La directiva fue de la vicepresidenta, Cristina Kirchner, cuando en un acto en la CTA, cuestionó el manejo del dinero público por parte de las agrupaciones que responden al presidente, Alberto Fernández, en especial al Movimiento Evita, enemigo político de la ex mandataria.

Allí planteo además, la idea de realizar una auditoría para la mejor administración de los subsidios. Por esta razón, la cartera a cargo de Zabaleta, iniciará un proceso de inspección de los planes Potenciar Trabajo, a través del quel 1,3 millones de personas cobran la mitad de un Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) a cambio de una contraprestación laboral de cuatro horas diarias.

Se prevé que el proceso de revisión de cada caso comienzo el próximo 15 de agosto y desde el Gobierno ya delinean los detalles de la auditoría que llevarán adelante las universidades y que tendrá dos ejes: verificar que los beneficiarios efectivamente realicen el trabajo por el que cobran el beneficio y, por otro lado, tener un mayor control sobre las organizaciones sociales y entidades que tienen a su cargo la designación de las tareas de cada persona.

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Es que en el Potenciar Trabajo el 80% de los planes está controlado por entidades no gubernamentales, es decir, organizaciones sociales, ONG y la Iglesia, entre otros. Son las denominadas Unidades de Gestión, es decir, las que definen la empresa, rubro o curso que tomará el beneficiario del plan. Así, los municipios y provincias solo manejan el 20% de esta iniciativa.

Antes de iniciar las auditorías, está previsto que el ministro Juan Zabaleta se reúna con intendentes de la primera y tercera sección electoral, quienes se harán cargo, a partir del nuevo sistema, de la distribución y control de los nuevos programas sociales.

En ese caso, se espera que los municipios presten instalaciones para que los trabajadores de las Universidades nacionales puedan llevar adelante la encuesta, que tendrá seis hojas y en la que se le preguntará al beneficiario del Potenciar Trabajo sobre sus capacidades, nivel de formación, capacitaciones, si se desempeña en el mercado informal y cuál es su conformación laboral.

El manejo de los planes sociales, no solo desvela a Cristina Kirchner, ya que en su asunción como ministro de Economía, Sergio Massa dijo que en los próximos 12 meses se auditarán los planes sociales y puso el 15 de agosto como fecha de inicio de estas tareas.

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Sin embargo, desde el entorno de Zabaleta dicen que esa fecha no estaba del todo definida, pero entienden que el líder del Frente Renovador buscó poner un poco de presión para que la revisión se inicie cuanto antes y poder mostrarlo como un logro en su gestión.

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