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Salud

Tres técnicas que ayudan a conservar la calma en momentos de presión

En situaciones de tensión, probá estos métodos aconsejados por la neurociencia

Para los momentos de tensión, cuando necesitás conservar la calma, la neurociencia aconseja tres sencillas técnicas que pueden serte efectivas.

1. Respiración profunda

Comenzá por respirar con técnica. Lenta y profundamente inhalá por la nariz de tal forma que te tome cinco segundos hacerlo. Mantené por un segundo más la respiración y liberá todo el aire por la nariz, con calma, mientras contás hasta cinco. Aplicá esta técnica repitiéndola varias veces y lograrás calmarte.

Históricamente, los practicantes del yoga y el budismo han empleado técnicas de respiración controlada como la anterior para tener un mejor dominio de sus emociones y los científicos han comenzado a entender cómo actúa.

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Al estar bajo presión, el ritmo respiratorio tiende a ser más rápido, lo cual es una respuesta del organismo preparándose para el peligro. Y esto es útil si lo que necesitamos es reaccionar ante una situación de riesgo, pero no cuando estamos próximos a salir a hablar en público, por ejemplo.

Si respirás lenta y profundamente podés sustituir la señal que llega a tu cerebro de “alerta” a “no te preocupes”. Cuando sientas que una situación te pone nervioso, aplicá la técnica de respiración profunda por la nariz para hacer que tu cuerpo recobre la tranquilidad. Lo mejor es que el método puede pasar desapercibido, sin que nadie lo note.

2. Tarareo

Las investigaciones sobre la forma en que el cuerpo regula la frecuencia cardíaca han llegado a la conclusión de que el tarareo de alguna melodía puede estimular el nervio vago, uno de los de mayor importancia para el funcionamiento del cuerpo, el décimo de los doce pares craneales.

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Surge directamente del cerebro y culebrea por el organismo como si fuese una gran montaña rusa, que conecta al cerebro con órganos como los pulmones, el corazón, el estómago, las cuerdas vocales y los oídos.

Un estudio realizado con coristas demostró que el canto, el tarareo o la repetición de mantras puede ayudar a mantener el compás del ritmo del corazón. Así, cuando llegue ese momento en el que sentís que tu corazón va más rápido, entoná alguna canción o tarareá una melodía.

3. Concentración

Cuando tenés mucho por hacer, es normal que no puedas resistirte e intentás hacer todo al mismo tiempo. Pero si querés que todo salga bien, y cumplir plenamente con las tareas, es mejor dejar a un lado esa idea de simultaneidad.

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Al querer hacer dos o más cosas simultáneamente, tu cerebro se ve obligado a hacer cambios demasiado rápidos, lo cual produce una sobreestimulación e inundación de hormonas del estrés en tu cuerpo.

Si trabajás en correspondencia con la manera en la que se conecta tu cerebro, haciendo una sola cosa a la vez, podrás pasar de la conmoción a la calma. Es mejor que distribuyas tu labor por partes o paso a paso, marcá la siguiente tarea y no atiendas el resto hasta que les llegue su hora.

A esto se le conoce también como proceso de pensamiento, filosofía usada por preparadores físicos que ayuda a los deportistas a concentrarse. Hacer una sola actividad a la vez con el 100% de tu atención mantiene tu pensamiento centrado en el ahora, en lugar de en los sucesos pasados o resultados futuros.

Fuente: Grandes medios

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Salud

Ayuno intermitente: la clave para beneficiar la salud y prolongar la vida

Una universidad estadounidense compartió los beneficios de llevar a cabo esta práctica.

Un equipo de científicos de la Universidad John Hopkins de Maryland, Estados Unidos, destacó los beneficios de llevar a cabo un ayuno intermintente. A través de un estudio publicado en la revista médica, The New England Journal of Medicine, remarcaron los aspectos positivos de esta práctica.

El ayuno intermitente consiste de no comer durante un periodo cada día o cada semana. Según el neurocientífico Mark Mattson llevar este tipo de dietas tiene grandes beneficios. Esta práctica ayuda a: mejorar la resistencia al estrés y disminuir el impacto de enfermedades. lo cual ayudaría a prolongar la vida.

La clave de la efectividad de la dieta reside en el cambio metabólico. Cuando ayunamos, en lugar de glucosa nuestro organismo acude a otra fuente de energía: la grasa. Posteriormente, ésta se transforma en compuestos denominados cetonas, que son eliminados con mayor eficacia.

Cómo llevar a cabo el ayuno intermitente

Una de las variantes es ingerir alimentos a diario en una ventana de entre 6 y 8 horas, para luego contenerse de comer por 16 o 18 horas. La otra alternativa es realizar la dieta 5/2, que consiste en ayunar dos días a la semana, consumiendo durante éstos solo 500 calorías.

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Judiciales

Habló una de las madres de los bebés fallecidos en el hospital de Córdoba: “Nació sano y a la hora y media se descompensó”

Tras conocerse otros casos similares, Vanesa Cáceres sospecha que lo ocurrido “no fue nada natural”

En medio de la conmoción por la repetida muerte de bebes recién nacidos en el Hospital Materno Neonatal de Córdoba, una de las madres de las victimas habló ante los medios y dio detalles sobre los hechos que vivió.

En diálogo con LN +, Vanesa Cáceres aseguró que se trató de un embarazo “totalmente normal y controlado” y que así continúo al momento de parir: “No era embarazo de riesgo; sí una cesárea programada. Mi bebé nació totalmente normal, sano. Y a la hora y media se descompensó”, señaló.

Luego detalló cómo se dieron los hechos cuando su bebe, sorpresivamente, se descompensa: “Me avisan que tuvo una arritmia y entra a hacer paros cardíacos. Empiezan a ponerle drogas para que reaccione su corazón. Después empeoran las cosas. Todo eso en el mismo día, a las horas. Al tercer paro cardíaco ya no pudo continuar”.

En ese momento, la madre creyó que se trató de un evento desafortunado y poco usual. Sin embargo, tras conocerse la noticia de que habría otros cuatro casos similares al de Cáceres, cambió su postura: “Me quedé todo este tiempo hasta ahora pensando que había sido algo natural. Y ahora sospecho que no fue nada natural”.

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Tras ello añadió: “Estamos dispuestos a llegar hasta las últimas consecuencias, esto cambia toda la teoría. A nosotros desde el hospital no supieron darnos explicaciones; nos dijeron que no sabían cómo llegó a estar en ese estado crítico un bebé que nació sano”.

“O estamos frente a una suma de coincidencias -que es algo que ya está perdiendo fuerza a medida que transcurren las horas- o lo más grave: un hecho intencional o un claro caso de mala praxis que se transforma en homicidio culposo desde el punto de vista legal”, agregó el abogado de Vanesa, Carlos Nayi.

Entre marzo y junio de 2022 diez bebes dados a luz en el Hospital Materno Neonatal fallecieron por causas poco claras. A raíz de ello, la Justicia inició una investigación para esclarecer las causas de un suceso “poco común”, reconocen desde Asuntos Legales del Ministerio de Salud de Córdoba.

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Salud

Pautas para que tus hijos aprendan a gestionar el miedo

El rol de los adultos ante estas emociones

Una de las más emociones que generalmente más cuesta gestionar en los niños es el miedo, que se caracteriza por ser una intensa sensación desagradable que surge al percibir un posible peligro o daño (real o imaginario), una amenaza.

A la hora de que un menor desarrolle miedo existe por un lado una parte genética, otra de aprendizaje, y otra más fruto de las circunstancias de cada uno. Los adultos deben cuidar sus propios miedos y controlarlos porque a estas edades es muy típico el aprendizaje por imitación.

Hay algunos que son comunes y otros depende de la educación, del entorno y de las experiencias del niño, por lo que van evolucionando a lo largo de la vida. A continuación, ocho pautas para aprendan a gestionar el miedo, según el portal Infosalus.

1. Los adultos deben comprender que el miedo no es malo. No hay que confundir valentía con la imprudencia o la temeridad. Si cree que ser valiente significa no tener miedo está equivocado. La valentía no es una emoción, es un comportamiento que se caracteriza por superar el miedo, lo que no debe confundirse con sentir miedo.

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2. El adulto no puede ridiculizar al niño llamándolo miedoso, debe hacerle comprender que es una emoción que es natural y que también la sienten los adultos y tiene sus cosas buenas porque nos ayuda a evitar peligros.

3. Después, una vez entendido esto, legitimar sus miedos, escucharlos y comprender que les limitan y les hace estar en alerta y enseñarles que es una emoción que todos sentimos.

4. Hablar en familia sobre los miedos que siente y que van cambiando. A lo mejor sus hermanos mayores o sus padres tienen otros miedos. Así verá como natural esta emoción y no tenderá a reprimirla.

5. Ayudarlo a que se enfrente a sus miedos sin forzar y cuando se sienta preparado. Tratar de ponerlos gradualmente en contacto con lo que les da miedo para que aprenda a afrontar los que no son necesarios y que, al superarlos, pueden mejorar su autoestima. Se debe realizar una aproximación sin forzar porque si forzamos hacemos lo contrario y podemos incluso intensificarlo.

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6. Los adultos pueden ofrecer también modelos correctos de cómo actuar frente a diferentes situaciones de miedo. De hecho, la forma en la que se enfrentan a sus propios miedos le da al hijo el patrón que ha de seguir en una situación similar.

7. A veces es bueno en niños muy ansiosos enseñarles técnicas de relajación para que se calmen en las situaciones con mucho miedo, para que baje la intensidad de sus emociones. Entonces, su respuesta fisiológica no será tan alta y desde la calma se puede hacer frente al temor de un modo más eficaz.

8. Si le cuesta identificar sus miedos podés proponerle que dibuje o exprese con su cuerpo aquello que lo genera.

9. Cuidado con transmitirles los temores de los adultos sin darnos cuenta, con nuestra forma de reaccionar. Si se ve que algo te asusta automáticamente lo va a catalogar como algo peligroso y va a responder igual que vos ante ese estímulo.

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10. La actitud de adultos es fundamental a la hora de aceptar y superar los miedos ya que si les transmitimos seguridad, serenidad y confianza en ellos mismos se sentirán capaces de enfrentarse a ellos. En cambio, si te burlás de ellos perderán la confianza en compartirlo con vos. Una actitud empática es la base puesto que así se sentirá comprendido y estará más dispuesto a reconocer sus temores y enfrentarse a ellos.

Fuente: Infosalus

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