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Salud

La extraña enfermedad por la que Samantha no puede dejar de pellizcarse

Según la joven, todo comienza cuando detecta alguna imperfección en la piel, y así no puede dejar de rascársela hasta que se la quita. El problema es que con frecuencia termina con una herida mucho peor

Samantha Wake vive en Inglaterra, tiene 20 años y padece un una enfermedad nerviosa por la que debe pellizcarse la cara todo el tiempo. Pero lejos de la vergüenza, está decidida a difundir cada vez más la problemática.

[pullquote position=”right”]La extraña enfermedad por la que Samantha no puede dejar de pellizcarse[/pullquote]

La joven, en diálogo con el programa Newsbeat de la BBC, relató que la primera vez que su madre la llevó al médico no la tomaron en serio. “No fue hasta que, básicamente, tuve una crisis delante del doctor que me diagnosticaron dermatilomanía”, explicó.

“No es mucho lo que puedo hacer, más allá de sensibilizar y así ayudar a otras personas en la misma situación”, comenta.

La dermatilomanía es un trastorno de control de impulsos que se caracteriza por pellizcar, rascar la piel de forma repetitiva y sin control.

Muchas expertos relacionan esta enfermedad, que también se conoce como pellizco cutáneo patológico, con el trastorno obsesivo compulsivo.

Existen dos tipos de tratamiento: farmacológico y de comportamiento. El primero, como su palabra lo indica,se basa en la injerencia de medicamentos, mientras que el segundo es por medio de terapias cognitivo-conductuales.

Esta última es la opción que más le ayudó a Samantha a llevar la enfermedad, pues el tratamiento le enseñó a reconocer qué situaciones activan el trastorno y qué puede hacer para controlar la necesidad de pellizcarse. “Pero no es una cura milagrosa. No me lo va a quitar de inmediato”, agrega.

Wake relató al medio que su enfermedad la expone a una especie de “estado de trance” que impide que haga tareas diarias. “Es como si mi mente no estuviera ligada a mi cuerpo”, explicó.

Todo comienza cuando la adolescente detecta alguna imperfección en la piel, y así no puede dejar de pellizcársela o rascársela hasta que se la quita. El problema es que con frecuencia termina con una herida mucho peor.

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Salud

Cómo el estrés puede afectar a la boca y los dientes

Consejos para que tu salud bucodental no se vea afectada

El estrés afecta a muchos aspectos de la salud y la bucodental no es excepción. Hay muchas patologías bucales cuyo riesgo aumenta con esta situación.

Herpes labial: el virus se contagia por contacto con un infectado o con sus objetos personales. Y una vez te has contagiado no desaparece nunca y puede activarse puntualmente. La razón de que no desaparezca es que permanece agazapado entre las neuronas y listo para atacar en un proceso que se conoce como reactivación. Una de las principales causas de que se reactive es el estrés (también la fiebre o las quemaduras solares).

Síndrome de la boca seca: es la forma popular de referirse a la xerostomía. En esta patología se debilitan las glándulas salivales. Más allá de la molesta sensación de sequedad que genera, la falta de saliva tiene consecuencias más graves en la salud bucal. La saliva tiene una función de limpieza y su ausencia favorece la proliferación de bacterias, aumentando el riesgo de caries.

Aunque la xerostomía puede estar provocada por la diabetes, la toma de algunos medicamentos o los cálculos de riñón, el estrés actúa como detonante final, ya que contrae los vasos sanguíneos que van a las glándulas salivales, con lo que no reciben tanta agua procedente de la sangre y no producen saliva.

Enfermedades peridontales: el estrés emocional afecta al sistema inmunológico y favorece el desarrollo de la placa bacteriana. La hormona del cortisol generada en situaciones de estrés puede aumentar la inflamación y el sangrado de las encías (gingivitis). Y con eso aumenta el riesgo de infección y de enfermedad periodontal, que puede llegar a provocar la pérdida de piezas dentales.

Caries y mal aliento: el estrés está muy relacionado con la ansiedad por comer y, en concreto, por el dulce. Llevados por los nervios, son muchos los que buscan consuelo en la ingesta de dulces y bebidas azucaradas. Esto favorece la obesidad y la diabetes y también aumenta el riesgo de caries y mal aliento. El consumo de azúcar genera ácidos en la boca que crean las condiciones idóneas para que actúen las bacterias que provocan la caries y se genere mal aliento.

Bruxismo: es una de las consecuencias más comunes del estrés, ya que lleva apretar los dientes de forma inconsciente, en especial durante el sueño. Esta presión, que puede llegar a ser cinco veces más fuerte de la que realizás al masticar, puede provocar desgaste del esmalte dental, dolor en la mandíbula o sensibilidad dental.

Consejos para que no afecte a tu salud bucodental:

– No te saltes los cepillados aunque comas en la oficina. Cambiá cada tanto el cepillo de dientes de tu neceser cada mes, ya que este tiene menos ventilación que el que usás en tu casa, puesto que en el trabajo lo guardamos directamente.

– Relajá la mandíbula. Si notás que la tensás mucho y no podés controlarlo acudí a un especialista para que evalúe si sufrís bruxismo. Si sos consciente de que apretás, intentá relajarla.

– Comé sano y bebé agua. Estos consejos, junto con una correcta higiene bucal, son tu mejor seguro para evitar patologías orales.

Por supuesto, también hay que actuar sobre el origen del problema que es el estrés.

Fuente: Saber vivir TV

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Salud

Remedios naturales para ahuyentar gatos de tus plantas

Métodos inofensivos para que no se acerquen a tus plantas

Los gatos se acercan a las plantas debido a que lo traen en su instinto. Si no sabés cómo ahuyentarlos, estos son algunos remedios naturales que podés preparar sin lastimarlos o causarles algún daño.

Pimienta en las plantas: colocá algunas pimientas gordas en la tierra. A estos animales no les gusta el olor de esta especia, por lo que es perfecto para que no se acerquen a tus plantas. También podés optar por espolvorear pimienta molida, sin embargo, asegurate que solamente sea un poco.

Limón: si vivís en un lugar donde hay muchos gatos, podés optar por esta opción ya que este olor les causa mucho desagrado. Colocá un recipiente con varias rodajas de limón sobre tu planta, sin embargo, es importante que no rocíes su jugo en la tierra, ya que esto podría cambiar el pH de tus plantas y dañarlas severamente.

Plantas: así como hay plantas que atraen a los gatos, también las hay aquellas que los repelen. Podés colocar lavanda, tomillo o romero alrededor de tu jardín o el área donde tengas tu rincón verde, pues su olor los ahuyentará y así no se acercarán. Es crucial que no coloques plantas tóxicas para mascotas, pues en caso de que la consuma podría provocarle graves daños.

Fuente: Panorama

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Salud

Qué tono de maquillaje de ojos te va mejor según su color

Una sombra, ya sea en polvo o en crema, bien elegida aportará beneficios a tu mirada

El maquillaje puede ser tan libre como una quiera, por lo que cada quien podrá escoger sus tonalidades favoritas. No obstante, existen ciertas orientaciones que pueden ser de ayuda para encontrar los colores que más nos favorecen.

Principalmente existen dos opciones a la hora de decidirse por una sombra: optar por la armonía o por el contraste. En el primer caso, el resultado es un look más elegante y sutil, ya que lo que se hace es emplear un color que sea lo más parecido posible al del propio ojo. Por lo que el maquillaje quedará perfectamente integrado y con un aspecto atractivo.

En cambio, el contraste conseguirá llamar más la atención y destacar el color natural del iris, ya que quedará rodeado por un color cuya función será potenciarlo al máximo. En este caso, ¿cuáles usar?

Los ojos azules se verán favorecidos sobre todo por los tonos dorados, que acentuarán su claridad y matices brillantes. Aunque también les sienta muy bien el bronce y el naranja, con los que se conseguirá un mayor efecto de contraste.

Por su parte, los ojos verdes destacan con las tonalidades con base roja y también morada, esto puede dar lugar a una serie de posibilidades: borgoña, escarlata, ciruela, lila, violeta o berenjena.

En cuanto a los ojos marrones, este color es la mezcla de los tonos amarillos, verdes, rojizos y anaranjados. Estos están presentes en el iris en mayor o menor medida, la clave es fijarse en cuál de ellos cuenta con el matiz más potente. Así se elegirá una sombra apropiada: morados para los marrones con amarillo, azules para los anaranjados, rojos para los verdosos y verdes para los rojizos.

Fuente: El mundo

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