Seguinos en nuestras redes

Economía

Ni Milei ni Melconian: hace falta un plan diferente

Las alternativas fundadas en concepciones globales que se le presentan a nuestro país para emerger de una de las más graves crisis de su historia son pocas y conocidas.

Siempre es bueno y necesario que los planes económicos partan de una concepción global. Es esta concepción la que le da sentido, inspira y da coherencia al conjunto y a cada una de las políticas que lo integran. Un Plan económico sin una concepción global no ofrece una guía clara y certera a los factores económicos de la producción, lo que inevitablemente termina generando incertidumbre y descontrol de las expectativas; además, a medida que aparecen los problemas, al no existir una orientación general que asegure la coherencia de las políticas que se van adoptando, se termina generando extensas contradicciones.
Al mismo tiempo, nuestro país ha llegado a una profundidad tal en sus problemas económicos y sociales que no acepta más programas parciales o dirigidos exclusivamente a salvar algunas situaciones particularmente críticas, tal como lo hace el Programa recientemente acordado con el FMI. Este acuerdo, aceptado por muchos como un mal menor, lleva irremediablemente a agravar los problemas y a crear una mayor frustración.
Las alternativas fundadas en concepciones globales que se le presentan a nuestro país para emerger de una de las más graves crisis de su historia son pocas y conocidas: descartados los planes de base marxista que no tienen sustento ni político ni social y que han demostrado su fracaso en cualquier lugar donde fueron implementados, quedan los que se pueden originar en la Social Democracia, en el neoliberalismo o en la Doctrina Peronista. Pero la Social democracia al haber abandonado el marxismo y no tener una construcción económica propia, es tributaria del Neo liberalismo. Es así que la Social Democracia ofrece apenas un neoliberalismo disfrazado con intentos redistributivos los que, al no tener una base productiva firme, pierden rápidamente el efecto que quieren lograr. Es decir, la social democracia es un intento de neoliberalismo edulcorado.En cuanto al Neoliberalismo, las alternativas hoy van desde las propuestas de Javier Milei que representan un neoliberalismo ideologizado o las de Carlos Melconian que podríamos definir como un neoliberalismo pragmático. Pero el neoliberalismo ha demostrado también, que, por un lado, nunca ha tenido éxito en nuestro país quienquiera que sea que haya intentado aplicarlo, desde Martínez de Hoz hasta Cavallo y, por otro, no da respuesta a las profundas ansias de progreso social de nuestro pueblo.

Javier Milei, el hombre mas polémico y en ascenso

Además, la situación internacional ha cambiado en profundidad y ya no están vigentes ni el consenso de Washington ni la ideología de la globalización que caracterizaron al mundo en los 80 y dieron un pretendido sustento material e intelectual a este tipo de políticas.

Así que quedan los programas económicos fundados en la doctrina peronista. Un equipo de economistas del partido Principios y Valores y otro grupo de economistas vinculados históricamente al peronismo han venido trabajando en tal sentido, hasta completar un Macro Plan.

El objetivo fundamental del Plan es asegurar de forma permanente el Bienestar del Pueblo y la grandeza de la Patria. Todas las políticas se diseñaron basadas en los principios rectores del justicialismo: la soberanía política, la independencia económica y la justicia social, así como la tercera posición que implica el rechazo a la lucha de clases propugnándose la armonía entre el capital y el trabajo y el concepto de comunidad organizada que da origen y sustento al Acuerdo Social denominado en nuestro Plan, Acuerdo Magno.

Estos principios dieron forma y contenido al Plan y a las tres políticas básicas de la planeación económica: la política fiscal, la monetaria y la de ingresos. La base y condición esencial del Plan, que consta de más de 50 medidas a aplicar en todos los ámbitos, es la consecución de los superávits gemelos; sin ellos no habría ninguna posibilidad de lograr la estabilidad en los precios y el crecimiento sostenido con justicia social, simplemente, porque las políticas que se implementen no podrían mantenerse en medio de la inestabilidad que se crearía por la vigencia de los déficits fiscal y externo. Todas las políticas, entonces, fueron diseñadas para posibilitar esos superávits, la estabilidad de precios y el desarrollo sustentable.

Nota publicada hoy en Ámbito

Publicidad

Economía

El Gobierno busca qué anunciar, y una luz de alerta se enciende por la inflación

Los principales sectores productivos esperan una propuesta concreta desde Economía que aún no llega. Y los mercados se preguntan hasta cuándo.

No es una tarea sencilla la de mostrar un dinamismo de gestión a partir de anuncios casi a diarios, cuando no hay qué anunciarSergio Massa intenta mostrarse como un ministro de Economía resolutivo, pero si no se puede definir qué incentivos darle al campo para que liquiden los preciados dólares, qué solución darle a los distintos sectores para que se hagan de dólares para las importaciones, qué herramientas novedosas se podrán contar para combatir la inflación, o de dónde surgirán los dólares para engordar las pobrísimas reservas del Banco Central, el dinamismo se convierte en un espejismo.

Un economista que conoce bien a Massa tiene serias dudas acerca de hasta cuándo el mercado acompañará esta calma. “El mercado está tranquilo, pero sigue apostando a una devaluación entre el 20 y 30% y dentro de no muchos días, puede empezar a marcar el pulso”, deslizó.

El kirchnerismo ha eliminado de su diccionario las palabras “ajuste” y “reforma”. El ajuste se lleva a cabo y quedó plasmado con el 7,4% de inflación, la más alta en 20 años, y se reflejará esta semana -si es que finalmente se anuncia- en quiénes pagarán un aumento de sus tarifas de gas y luz. La “reforma” en materia tributaria o laboral es algo que no figura en los planes inmediatos, mucho menos de quien detenta el verdadero poder, Cristina Kirchner.

Por lo tanto el rol del ministro de Economía queda limitado, por ahora, evitar que la situación empeore. O como dijo el domingo a Clarín e economista Rodolfo Santángelo, “salvarnos del descenso”. No mucho más.

Publicidad

Massa aún no se reunió con las cámaras de los sectores productivos claves, como la UIA. La interpretación que hacen allí y en otras cámaras es que “no tienen nada para ofrecernos, entonces prefiere dilatar un encuentro”. Como sucedió el fin de semana en la reunión con la Mesa de Enlace, Massa no llevó ninguna propuesta al campo sino que sólo se limitó a escuchar. “El plazo es mañana, el país no está en situación de esperar ni de estar debatiendo a largo plazo”, aseguró tras el encuentro uno de los miembros de la cúpula agropecuaria.

El relato de un empresario acerca de un encuentro con Alberto Fernández es preocupante. “Lo ví mal; caído, abatido, entregado. Y un ministro al día siguiente coincidió conmigo en que está en una etapa en la que no decide nada”. No es un comentario aislado, son varios los legisladores, dirigente y funcionarios que acompañan esa mirada. EL poder parece haber quedado en manos de una nueva sociedad, la de Cristina y Massa. Quedando Fernández con un rol devaluado.

La situación económica comienza a impactar en un pilar clave de cualquier Gobierno: la obra pública. En los dos últimos meses de Martín Guzmán, habían empezado a demorarse los pagos. En la breve gestión de Silvina Batakis, no sólo se acentuaron las demoras sino que el propio Presidente advirtió en un encuentro que las empresas debían prepararse para una demora, ya no de 30 días en los pagos, sino de entre 45 y 60 días. Tras la designación y asunción de Massa en Economía, no tienen en claro cuánto impactará.

Pero tanto empresarios como el gremio de la construcción –UOCRA- que encabeza Gerardo Martínez, tienen en claro que habrá algún golpe a la obra pública porque nada mejoró sustancialmente en la economía desde la gestión Batakis hasta hoy, para que no sea así.

Publicidad

Aducen que además de las demoras, otro problema lo genera la redeterminación de precio, las fórmulas a través de las cuales se ajustan los costos de las obras por el paso del tiempo. Cuando la inflación es alta, el cálculo se termina distorsionando, por lo que las empresas terminan recibiendo menos que el costo, y afrontarlas deja de ser rentable. Incluso, en ítems muy concretos como el costo del transporte de cargas, el desfasaje llega a ser entre el 10 y el 20%.

“Esto provoca que algunas obras se paralicen, y es lo que ha empezado a ocurrir”, asegura una empresa constructora que trabaja con el Estado.

El Gobierno, a través del ministro de Obra Pública, Gabriel Katopodis, ha manifestado su voluntad de reparar ese desfasaje pero lleva tiempo, porque se trata de fórmulas que debe corregir el Indec, y las necesidades “son para ayer”. Además, el Ejecutivo pasa por una situación de necesaria austeridad, de recorte del déficit fiscal.

Es una situación que ocurre en periodos de alta inflación como en los últimos años del gobierno de Cristina, en el 2018 durante la gestión de Mauricio Macri y ahora, en la administración de Alberto y Cristina.

Publicidad

Desde Obras Públicas señalan que Katopodis tiene reuniones periódicas con la Cámara y con la UOCRA para garantizar el ritmo de ejecución y afirman que hasta ahora no hay problemas, aunque admiten una puja por las redeterminaciones de los precios pero creen que habrá acuerdo.

“Venimos con una ejecución del 50% para el primer semestre del año y planeamos llegar bien, a casi el 100% a fin de año”, aseguran. En un 2022 cuya proyección de ejecución sería de más de $600 mil millones.

Esta situación podría impactar fuerte en los próximos meses. Mientras, en junio, se batieron todos los récords históricos del consumo de cemento, sobre todo la venta por bolsas –no, a granel-, que marca que se trata de pequeñas obras –refacciones, trabajos pequeños en una casa- producto de que los pesos queman y, quienes tienen dólares, aprovechan la brecha del tipo de cambio. Eso sí, toda esa actividad suele ser en negro.

Cristina Kirchner cree erróneamente, que el costo político de un ajuste lo pagarán Alberto y Massa, y que el ministro de Economía podría ser el candidato presidencial por el Frente de Todos que le asegure, aunque pierda en las elecciones presidenciales, que el resultado no sea tan malo como si el que participará fuera el Presidente. De esa manera, Massa le facilitaría conservar la provincia de Buenos Aires. Una gran elucubración que no tiene en cuenta si la gestión económica no es un éxito.

Publicidad

Lo que nadie prevé es la reacción de la vicepresidenta, si es condenada en la causa por el redireccionamiento de la obra pública –o Vialidad-, que Cristina politizó con los planteos de recusación de los fiscales Luciani y Mola. En los cálculos del Instituto Patria no estaban la vehemencia y apasionamiento con que el fiscal acusa y se defiende ante la campaña de desprestigio. Luciani logró reflotar un tema como la supuesta corrupción K a través de Lázaro Báez, que parecía haber sido naturalizado por la sociedad, convirtiéndolo en la descripción de un mecanismo de lavado de dinero que en ningún momento logran refutar, tanto la defensa de Cristina como las del resto de los acusados.

Hay coincidencia en los ámbitos políticos y judiciales, en que el fallo de la causa estaría para fin de año y no para el año próximo. Ocurre que ningún tribunal quiere tener protagonismo alguno durante 2023, cuando se lance el año electoral.

Columna publicada originalmente en Clarín 

Publicidad
Continuar leyendo

Economía

El Gobierno convocó nuevamente a la Mesa de Enlace pero mantendrá las restricciones a la exportación de carne

El Secretario de Agricultura Juan José Bahillo confirmó que mañana a las 17:30 habrá un encuentro con equipos técnicos de las entidades rurales.

Luego de la reunión con los dirigentes de la Mesa de Enlace, que se realizó el pasado viernes, el Gobierno se comprometió a analizar punto por punto los planteos de los representantes de los productores agropecuarios, aunque desde el gabinete encabezado por el ministro Sergio Massa, se mostraron firmes en mantener las restricciones a la exportación de carne. El encuentro será mañana martes, a las 17:30.

El viernes, al finalizar la reunión entre la Mesa de Enlace, que nuclea a las entidades agropecuarias y el ministro de Economía, Sergio Massa, y el secretario de Agricultura, Juan José Bahillo, los referentes del campo ratificaron su pedido de “un cambio de rumbo” en las políticas dirigidas al sector y reclamaron “medidas que generen confianza”.

En ese sentido, el presidente de la Federación Agraria Argentina (FAA), Carlos Achetoni, sostuvo que el Ministro no les pidió que liquiden las cosechas, aunque acordaron tener “intercambios con los equipos técnicos”.

“En concreto, no nos pidió que liquidemos soja o alguna producción. Es más, yo hice hincapié en que si ellos estaban pensando en que liquidarámos soja, les dije que me habían llamado a una reunión equivocada porque el pequeño productor ya no tiene soja en su poder”, disparó el dirigente.

Publicidad

El Secretario de Agricultura, Juan José Bahillo Bahillo, al respecto, “liberar totalmente no podemos, por distintas cuestiones. En la carne tenemos siete cortes que abastecen al mercado interno y que garantizan determinado nivel de precio”.

Juan José Bahillo, Secretario de Agricultura.

Respecto a las retenciones, el funcionario oriundo de Entre Ríos confirmó que tampoco habrá cambios: “Por el momento, yo no me resisto a analizarlo, pero no es posible dada la situación de las cuentas públicas avanzar en este sentido. Lo que no invalida que no pensemos a mediano plazo algún esquema. Pero hoy por hoy en el corto plazo es imposible salir de este esquema”

Continuar leyendo

Economía

El DNU que prepara Massa para transformar los planes sociales en trabajo en blanco

El nuevo superministro publicará el próximo miércoles el Decreto de Necesidad y Urgencia “Puente Empleo”, una medida que funcionará con el acuerdo de los sectores empresarios que contratarán al personal y afrontarán parcialmente el pago de los sueldos.

El ministro de Economía, Sergio Massa avanza junto a su equipo en la implementación del programa “Puente al Empleo” mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), cuyo objetivo es permitir que titulares de planes sociales se puedan integrar al mercado laboral formal.

El proyecto fue elaborado por el equipo del ministro de Economía para la “Transformación de Planes, Programas Sociales y Prestaciones de la Seguridad Social en Trabajo Formal de Calidad”, confirmaron fuentes de esa cartera.

Del mismo modo, tampoco está definido el día en que se dará a conocer el nombre de quien secundará al tigrense en la cartera económica; el perfil sigue siendo el mismo que ya se conocía y por el que se dio a conocer inicialmente el nombre del economista Gabriel Rubinstein (no excluido de la carrera); alguien con visión amplia, que asegure la consistencia macro del huracán de medidas que impulsa Massa.

La idea del plan es romper con el temor de las personas que poseen planes sociales a entrar al mercado laboral formal, al suponer que pierden ese beneficio.

Publicidad

La meta es que el “Puente al Empleo” permita sumar a la economía formal unos 200.000 trabajadores que hoy funcionan en el marco de la llamada “economía social”.

Continuar leyendo

TE PUEDE INTERESAR