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Salud

¿Te quedás dormido sin querer? Así podés evitarlo

Cómo regular los horarios de sueño

La mayoría de nosotros nos hemos quedado dormidos alguna vez sin quererlo. Además del periodo de sueño, habitualmente nocturno, existen al menos dos picos de somnolencia menor a lo largo del día en los que se produce un ritmo cognitivo y una respuesta a los estímulos más lentos durante los cuales estamos más cerca de incluso alcanzar el sueño.

Todo depende de la persona y de las circunstancias. La actividad física y mental, así como la estimulación o la motivación, hacen que estemos más despejados y atentos. Por el contrario, la falta de estímulos externos como el aburrimiento, rebaja el nivel de alerta y provoca cierto sopor. Es una manera que tiene el organismo, sobre todo el cerebro, de ahorrar energía.

Si cualquier situación rutinaria, no excesivamente estimulante, hace que nos durmamos, hay que pensar en que tenemos una deuda de sueño, porque no nos damos la oportunidad de dormir lo suficiente para satisfacer esta necesidad o porque sufrimos algún tipo de trastorno que hace que la calidad de sueño no sea buena y, por tanto, no es reparador.

Los que se duermen con mucha facilidad en contextos aburridos tienen una somnolencia excesiva y, aunque puede deberse a muchas causas, las más frecuentes suele ser la privación crónica.

El momento de después de comer es uno de los dos picos de somnolencia del día que se ve favorecida por la secreción de determinadas hormonas y péptidos en la digestión que tienen en sí efecto soporífero.

Dentro de la oscilación circadiana de actividad, marcada por ese reloj interno situado en el hipotálamo, hay un pequeño pico de tendencia al sueño a mitad del día, que facilita que podamos dormir brevemente a esa hora.

Por otro lado, después de comer se activa una parte del sistema nervioso autónomo, el sistema parasimpático, que atrae la sangre hacia el tubo digestivo, que baja la frecuencia cardiaca, relaja la musculatura e induce sopor. El organismo emplea sus recursos para digerir los alimentos y absorberlos e inhibe la actividad de otros órganos, como los músculos o el cerebro, para que no consuman energía, de ahí la sensación de sueño.

Muchas veces creemos que el cansancio es el verdadero culpable de la sensación de sueño pero no es del todo cierto. De hecho, hay veces que llegamos tan cansados a la cama que nos es difícil conciliar el sueño. Por eso es importante saber diferenciar la somnolencia del cansancio.

Cuando alguien tiene somnolencia, suele quedarse dormido rápidamente. Esta sensación llega por razones homeostáticas, tanto que llevamos mucho tiempo despiertos como que es la hora de dormir. Por otra lado está el cansancio, síntoma que tiene causas diversas. Hay formas de cansancio extremo, de cierta extenuación, al final del día o en otros momentos de la vigilia, que son en realidad reflejo de un estado de alerta excesivo, por lo que una persona se siente cansada y tiende a tardar mucho en dormirse.

El cansancio por llevar tiempo sin dormir facilita que conciliemos el sueño y hace que sea más profundo, por eso, mantenerse activo física y mentalmente durante el día ayuda a conseguir un sueño profundo durante la noche. Pero no es conveniente hacer ejercicio físico intenso en las dos o tres horas previas a acostarnos.

Por el contrario, dormir o dormitar durante el día, prolongando el tiempo en cama por la mañana o haciendo siestas muy largas, de más de 20-30 minutos, disminuye la presión de sueño y dificulta que lo conciliemos, a la vez que hace que sea menos profundo y reparador.

Aunque el sueño puede ser una transición rápida, existen fenómenos anticipatorios que son signos de que se aproxima, como la paulatina reducción de la temperatura corporal y de la producción de cortisol. Estos cambios pueden ser observados con anterioridad ya que tienen consecuencias en el comportamiento, por ejemplo, en la disminución de los movimientos o en la lentitud cognitiva.

Dificultad para mantener la atención, un enlentecimiento del pensamiento o sensación de torpor mental son otros signos. Antes del sueño, la musculatura se relaja, damos cabezadas y los ojos empiezan a moverse de forma errática, lenta y desconjugada.

La mejor manera de frenar la tendencia al sueño es dormir un poco, para bajar la presión de sueño. Por ejemplo, si empezamos a sentir sueño al volante, lo mejor es parar y descansar un rato. Aunque la estimulación física o mental puede reducir la tendencia al sueño, si la presión es muy alta, mantener esa estimulación será difícil. Otro consejo es mantenerse bien hidratado ya que a veces, si llevamos tiempo sin beber en un ambiente relativamente cálido, una leve deshidratación puede ser causa de somnolencia.

Mantenerse despierto no siempre garantiza que todas las funciones de la vigilia se conserven adecuadamente, sobre todo las relacionadas con el estado de ánimo y con la concentración. Por tanto, lo ideal es realizar horarios regulares y mantener una exposición a la luz diurna suficiente.

Fuente: Cuidate Plus

Salud

¿Te pasaste de sal? Tips para arreglar tus platos

Cómo solucionar el problema si te excediste con este ingrediente

Uno de los errores más comunes a los que podés enfrentarte en la cocina es la sal, ya que, cuando se comienza a cocinar, es común excedernos en la cantidad de este ingrediente. Pero podés evitar el desperdicio de alimentos con estos tips:

– Si tenés una sopa o guiso salado, la solución es agregar un trozo grande de papa cruda a la sopa, salsa o guiso y esperá a que esta se haya cocido antes de retirarla, ya que esta verdura absorberá el exceso de sal.

– También podés hacerlo con frijoles, lentejas o leguminosas, solo colocá una papa medio cocida en el centro de la cacerola por 15 minutos.

– Si tu guiso es cremoso, agregá una cucharada más de leche.

– El pan también contrarresta lo salado, pero el defecto de éste es que al disolverse un poco, retirarlo del guiso en el que lo coloques será algo complicado.

– En caso de obtener una pasta salada, colocala directo en agua helada.

– Para remediar una vinagreta o aderezos extremadamente salados, tu mejor aliado será el orégano.

– Para las verduras, no hay mejor remedio que enjuagarlas, así les quitarás el exceso de sal. Esta técnica también puede ser usada en el jamón o chorizo.

– Una buena opción para disminuir el sabor salado es agregar un ingrediente ácido que no modifique el sabor del plato original, como puede ser jugo de limón, jugo de jitomate, vinagre o vino.

– En el caso de los guisos o carne salada, agregá una pizca de azúcar.

– Si por alguna extraña razón como que fue mucha cantidad de sal no se logra quitar el exceso, lo mejor que podrás hacer es servir el plato muy caliente, ya que la temperatura aminorará el sabor.

Fuente: Cocina fácil

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Salud

Alerta: detectaron el primer caso sospechoso de viruela del mono en la Argentina

Lo confirmó el Ministerio de Salud nacional. Se trata de un hombre residente de la provincia de Buenos Aires, que se encuentra aislado y en buen estado clínico general

Preocupación: el Ministerio de Salud nacional informó que se detectó el primer caso sospechoso de viruela del mono en la Argentina. Se trata de un hombre residente de la provincia de Buenos Aires, que se encuentra aislado.

Además, señalaron que presenta “buen estado general” y está “recibiendo tratamiento sintomático”. Por otra parte, detallaron que cuenta con un antecedente de viaje a España, donde estuvo del 28 abril al 16 de mayo 2022.

Mediante un comunicado, la cartera que lidera Carla Vizzotti señaló que “en la ciudad de Buenos Aires se ha reportado hoy el caso de un paciente que estaría cursando esta enfermedad sin haber sido aún confirmada por cuanto se encuentra bajo investigación”.

Para confirmar el diagnóstico, la cartera sanitaria informó que se realizó una toma de muestra que fue enviada al Laboratorio Nacional de Referencia INEI- ANLIS Dr. Carlos G. Malbrán con el objetivo de realizar un análisis etiológico.

“Déjense de gansadas”: Novaresio cruzó al Ministerio de Salud por el lenguaje inclusivo

“Mientras se aguardan los resultados se conformó una mesa de trabajo con la provincia de Buenos Aires y Ciudad Autónoma de Buenos Aires, para coordinar las acciones clínicas, diagnósticas y epidemiológicas con el fin de confirmar o descartar el caso, dar adecuada atención clínica e implementar todas las medidas de control de foco para evitar una posible transmisión”, advirtieron.

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Salud

Dos trucos para abrir y cortar una palta sin que se destroce

Dos tips para poner en práctica

La palta madura es muy delicada y sensible a la manipulación. Es fundamental que su punto de madurez sea la ideal a la hora de abrirla. Para saberlo, observá su color, apretala ligeramente y comprobá que se hunda un poquito. Si lo hace es señal de que podés abrirla. Hacete con un cuchillo —o un utensilio de cocina específico para pelar paltas, que también los hay— y una tabla y vamos a ello.

En dados

Es ideal para ensaladas o para un tartar o poke, por ejemplo, tenés que rodearla con un cuchillo, como si la fueras a abrir por la mitad. Con piel incluida. A continuación, lo dividís a mano en dos y clavás con un golpe seco el filo del cuchillo en el “hueso”, que saldrá con un pequeño giro. El tercer paso consiste en trazar dados con el cuchillo, cortándola todavía dentro de la piel. Y, por último, los extraes con ayuda de una cuchara.

En finas capas

La otra opción es picarlo en finas láminas, para ponerlas por ejemplo en las tostadas . Para que quede bien cortado y expuesta, repetí el primer paso del método anterior. Una vez dividido en dos y desechado el hueso, retirá la piel con la ayuda de un cuchillo de punta y laminalo sobre la tabla de cortar.

La dificultad radica en levantar la palta de la tabla de manera que no se desparrame, que queden las láminas ligeramente montadas unas encima de otras. Para conseguirlo, el truco es meter un cuchillo ancho debajo y levantar la palta laminado para colocarlo sobre el pan o plato donde quieras presentarlo.

Fuente: Mía revista

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