Estados Unidos

El asesinato de JFK: una fiesta en México, la clave de los archivos que Trump oculta

Se trata del asesinato de JFK; prometió desclasificar documentos secretos, pero guardó los “sensibles”; siguen sin conocerse, así, detalles del rol de la CIA y de un viaje previo que había hecho Oswald, el acusado del crimen

¿Pudo Oswald solo disparar y matar a Kennedy?

Es la primera vez en la historia que la desclasificación de documentos secretos mantiene ocultos los secretos que pretendía revelar; encubre más que desnuda, empaña más que aclara. La desclasificación sigue clasificada. Ese es el resultado de la publicación de sólo una parte de los tres mil cien documentos sobre el asesinato de John F. Kennedy que, con pompa y sin circunstancia, Donald Trump dijo que iba a dar a conocer al mundo.

De eso, nada. Trump terminó por ceder a las presiones de los organismos de seguridad, en especial de la CIA y del FBI, y mantendrá ocultos por otros veinticinco años trescientos documentos que representan el núcleo más sensible del caso y que sí hubiesen echado luz sobre lo que se llamó, el siglo pasado, “El crimen del Siglo”.

Trump, que hace del descaro una filosofía política, dijo que pese a su intención de revelar todos los documentos, “dadas las advertencias de los responsables de inteligencia, no tengo más remedio que aceptar ciertas condiciones antes de causar un daño irreversible a la seguridad de la nación”.

Las preguntas sin respuestas son: si el asesinato de Kennedy está resuelto, si el 22 de noviembre de 1963 en la Plaza Dealey de Dallas, Texas, hubo un solo tirador, Lee Harvey Oswald, que sería asesinado dos días después por el mafioso Jack Ruby delante de toda la policía de Dallas; si un tirador inexperto como él fue capaz de acertar tres disparos de rifle a un blanco lejano y en movimiento como era la cabeza del presidente que viajaba en el Lincoln descapotable, y si todo lo hizo Oswald en ocho segundos con un arma de recarga manual que requiere volver a apuntar después de cada disparo. Si esa historia oficial del asesinato de Kennedy es real, ¿por qué se ocultaron documentos durante cincuenta años y por qué otros trescientos seguirán ocultos durante otros veinticinco?

Este breve cable informativo de AP informa del asesinato de JFK.

Este breve cable informativo de AP informa del asesinato de JFK.

Pensar hoy que la revelación de esos archivos puede afectar la seguridad de Estados Unidos es como querer creer que el balazo de fusil que le voló la cabeza a Kennedy no vino de frente, sino desde el Depósito de Libros de Dallas donde Oswald estaba apostado.

Hay una historia oficial de la historia oficial. Dice que lo que los documentos secretos ocultan es una larga serie de yerros del FBI y de la CIA, antes durante y sobre todo después del magnicidio. Es lo de siempre: metida la pata, la inteligencia de cualquier país se lanza a borrar las huellas de su incompetencia con unas ansias destructivas que con todo arrasan, en esencia, con la verdad.

Es probable, al menos con eso especulaban los ávidos, e ilusos, historiadores e investigadores que esperaban con ansias la publicación de todos los documentos secretos, que lo que permanezca oculto es el grado de responsabilidad de los entonces organismos del Estado norteamericano en la planificación, ejecución y posterior cobertura del asesinato de su presidente y, también, cuál era el grado de compromiso de Oswald con la CIA. Ya no es un secreto que la agencia de inteligencia lo contaba tal vez no como uno de sus agentes destacados, pero sí como un títere fácil de manejar.

LEA MÁS  Sigue el misterio: rastrillan Ezeiza en busca de la ciudadana china desaparecida

A Kennedy le volaron la cabeza dos meses antes de llegar a su tercer año de gobierno; había prometido atomizar la CIA después de la fracasada invasión de 1961 a la Cuba de Castro, peleaba por las leyes civiles a favor de la población negra y por un plan de salud parecido al que impuso Barack Obama y que Trump quiere anular; Kennedy promovía un acercamiento con la URSS de Nikita Khruschev, y planteó el final de la Guerra Fría que iba a tardar medio siglo en concretarse; también decía intentar un acercamiento a Castro, mientras toleraba los planes de la CIA, la mafia y los anticastristas para asesinarlo. Gran parte del establishment norteamericano de los años 60 veía en Kennedy a un comunista larvado. Y a un peligro para la seguridad del país.

Oswald en los días previos y con diarios marxistas. ¿Era doble agente?

Oswald en los días previos y con diarios marxistas. ¿Era doble agente?

Oswald era un ex marine, pésimo tirador, que en Japón había tenido acceso a códigos secretos. Renunció a la ciudadanía estadounidense y huyó a Rusia para convertirse, dijo que era su idea, en un ciudadano soviético más.

Los espías de Khruschev no se tragaron el cuento: lo confinaron en Minsk de donde regresó, arrepentido, a Estados Unidos, casado con una rusa, Marina Prusakova. En Nueva Orleans repartió panfletos en nombre de un comité pro Castro, conectado a sectores de la ultraderecha local, en lo que se cree era una tapadera “comunista” para sus actividades como hombre de la CIA.

Dos meses antes del asesinato de Kennedy, Oswald viajó a México: quería regresar a la URSS y visitó para eso la embajada soviética y la de Cuba.

Por alguna razón no revelada, este viaje de Oswald a México parece ser el alma de los papeles que Trump desclasificó y despiertan el interés de los historiadores y los investigadores. Es una incógnita saber si revelarán algo de la conducta errática de Oswald durante esos días.

El 26 de septiembre de 1963 Oswald tomó un micro “Flecha Roja” en Houston hacia la frontera mexicana. En el trayecto, le dijo a sus ocasionales compañeros de viaje que era comunista y que planeaba viajar a Cuba como paso previo a su regreso a la URSS. No parece un comportamiento prudente para alguien que quiere huir y desea pasar inadvertido.

¿Pudo Oswald solo disparar y matar a Kennedy?

¿Pudo Oswald solo disparar y matar a Kennedy?

En México fue de inmediato a la embajada cubana y pidió un visado de tránsito. Lo atendió una muchacha, Silvia Tirado de Durán, que le pidió un par de fotos nuevas; Oswald salió a buscarlas y, de paso, visitó la embajada soviética donde lo recibieron dos agentes de la KGB con cobertura diplomática.

LEA MÁS  Horrible: le hicieron creer a su hijo de 13 años que tenía un cáncer para juntar plata

Le dijeron que el proceso para viajar a la URSS era muy lento y Oswald estalló: “¡Esto va a terminar para mí en tragedia!”. Todo cuanto se sabe de Oswald en México lo es porque la CIA lo siguió, si es que no lo monitoreaba, paso a paso. Lo mismo hizo el FBI. Y lo mismo, la policía secreta mexicana al mando de Fernando Gutiérrez Barrios, el mismo que, en 1956, había apresado a Fidel Castro y a Ernesto Guevara.

Desde la embajada soviética, Oswald volvió a la cubana donde le dijeron que, sin autorización soviética para viajar a la URSS, no podía tener el permiso cubano como pasajero en tránsito.

Cable informativo de la agencia Associated Press donde se reporta el asesinato de Kennedy.

Cable informativo de la agencia Associated Press donde se reporta el asesinato de Kennedy.

Oswald, que tenía 23 años, tuvo un ataque de furia y Silvia Durán llamó al cónsul; hubo una agria discusión y allí perdió Oswald para siempre su posibilidad de viajar a Cuba. Todo el mundo vigilaba a Oswald en México, aunque no está revelado aún con cuáles fondos pagó sus pasajes y su estada.

Tampoco está revelado cómo fue que dos meses después nadie siguió sus pasos a sabiendas de que trabajaba en el depósito de libros de Dallas por donde iba a pasar Kennedy. Tal vez ese sea uno de los “misterios” que quedará sin explicar por la decisión de Trump de no revelar lo revelable.

Una imagen tomada el 22 de noviembre de 1963.

Una imagen tomada el 22 de noviembre de 1963.

Si así fuese, el asesinato de Kennedy estaba decidido desde meses antes de su ejecución. Es lo que sugiere en parte el especialista Phil Shenon, que reveló gran parte de estos datos en su libro “JFK Caso Abierto”, una respuesta a “Caso Cerrado”, de Gerald Posner, publicado en 1993 y que sostiene la teoría que afirma que Oswald fue un lobo solitario.

Es más, un informe desclasificado en 1966, cuando los documentos se desclasificaban de verdad, afirma que en México, Oswald llegó a hablar de modo franco y abierto sobre sus intenciones de asesinar a Kennedy, lo que tampoco parece una conducta muy prudente para un magnicida en potencia.

Lo hizo en una “Fiesta del twist”, un baile de moda en esos años, que se celebró el sábado 28 de septiembre en casa de Rubén Durán, cuñado de Silvia, la empleada que había atendido a Oswald en la embajada cubana. Fue esa noche cuando Oswald habló de asesinar a Kennedy y cuando tuvo un encuentro sexual con Durán, que vive aún, que fue hallada por Shenon y que niega aquel revolcón con Oswald.

Sin embargo, el affaire con Silvia y la promesa de Oswald de asesinar a JFK fueron confirmados por una fuente inesperada: Elena Garro de Paz, escritora de éxito entonces y primera mujer del escritor mexicano Octavio Paz, estaba en esa fiesta aquella noche. Dos meses después, con Kennedy asesinado y la foto de Oswald en todos los diarios del mundo, Durán y Garro supieron, o creyeron saber, que aquel chico había cumplido su promesa.

LEA MÁS  Gendarmería peritará los celulares de Nahir Galarza y su novio

También confirmaron la breve relación Oswald-Durán, Luis Alberu, un hombre de la CIA metido en la embajada cubana en México y June Cobb, una muchacha informante de la CIA en México. La inteligencia norteamericana sabía que los servicios sexuales de Durán, habían sido usados antes por el gobierno cubano, como sostiene John Newman en su revelador libro “Oswald and the CIA”.

Un año más tarde, en octubre de 1964, Robert Kennedy, que sería asesinado en 1968, viajó a México para entrevistarse con Elena Garro. Estaba desesperado y a la cabeza de una investigación sobre los verdaderos asesinos de su hermano el presidente. Garro fue a recibirlo al aeropuerto con un ramo de rosas amarillas. Qué se dijeron, qué confirmó Garro sobre Oswald y sobre aquella “Fiesta del twist” es un misterio. Elena Garro murió en 1998.

En noviembre de 1976, David Philips, jefe de operaciones anticubanas de la CIA en México, dijo que en realidad Oswald había ido a la embajada soviética en el DF a dar información a cambio de dinero.

Pero en 1978, la comisión investigadora del Congreso americano HSCA (House Select Committee on Assassination) tuvo acceso a una carta manuscrita de Winston Scott, jefe de la CIA en México en 1963. En ese papel, Scott afirmaba que Oswald dijo querer viajar a la URSS, a Crimea exactamente, con su mujer y su pequeña hija. “Durante su conversación citó la promesa de la Embajada Soviética en Washington de que avisarían a su embajada en México sobre los planes de Oswald para pedirles ayuda”.

Esta carta, junto con todos los manuscritos personales de Scott, fueron levantados de su caja fuerte a su muerte, en abril de 1971, por James Jesus Angleton, jefe de contraespionaje de la CIA, que viajó especialmente a México para tener esos papeles.

¿A qué fue Oswald a México? ¿Fue parte de un plan de la CIA para engañar a la KGB y a la inteligencia cubana? ¿Fue a dejar pegada a la Cuba de Castro con el asesinato de JFK? ¿Quería de verdad regresar a la URSS con su mujer Marina y su hijita? ¿Era un agente orgánico de la CIA o un pelele manejable, obediente y sumiso?

¿Fue a dejar, y con cuáles intenciones, claras evidencias de su viaje, como la de proclamarse comunista en un micro de fronteras o proclamar su deseo de asesinar al presidente? ¿Actuó por propio impulso o fue guiado por la inteligencia de su país? ¿Y por cuál de sus organismos? ¿Fue el único en disparar en el mediodía del 22 de noviembre de 1963 en Dallas?

En el breve lapso que va del asesinato de Kennedy a la muerte de Oswald, cuarenta y ocho horas, el sospechoso habló poco. Una de sus escasas frases, dichas en la jefatura policial de Dallas horas antes de ser asesinado, resuena todavía: “I’m a patsy”. Soy un títere.

A más de medio siglo, en el asesinato de JFK perviven los interrogantes y las dudas. Trump cerró las puertas a las respuestas.

REALICE UN COMENTARIO

COMPARTIR

NOTICIAS RECOMENDADAS

ÚLTIMAS NOTICIAS

Eugenio Raúl Zaffaroni http://www.nexofin.com/archivos/2018/02/eugenio-ral-zaffaroni.jpg
Política

El Gobierno pidió ante la CIDH una sanción para Zaffaroni

Lo hizo mediante una carta firmada por el canciller Jorge Faurie; el ex juez de la Corte expresó su deseo de que Mauricio Macri no termine su mandato
arthur http://www.nexofin.com/archivos/2018/02/arthur.jpg
Mercado de pases

Barcelona y Gremio llegaron a un principio de acuerdo por Arthur

El joven mediocampista brasileño es uno de los pretendidos por el conjunto catalán para reforzar la plantilla y su contratación estaría al caer
iphone-se- http://www.nexofin.com/archivos/2018/01/iphone-se-.jpg
Apple

Apple corrigió el fallo que provoca el bloqueo del iPhone con una letra

La corrección de esta vulnerabilidad se suma a la larga lista de fallos técnicos y de seguridad descubiertos en la versión iOS 11 del sistema operativo
Macri http://www.nexofin.com/archivos/2018/02/macri-3.jpg
Política

“Macri está más cerca de una reelección que de no terminar su mandato”

Si bien reconoció que el verano "fue complicado" para el Gobierno en términos de imagen positiva, el titular de Poliarquía, Alejandro Catterberg, afirmó que el presidente tiene altas chances de ser reelegido en 2019
pampita-pico-monaco-iloveimg-converted http://www.nexofin.com/archivos/2018/02/pampita-pico-monaco-iloveimg-converted.jpg
El romance de los famosos

Exclusivo: la salida de novios de Pampita y Pico Mónaco en un cine de Recoleta

Aunque están juntos hace más de un año, la conductora y el ex tenista saben cómo mantener encendida la pasión; fueron al Village Recoleta, donde vieron "The Post", la nueva película dirigida por Steven Spielberg