Sexualidad

¿Cómo afectan los antidepresivos y antipsicóticos a la sexualidad?

Factores como falta de deseo y disfunción sexual a corto plazo pueden desencadenar el abandono del tratamiento por parte del paciente

miércoles 28 de junio de 2017 - 7:30 am

Las relaciones personales a veces comportan un cierto grado de dificultad para las personas con algún tipo de trastorno psicótico como la esquizofrenia tanto por los síntomas propios de la enfermedad como por la estigmatización de ésta en el entorno. Si socializar es difícil, más aún encontrar pareja o abordar las cuestiones asociadas al sexo.

El psiquiatra Ángel Luis Montejo, Psiquiatra del Hospital Universitario de Salamanca y presidente de la Asociación Española de Sexualidad y Salud Mental (Aesexsame), señaló: “Hay patologías como la esquizofrenia que se manifiestan a edades tempranas, como la adolescencia, un grupo de población al que sí le importan su sexualidad. Además, ésta forma parte de las relaciones emocionales, un aspecto destacado en las interacciones personales”.

Estas afirmaciones hacen referencia al cuestionario SALSex, una encuesta diseñada para medir los problemas sexuales causados por la toma de fármacos antidepresivos y antipsicóticos y valorar cómo afectan estos resultados en la falta de adherencia al tratamiento, es decir, el abandono de la medicación.

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Según este especialista, la dopamina (una hormona que sirve como neutrasmisor) actúa como bloqueo de la prolactina (otra hormona implicada en la secreción de la lactancia materna), y cuando la medicación frena la actividad de la primera, se producen unos altos niveles de la segunda, lo que se conoce como hiperprolactinemia iatrogénica.

Como consecuencia, “este trastorno produce falta de deseo y disfunción sexual a corto plazo, factores que pueden desencadenar el abandono del tratamiento ya que para ellos, como para el resto de la población, el sexo es un área importante en sus vidas y cuyas alteraciones repercuten de forma negativa tanto en la enfermedad como en la autoestima. Además, cabe recordar que no más del 13 por ciento consigue tener pareja estable, a veces, entre ellos”, comentó Montejo.

¿Cuándo se considera que la prolactina está elevada? Los niveles normales en hombres y mujeres no embarazadas son de 3 a 20 ng/ml, aunque esta cifra puede variar ligeramente según el laboratorio. “Cuando supera esos valores puede afectar al ciclo menstrual (amenorrea), producir el crecimiento anormal de las mamas, lo que se conoce como ginecomastia, secreciones en el pecho e incluso infertilidad”, enumeró.

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Pero, ¿todas las terapias para la psicosis causan estos efectos? Montejo aclaró que existen otras alternativas que no producen variaciones en los niveles de prolactina.

Aparte de las consecuencias a corto plazo sobre el plano sexual, la endocrinóloga Teresa Mories indicó que “la hiperprolactinemia puede desencadenar un efecto en la resistencia de la insulina con el consiguiente aumento del riesgo cardiovacular porque la prolactina en las arterias incrementa la aparición de la cardioesclerosis” aunque indicó que “ se necesitan más estudios que lo confirmen”.

En cambio, la relación entre los niveles altos de dicha hormonal y la osteoporosis parece más evidente. “La esquizofrenia se asocia a una menor densidad mineral ósea porque existen fármacos que la disminuyen. Además, en esta población se dan otros desencadenantes como el tabaquismo, la obesidad, el sedentarismo, la falta de calcio y déficit de vitamina D”, destacó el reumatólogo Jesús del Pino.

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Para contrarrestar, propone medidas no farmacológicas como “llevar una dieta equilibrada, hacer deporte y evitar caídas si se detectan factores de riesgo relacionados con el desarrollo de la osteoporosis”.

Por último, el oncólogo Juan Jesús de la Cruz sugirió que la hiperprolactinemia a largo plazo podría estar asociada al desarrollo de algunos tipos de cáncer como el de mama o próstata aunque ha insistido en que todavía se precisan más estudios y que todo depende del resto de factores que se den en el paciente. “En este sentido, lo que mas me preocupa es la posible relación entre los elevados niveles de prolactina y la agresividad tumoral”, ha concluido.

En conclusión, los especialistas pretenden reivindicar a través del citado consenso el control de esta hormona, las distintas opciones terapéuticas para la psicosis y la importancia de cuidar la sexualidad de cada persona.

Fuente: Cuidate Plus

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