Mundo Insólito

El increíble caso de la mujer que se gana la vida matando narcotraficantes

"Me siento culpable y angustiada. No quiero que las familias de quienes he asesinado vengan a por mí", asegura

domingo 28 de agosto de 2016 - 4:37 pm

Se hace llamar María, y su aspecto no coincide con las imágenes que cualquier película nos da de una asesina. Diminuta y nerviosa, la joven madre, todavía con su bebé a cuestas, habló con la BBC sobre su trabajo: asesinar por encargo en el marco de la guerra que el gobierno filipino está librando contra las drogas.

“Mi primer asesinato fue hace dos años. Estaba muy asustada y nerviosa porque era mi primera vez”, confiesa María, parte de un equipo que incluye a tres mujeres, muy valoradas porque pueden acercarse a las víctimas sin levantar sospechas.

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Y desde que Rodrigo Duterte fue elegido presidente (en junio de este año) y urgió a los ciudadanos y a la policía a matar narcotraficantes, María ha asesinado a cinco personas más, disparando todas sus víctimas en la cabeza.

¿Quién le dio la orden para acabar con la vida de esas personas? “Nuestro jefe, el oficial de policía”, responde.

La misma tarde de la entrevista, a ella y su marido les dijeron que la dirección de su casa había sido expuesta, así que tienen que mudarse cuanto antes, y es que la guerra del Estado contra las drogas da trabajo, pero también trae más riesgos.

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María cuenta que todo empezó cuando un policía le encargó a su esposo que matara a un deudor, quien era también un traficante de drogas. Y el encargo se volvió regular para su marido, tanto que ella también se vio involucrada: “Una vez, necesitaron a una mujer y mi esposo me escogió para hacer el trabajo. Cuando vi al hombre a quien tenía que matar, me acerqué a él y le disparé”, cuenta.

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María y su marido provienen de un barrio pobre de Manila y no tenían ingresos fijos. Pero eso cambió cuando aceptaron convertirse en asesinos a sueldo.

Ahora ganan hasta 20.000 pesos filipinos (US$430) por encargo -una fortuna en Filipinas- y lo dividen entre tres o cuatro de los sicarios.

Pero María quiere salir de esa situación. Y no sabe cómo.

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