Política

En crisis: Arbus, la línea de colectivos creada por La Cámpora tiene pérdidas millonarias

Fue lanzada en agosto de 2014, de la mano de Intercargo. Con un déficit de más de $ 12 millones en 2015, tuvo recorte de rutas y reducción de frecuencias en algunos recorridos

Fue lanzado en agosto de 2014 de la mano de Intercargo, la empresa estatal que brinda servicios de tierra en aeropuertos.

Sumó una alternativa de transporte a los pasajeros aéreos en Buenos Aires. Colectivos con wi fi y televisión empezaron a recorrer las calles y avenidas porteñas aunque, desde entonces, el proyecto acumuló pérdidas en un servicio que funciona en otras grandes ciudades del mundo pero aquí nunca resultó comercialmente rentable.

Según detalla el diario La Nación, con el nuevo Gobierno, a Arbus también le llegó la hora del ajuste y la reestructuración.

Resolver el hueco presupuestario fue el principal eje de la nueva gestión de Intercargo, empresa que desde 2012 estaba intervenida y manejada por dirigentes de La Cámpora, y el Ministerio de Transporte.

Según sus datos, tuvo pérdidas de $ 11.500.000 entre enero y noviembre de 2015, mientras que el déficit operativo en enero fue de $ 2.000.000.

En ese contexto, las nuevas autoridades de la empresa decidieron llevar adelante una reorganización operativa del servicio, con reducción o cierre de algunos ramales, nuevos nichos y cambios de rutas.

La línea nació en 2014 como un servicio sin escalas entre diferentes puntos de Buenos Aires y Aeroparque. Con cuatro recorridos iniciales, nunca tuvo demasiada difusión y era común verlos circular con escasos pasajeros y varias butacas vacías.

Con Mariano Recalde al frente de Aerolíneas Argentinas y hombres de La Cámpora en la gestión de Intercargo, Arbus nació con fuertes lazos de dependencia de la línea aérea estatal y un esquema que, en los hechos, condicionaba su funcionamiento y su viabilidad.

Un caso paradigmático fue su servicio entre Ezeiza y Aeroparque. Desde su lanzamiento, en julio de 2015, ese recorrido era exclusivo y gratuito para pasajeros de Aerolíneas Argentinas, una situación que para la nueva administración resultaba inviable en términos de negocio: excluía muchos potenciales clientes y no generaba ingresos a partir de los usuarios que efectivamente subían a sus colectivos.

“El servicio era irracional. En vez de cobrar por pasajero, Aerolíneas le pagaba a Arbus por colectivo completo la conexión entre Ezeiza y Aeroparque, entonces por ahí venían dos o tres pasajeros. Era más caro hacer funcionar el colectivo que el pasaje”, describe Mario Dell’ Acqua, ex ejecutivo de Techint que ahora está al frente de Intercargo.

Con menos viajes urbanos, también hubo recortes en el plantel. “Estamos bajando la cantidad de gente”, reconoce Dellacqua, quien sostiene que hoy Arbus cuenta con 32 empleados, compuesto fundamentalmente por choferes.

A su vez, se reasignaron colectivos, para que no quedaran sin uso en las terminales. Algunas unidades sumaron a la flota que realiza trabajos de pista en Aeroparque, dos fueron enviadas al aeropuerto de Rosario, dos a Tucumán y otra a Ezeiza.

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