Golpe de Estado en Turquía

Erdogan; un hombre que quiere hacer historia y construir una “nueva Turquía”

El presidente Erdogan sueña, desde que era alcalde de Estambul, con "convertir a los minaretes en nuestras bayonetas"

sábado 16 de julio de 2016 - 3:47 pm

Ya hace dos años, durante su tiempo como primer ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan era un hombre autoritario que había repartido mucho más que algunos sopapos para los que se interponían en su sueño de la instauración de la “Nueva Turquía” para el centenario de la fundación de la república en 2023.

A pesar de eso, este presidente islamista (en un país que se enorgullecía de su carácter secular desde que fue fundado por Mustafa Kemal Atatürk) fue quien trajo la más prolongada etapa de estabilidad política, sin golpes de Estado, en casi 100 años de historia.

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La Argentina y Turquía tienen un punto en común en su historia: para ambos paises, el 2001 trajo profundas crisis democráticas y económicas, con una inflación que allí llegó al 100% anual. Y fue tras su triunfo en las elecciones de 2002 con el Partido de la Justicia y el Desarrollo que Erdogan inauguró una nueva era económica y política. Entre 2002 y 2006 el país creció a un promedio del 7,7%, con una rápida transformación de la infraestructura y los servicios que derivó en un mayor bienestar de la población y la inclusión de Turquía entre las 20 economías más importantes.

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A partir de allí, Erdogan comenzó a aplastar ya descaradamente cualquier intento de disenso.

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Además, en el frente externo, la guerra en la vecina Siria mostró el verdadero rostro de Erdogan. Mientras apoya a los rebeldes que buscan derrocar al gobierno de Bashar al-Assad, mantiene un doble juego con los terroristas de Estado Islámico (EI). Pese a sus diatribas contra Isis, Turquía es la ruta por la que los islamistas venden su petróleo, y los supuestos misiles turcos contra el califato tienen mucha más puntería para asestarle a la oposición kurda.

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