Economía

Gobierno estudia medidas para frenar caída del dólar

El Banco Central comenzó a dar señales aumentando la compra de divisas y bajando la tasa de interés que se ubica en 33,5% un recorte de 3,75 puntos en el mes pasado. Te contamos todos los detalles

La situación no llama la atención. En el Gobierno están preocupados por el nivel (atraso) del tipo de cambio y por esta razón en las próximas semanas se tiene previsto realizar una cumbre económica en el que se analizarán distintas medidas a aplicar en el mercado de cambios, según indica el diario Ámbito Financiero.

Señalaron que participarán del encuentro el titular del Banco Central, Federico Sturzeneger; los ministros de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, y de Producción, Francisco Cabrera, y los coordinadores económicos de la Jefatura de Gabinete Mario Quintana y Gustavo Lopetegui,

En la reunión se debatirán las diferentes medidas que cada área propondrá para evitar la apreciación del peso. El ministro de Producción, Francisco Cabrera, este miércoles sostuvo que “un dólar demasiado bajo genera problemas de competitividad y no es lo que querríamos”, al tiempo que reconoció que el tema está en “discusión” dentro del Gabinete de Mauricio Macri.

En el Gobierno prevén que en los próximos meses “comenzaran a llover dólares” por varias causas: la venta de la cosecha (la suba del precio de la cotización de la soja compensó la perdida por las inundaciones); las inversiones anunciadas por las empresas; el desembolso de préstamos de organismos multilaterales y los capitales golondrinas, entre otros.

En estas condiciones, las previsiones oficiales son que el tipo de cambio continuará una línea descendente complicando aún más a diversos sectores productivos.

De hecho, el Banco Central comenzó a dar señales aumentando la compra de divisas y bajando la tasa de interés que se ubica en 33,5% un recorte de 3,75 puntos en el mes pasado.

Entre los economistas se comenta que el Gobierno dejó pasar una oportunidad cuando el dólar llegó a 16 pesos. La suba en la tasa de interés determinó que el tipo de cambio cayera, pero los costos (suba de los precios) ya se habían pagado, porque una vez que el dólar toca un pico, los formadores de precios tienden a tomarlo como punto de referencia para la determinación de sus valores de venta. Y es sabido que después difícilmente los precios bajen.

La situación en lo inmediato es más complicada porque al mayor ingreso estacional de dólares de la exportación (por la venta de la cosecha) se sumará el efecto del blanqueo.

En medios privados se sostiene que si se llegara a dar la hipótesis de regularización de activos por unos 20.000 millones de dólares – la estimación del Ministerio de Hacienda y Finanzas – habrá nuevas presiones bajistas sobre el dólar.

El Gobierno deberá agudizar su imaginación porque para recuperar el valor del tipo de cambio tendrá que remar contra la corriente el mercado. En medios oficiales ha trascendido que un valor “confortable” para las autoridades sería un dólar del orden de los 15 pesos.

Se trata de un valor hipotético que seguramente no dejaría satisfechos a distintos sectores industriales o de las economías regionales que se quejan por las dificultades que enfrentan para exportar, pero en el gobierno se oponen a un ajuste mayor del tipo de cambio porque “tememos un nuevo impacto sobre los precios, y lo más importante para mejorar la competitividad de la economía argentina es que se registre una baja sostenida de la inflación”, argumentan en fuentes oficiales.

Una de las medidas en estudio es la restricción al ingreso de capitales financieros especulativos, de corto plazo. Decisiones en este sentido contarían con el beneplácito de la oposición, ya que, por caso, referentes del Frente Renovador, como el diputado Marco Lavagna, plantearon específicamente la necesidad de frenar el ingreso de los capitales golondrina.

Precisamente cuando su padre, Roberto, era ministro de Economía del presidente Néstor Kirchner, en 2005, se impusieron restricciones como un encaje del 30 por ciento a los fondos especulativos que ingresaban al país, que además debían permanecer un año en el mercado local.

Otra de las posibilidades es una baja más pronunciada de la tasa de interés. Al respecto, economistas de la oposición sostienen que, como la tasa en pesos está vinculada con la expectativa de devaluación, el Banco Central estaría en condiciones de hacer un cierto recorte, toda vez que los pronósticos para el futuro del dólar contemplan un moderado ajuste.

Así, la escuela de negocios IAE prevé un tipo de cambio para fin de año de entre 16 y 16,60 pesos, cerca de los 16,25 pesos de las proyecciones del Estudio Bein, es decir aumentos en lo que resta de 2016 de entre 15 y 20%.

De acuerdo con la opinión de algunos sectores del Gobierno, la tasa de interés podría bajar en torno del 25 o 26% mensual, en consonancia con la reducción de la inflación.

También se podría decidir incentivar la importación de maquinarias. Las estadísticas de los primeros cuatro meses del año muestran una caída en las compras externas de bienes de capital del 6%, superior al promedio del total de las importaciones.

Se podría también acelerar los pagos que las empresas tienen pendientes con el exterior. En cambio,no estaría dentro del eventual paquete de medidas una apertura de cupos de importación para los sectores más sensibles de la industria.

En este sentido, el ministro Cabrera se comprometió a llevar adelante “un trabajo conjunto para que la integración al mundo sea un proceso consensuado con los propios sectores productivos, de manera de generar competitividad para que se pueda comprar y vender sin tener necesidad de proteger a sectores en forma artificial, reflejando el espíritu de la intención oficial.

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