Poesía

El Encuentro: poesía, teatro, pasión e intensidad

El evento que se realizará este viernes en el Galpón Artístico de Caballito es un hecho totalmente novedoso para la escena. NEXOFIN habló con su director, Grau Hertt, quien lo definió como "poesía que apasiona con intensidad, moviliza y empuja a sentir"

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Por Federico Rozanski

Siete poetas recitando sus obras desde sus singularidades con un teatro como espacio. Un dúo de cello y piano como soporte musical y un fuerte componente audiovisual. De eso se tratará El Encuentro, un ambicioso evento que buscará unir poesía y teatro, mañana viernes 22 de abril en el Galpón Artístico de Caballito (Av. Avellaneda 1359, CABA). 

La gala impulsada por la editorial Nulú Bonsai supone una innovación en la escena de la poesía independiente por su fuerte presencia escénica. El acontecimiento espectacular de la poesía oral se enriquece con música, cine y el escenario teatral. Se funda una nueva relación entre los sujetos expectantes y los sujetos mostrantes; la significación se complejiza y presenta también más desafíos.

Los poemas cobrarán vida a través de las voces de sus propias autoras: Rita González Hesaynes, Gabriela Clara Pignataro, Alicia Aquino, Nadia Sol Caramella, Belén Maldonado, Melina Alexia Varnavoglou, Maria José Testa, quienes estarán acompañadas por el piano de Karina Büttner y el cello de Mercedes Abbate, bajo la dirección musical de Marcelo Katz. El componente audiovisual, con piezas y un corto realizados para la ocasión, quedó a cargo de Luciana Mardegan; y la idea y dirección son de Grau Hertt.

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Flyer del evento

NEXOFIN habló en exclusiva con Hertt, quien explicó cuál fue el motor del proyecto y también su postura respecto a la poesía, la industria del libro y la autogestión que lleva a cabo como director y editor en Nulú Bonsai

¿Cómo surgió la idea de “El Encuentro”?

A partir de admitir que la poesía había vuelto a ocupar un lugar no solo como arte, sino también como arte escénico. A partir de ver que eso no tenia un contexto apropiado, ya que la mayoría de la poesía oral se lleva adelante en centros culturales. Acá es en un teatro, donde la atención es total y se reduce mucho la distracción. La música de cámara cumple el rol de potenciar el imaginario de la poesía y lo que esta selección particular de poetas representa: exclamación, drama, introspección, pasión, sordidez. Ya hay una generación de poetas que sabe que debe ser ortodoxo con el contenido y que su presentación debe ser fiel a la palabra y la poesía.

¿La música, el teatro como arte y como espacio, construyen al hecho artístico de la poesía? ¿O al menos así lo pensaron en El Encuentro?

De alguna manera es contextualizar a la poesía y ponerse en complemento a la misma altura con otras artes. Es difícil porque la poesía está en todo pero escribirla requiere estar solo. Entonces “el encuentro” para el poeta es todo un acontecimiento y trabajar para que éste llegue de su soledad a ese todo habitado de poesía, requiere pensar simplemente marcos y contextos para obtener su mejor presencia. Acá hablamos de siete poetas que al leer, uno esta en la poesía. Y se construyó toda la música a partir de oírlas y grabarlas.

¿La idea es que El Encuentro se vaya repitiendo en el tiempo? Digo, este es el 1, pero ¿está en vistas un 2, un 3, etc?

Sí. Se planificaron varios y se va ampliar mucho. Hay algunas cosas que como todo debut, no llegaron, pero lo de mañana es realmente mucho. Son casi cinco meses de laburo y es realmente, modestia aparte, algo por lo menos inusual. En el spot adelanto que dura dos minutos se escucha un fragmento de cada poeta con su pertinente arreglo musical y ya te deja muy movilizado. Calculamos este año hacer solo cinco.

Cómo fue la elección de las diferentes partes de El Encuentro: las poetas, las músicas, la actriz, la fotografía y video? Vienen laburando juntos desde antes? ¿Fue una decisión que sean todas mujeres?

Me gustaría hacer un paréntesis antes de responder. Es una decisión no hacer mención de que las poetas son todas mujeres, porque la poesía la hacemos todos y no tiene un valor diferente. También como editor y formando parte de una editorial bastante politizada creemos que la mayor gloria de incluir y equilibrar es no haciendo mención de eso. Por eso en gacetillas y eventos se buscan palabras universales o genéricas o no se aclara y es por esto. Es la mejor porción como editor y productor de cierto tipo de poesía que pude hacer a partir de mi trabajo de editar libros y leer, y de mi trabajo de producir eventos donde oigo a muchísimos poetas por semana. 

Ahora sí, respondiendo a tu pregunta: venia pensando en hacer algo diferente, en darle un nuevo marco a la poesía y me llega la música de Karina Büttner y Mercedes Abbate, a modo simplemente de que las tenga en cuenta en algún evento de los que solemos hacer con Nulú Bonsai. Y me quedó ese sonido. Ese mismo día que me llega la música tenia un recital de poesía, donde leían dos de quienes están. Automáticamente se mezcló la música con ellas y ahí encuentra un patrón: poesía de entrañas, pasión pero hacia la intensidad no hacia lo pasivo. Con cada autora hemos compartido eventos de manera directa o indirecta, con sus editores. Traté también de que no responda a personas vinculadas directamente con Nulú Bonsai, sino abrir el juego. Pero el origen fue claro: poesía que apasione con intensidad, que te movilice, que te empuje a sentir. Y se dio muy natural y, por alguna razón, nadie de quienes conforman el encuentro es la segunda opción de alguien que haya dicho que no. Las personas que lo formamos somos todos primer sí. 

Me quedé pensando en el paréntesis que hiciste. De tu laburo y Nulú en tanto “editorial bastante politizada”, según contabas. ¿Por dónde pasa esa politización en la poesía?

Cuándo creamos Nulú Bonsai no había muchas referencias de ningún tipo, no había diversidad de ciclos donde uno como adolescente pudiera nutrirse de autores mayores. Entonces, al menos en ese momento, fue casi como un partir de cero. Ese partir de cero te permite, aunque más no sea pequeño, establecer formas, entender que el contenido proviene de cualquier ser humano sin importar nada: sexo, genero, nacionalidad, incluso escala social. Sumado a que creemos en una bibliodiversidad donde cada fragmento vale por necesario y eso es lo que le da tamaño y belleza, y no como sucede que tamaño y belleza se imponen sobre necesidad. Entonces es construir un espacio donde la necesidad del contenido ha logrado que nosotros nos vinculemos, mezclemos entre realidades impensadas. Cuándo vos ves y vivís eso, y los años pasan, empezás a asumir esas idealizaciones apasionadas como realidades por el solo hecho de sostenerse, y hacerlo con una base original y en una constante sumatoria de partes. En el espacio que construimos podemos fijar qué sí, qué no y ahí vemos que muchas de las enemistades y divisiones que existen son por no aceptar que hay muchas formas de decir y hacer lo mismo. En un concierto de poesía se tocan todos los temas de una persona y el poeta sentencia, asume ese fragmento como un bien común. El respeto que hemos construido hacia cada parte permitió que podamos y tengamos libros políticamente incorrectos -si se quiere -u osados. Si un libro propone de frente ir contra un tabú, en cierta forma logra al menos cuestionarlo y contribuir a la evolución personal. Hay un tiempo personal que cultivar para vivir mejor que no depende de ningún estado, gobierno, medio, depende exclusivamente de uno. 

Es una idea de igualdad y unidad… Volviendo a Nulú, me imagino que el trabajo debe ser arduo, pero las satisfacciones deben ser muchas

Las celebraciones son luego de un proceso y no todo proceso y celebración son completos. Para que fuera en verdad satisfactorio habría cosas que no deberían tener que hacerse o reconstruirse. Pero el problema no es remangarse y construir, el problema es que estás construyendo o reconstruyendo algo que te ve como un desfasado, un utópico. ¿Quién cree verdaderamente que la poesía, el arte en su sentido más esencial, el arte que asume que el mundo es su escenario, luego de que el entretenimiento emula artes y corona como artistas a sus cómplices? No es “satisfacción” trabajar con la idea de que es imposible, irrelevante. Asumirlo al menos te ayuda a simplemente querer hacerlo mejor para que al menos no sea un papelón, un doble papelón, dedicarle la vida a algo que no parece necesario o urgente y que encima no esté bueno. Aún así, en diez años Buenos Aires pasó de tener 20 eventos por año de poesía, a tener cerca de 300, de tener cinco editoriales a tener casi cien, pero para mí debería multiplicarse mucho más.

Grau Hertt, recitando

Grau Hertt, recitando

¿Qué cosas no deberían tener que hacerse o reconstruirse, por ejemplo?

La mayoría de las personas confunde editorial con imprenta. Hay una escena de más de 100 autores que leen en vivo, en condiciones de participar en programas de fomento a la lectura y la conexión no existe. Leer es atención y es memoria. Pensando en poemas que puede oír un niño por su contenido hay autores jóvenes que tienen esos programas y que tienen una realidad más inmediata, más fresca. La industria editorial no es un sector definido en ningún sentido. Es informal, es realmente a pecho y pulmón. Hablamos de editoriales que en su mayoría no superan la base de entre dos y cuatro personas y tienen llegada a miles, y no hay forma de sumar a esas partes que nada tienen que ver con los libros pero que se vuelven realmente agotadoras, como la administración, la legalidad, la distribución, la comunicación, la difusión. Cómo valorizar esta industria joven como industria que logró muchísimo pero vive al límite porque es muy difícil hacer cosas por los libros si no se leen libros. Los políticos saben que si te parás al lado de un libro muchos quedan “sombra”, entonces no se acercan ni por cerca y se apoyan en la industria del entretenimiento y sus libros comerciales como parámetro. Pero los libros que importan y que hacen falta no, es una vergüenza que las carreras universitarias se hagan con fotocopias cuando es más barato hacer un libro y eso resume costos e intereses, y ganas. No es lo mismo un título desde un libro, que desde una fotocopia, el objeto libro es un símbolo físico que representa la lectura, la memoria, el pensar, el desarrollo de la individualidad. En Europa a través de la publicidad en tiempos de ajuste se ha decidido cómo direccionar el consumo para que en la reducción no priorices cosas innecesarias. Por ejemplo, poné por un año todo el espacio publicitario, en todas sus formas de Coca-Cola, con políticas vinculadas a los libros. Soñar lo imposible para que al menos lo posible quizás acontezca. 

O sea, decisiones políticas en desmedro de la industria del libro por una industria de entretenimiento, pasatista, publicitaria. Me quedé pensando en la idea de poesía que planteabas hace un rato: como necesidad y como algo que moviliza, que apasiona al que le llega. Te hablo ahora a vos como autor: ¿es eso lo que te pasa al escribir? ¿Cuál es ese punto que te lleva a romper la nada y empezar algo?

Descubrir, el no saber qué decir a tiempo, el desafío de traer herramientas para el futuro. Sentir que por hablar de de ciertas personas  dejamos de hablar de humanidad. Si todo el tiempo vemos qué hacen, cómo son iconos de todo tipo, nuestro rol es ver qué tanto aciertan y se equivocan pasivamente. Esos iconos, esas personas masivas, eso que nos quieren hacer ver como un reflejo, no se nos parecen. Empobrecen los temas, los desvían. La poesía es cuestionar desde lo que no se dice, también, y eso puede ser desde una simple vivencia a una idea gigante. Entonces, cuando escribo siento que debo intentar decir algo que no sé cómo ni porqué debe provocar cosas positivas aunque para eso haya que hablar del pantano. Es un desafío: ya sabemos qué clase de flores logra la alquimia de un pantano. Entonces también es ponerse en posiciones incómodas, extraerles su esencia y trabajar sobre esa incomodidad en beneficio del conjunto.

¿La poesía tal como la concebís, siempre incómoda de una u otra manera?

No. Contiene, conmueve, alienta, da alegría, desenfoca, enfoca, impulsa, provoca. Tiene que provocar algo y hay veces que es jodido decir sin caer en crítico o imperativo. Es como buscar los pixeles que tenemos en común entre todos (risas).

Y ese “entre todos” y ese conmover van a estar en El Encuentro. ¿Qué se van a encontrar los que vayan?

Llegamos exactamente al principio. El Encuentro son los pixeles en común, en principio, de los poetas, luego de las artes. Si los concurrentes están receptivos, van a viajar por emociones y sensaciones que tenemos, pero que quizás no les haga mal un poco de gimnasia. Gimnasia emocional, vértigo sin igual.

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