Salud

Todo lo que tenés que saber sobre el cuidado de los dientes de tu bebé

La higiene bucal es importante y es responsabilidad de los padres inculcarle el hábito y así prevenirlo de caries, molestias e infecciones

babydental_4

El cuidado de los dientes, aunque no lo creas, comienza desde que está en la panza, ya que desde el tercer mes de embarazo se comienzan a formar las bases de los dientes, hasta que aparecen los llamados “brotes de dientes”.  Por tal motivo, la nutrición de la madre en el embarazo es fundamental, ya que cualquier afección en la salud de ella o el bebé puede afectar la estructura de los dientes primarios.

Cada etapa en la formación de los dientes requiere de cuidados específicos y hay que prestar atención a las necesidades del bebé.

Dos meses 

Se recomienda que la madre utilice un pedazo de gasa húmeda para limpiar a fondo las encías del bebé después de cada toma. De no hacerse, los microorganismos del alimento pueden proliferar en la boca y posteriormente convertirse en las causas de caries dentales.

Además, durante esta etapa los bebés suelen llevarse constantemente objetos a la boca tratando de explorarlos, por lo que los padres deben estar muy pendientes de procurar que sólo tenga contacto con objetos ligeros, suaves y limpios.

Cuatro meses

Acá comienza la preparación para la salida de los primeros dientes. Durante esta etapa se suelen presentar pequeñas molestias como la inflamación de las encías, salivación excesiva, trastornos del sueño e irritabilidad. Los bebés sienten cada vez más la necesidad de morder objetos, preferiblemente refrigerados en la heladera, ya que alivian las encías dolorosas.

Los pediatras y los dentistas recomiendan una atención constante a la higiene bucal. Los padres deben aprovechar de inculcarles el proceso de limpieza desde temprana edad, ya que durante los primeros meses de vida el bebé se encuentra en una fase oral pasiva, en la cual disfruta del masaje en su boca.

Seis meses

Alrededor de los seis meses aparecen los llamados dientes de leche. Estos juegan un papel importante ya que preparan el espacio de la boca para los permanentes y permiten que el bebé pueda comenzar a masticar y tragar los alimentos correctamente, sobre todo ahora que su alimentación incluye comidas semisólidas.

Se recomienda utilizar una crema dental con sabor agradable, como frutas. La misma no debe contener flúor hasta que el bebé tenga tres años. De acuerdo con los pediatras y dentistas, la administración sistémica de flúor en forma de gotas o tabletas es preferible, ya que una pasta dental con fluoruro puede ser tragada accidentalmente por el niño con el consiguiente riesgo de una sobredosis. Durante esta etapa el bebé comienza a familiarizarse con el cepillo de dientes.

Para la limpieza los padres deben frotar desde las encías hasta los dientes y así remover la placa que se acumula después de cada comida. Para que el proceso se haga más fácil, pueden hacer del cepillado un momento divertido, un juego con su bebé.

Doce meses

Después del primer año, la dentición progresa rápidamente y en consecuencia la higiene dental es cada vez más importante. Los padres siguen siendo los responsables de esa limpieza, poco a poco el bebé puede comenzar a manipular el cepillo por sí mismo, jugando con sus papás quienes deben supervisarlo siempre.

El cepillado dental en niños es efectivo solo si es realizado por un adulto. Recomendamos dejar que el bebé juegue; sin embargo, sugerimos que el adulto realice la higiene hasta que el niño posea la habilidad motora adecuada. A partir de este momento la supervisión periódica de un pediatra será útil, ya que podría evaluar la posibilidad de enviar al niño a visitar un dentista; de esta manera puedes obtener información sobre los métodos adecuados para mantener la salud bucal desde el primer momento.

Consejos útiles

• Limpia las encías del bebé con regularidad, incluso antes de que los dientes de leche broten.

• Cepilla los dientes de tu bebé varias veces al día.

• No uses antes de los tres años de edad crema dental con flúor.

• Limita el consumo de sustancias dulces, especialmente de noche, o cuando no es posible limpiar los dientes del bebé.

• No sumerjas el chupete en azúcar o miel.

• Revisa el estado de la boca y los dientes con regularidad.

• Los papás deben dar el ejemplo y realizar la limpieza de sus dientes regularmente pues esto promueve que sus hijos los imiten.

• Al acostumbrar a tu bebé a una limpieza dental suave, crearás un patrón de cuidados bucales y buenos hábitos que lo acompañarán durante el resto de su vida.

• Es importante que el niño aprenda a usar el hilo dental desde temprano. Un buen momento para comenzar es cuando los dientes empiezan a crecer uno al lado del otro.

• No es bueno que los niños se chupen el dedo porque cuando la succión es permanente se desvían los dientes hacia adelante.

¿Por qué cambian de color los dientes del bebé? 

Las razones por las puede ocurrir son las siguientes:

• Traumatismos: El color puede cambiar a gris, rosado, amarillo o marrón y suele ser consecuencia de una inflamación y/o muerte del nervio dental.

• Hierro y bacterias: Se originan por medicamentos que tienen alto contenido de hierro o por algunas bacterias denominadas cromógenas. Los dientes se tornan de un color negro en el borde que está en contacto con la encía, pero no significa que haya mala higiene bucal. Estas manchas pueden ser removidas con una limpieza profesional, aunque tienden a reaparecer hasta los nueve años que, por lo general, desaparecen por completo.

• Exceso de flúor: Los dientes presentan manchas amarillas o marrón claro debido al consumo excesivo de flúor en la etapa de formación de los dientes permanentes.

• Alteraciones del esmalte: Tiene múltiples causas. Los dientes se colorean de un blanco tiza hasta amarillo/marrón y son más propensos a las caries.

• Sarro: La acumulación de sarro en los dientes produce, a largo plazo, una irritación de las encías y la formación de la placa dental.

• Caries: Aparece una mancha blanca en el borde en contacto con la encía, si las bacterias no son eliminadas, la mancha se torna amarilla y forma una cavidad en el diente. Recuerda, si observas alguna coloración extraña en la dentadura de tu bebé, no dudes en acudir inmediatamente al odontólogo; atacar a tiempo las posibles afecciones, asegura una sonrisa sana.

Mantener buenos hábitos alimenticios es clave

Una dieta balanceada es fundamental para mantener saludables a nuestros hijos y proteger sus dientes de las caries. A continuación te damos unos simples consejos para reducir al máximo las probabilidades de infección.

• La lactancia materna es la primera comida de tu bebé y, por lo tanto, una de las más importantes. Recordá que la leche materna tiene propiedades antibióticas que se convierten en su primer escudo contra cualquier enfermedad.

• Durante la lactancia materna, no es necesario que tu bebé ingiera ningún tipo de azúcar, así que la acumulación de la misma en la cavidad bucal, puede tornarse una gran amenaza para sus dientes.

• Una vez finalizada la lactancia materna y luego de la aparición del primer diente, evitá meriendas cargadas de azúcar si no puedes darle una correcta higiene después de consumirlas. 

Fuente: esteticaysalud.ve

COMPARTIR

REALICE UN COMENTARIO

Al menos 13 personas muertas en un tiroteo y explosión en el centro de Estambul

Las explosiones ocurrieron cerca de un estadio de fútbol y dejaron además una veintena de heridos. Mirá el impresionante video