Política

Lázaro Báez, a Máximo Kirchner: “Ahora somos enemigos”

El empresario dueño de Austral Construcciones desató una guerra contra la familia presidencial

Lázaro Báez- Máximo Kirchner

Los avances en la causa de la ruta del dinero K pusieron a Lázaro Báez nuevamente en el ojo de la tormenta. El empresario ligado a la ex familia presidencial busca por un lado desmarcarse de sus antiguos socios. Y parece ser que la cuestión es recíproca, porque Alicia Kirchner busca lo mismo. Y la guerra ya se desató.

“Que les quede claro, ahora somos peligrosamente enemigos”, le dijo Báez a Máximo Kirchner mediante un tercero, según informó Infobae.

La guerra contra Alicia Kirchner 

El empresario apuntó este lunes contra la Gobernadora de Santa Cruz y dejó expuesto que la empresa que administra, Austral Construcciones, fue la compradora de la vivienda familiar de la mandataria.

La nota, que estuvo entre las principales de ese medio local indicó que Austral Construcciones le compró en 2003 el chalet de la calle Tierra del Fuego a la actual titular de la provincia, en el marco de una operación valuada en 100 mil dólares.

En la última semana, Báez se había manifestado en contra de la mandataria provincial y había puesto en tela de juicio su patrimonio.

El gran detonante de la disputa fue el extitular de la AFIP, Ricardo Echegaray, quien en el canal Todo Noticias (TN) aseguró días atrás que Báez terminará “preso”.

“Ni Echegaray ni Alicia pueden justificar su patrimonio”, expresó a Infobae el ganador de incontables licitaciones públicas durante el gobierno kirchnerista. Por eso, en su diario Prensa Libre, decidió apuntar a la Gobernadora y cuñada de la exmandataria Cristina Kirchner con un fuerte titular. “Alicia Kirchner le vendió su casa a Lázaro Báez”, se leyó en la tapa del matutino.

Por su parte, desde el macrismo miran el conflicto desde afuera pero sabiendo que Alicia no dudará en entregar a Báez por la caja para su provincia.

Quizás el oficialismo no mira el problema desde tan afuera y ya movió su primera pieza. En el medio de la disputa, se confirmó que fue el gobierno de Mauricio Macri quien suspendió los 24 contratos que el Grupo Austral tenía vigente. Fue Guillermo Dietrich, ministro de Transporte, y Javier Iguacel, director de Vialidad Nacional, quienes en persona firmaron la cancelación de los contratos y decidieron la intervención de Vialidad Nacional ante las “groseras irregularidades” que detectaron en apenas 70 días.

“Los Kirchner manejaban Vialidad Nacional como una gran familia”, aseguró un vocero del Ministerio de Transporte. Alicia intentó a destajo adjudicarse esa rescisión como una medalla de la guerra, desde Nación lo desmintieron como así también aseguraron que tampoco se involucraron institucionalmente en el conflicto entre el empresario y la gobernadora, que generó decenas de cortes, acampe frente a la Casa de Gobierno en Río Gallegos y en toda la provincia.

Echegaray

Pero la guerra de Báez ahora no es sólo con los Kirchner, sino también contra el ex titular de la AFIP, Ricardo Echegaray. En su campo a 60 kilómetros de Río Gallegos, donde pasó la Semana Santa, el titular de Austral Construcciones hizo responsable a Cristóbal López de las declaraciones de Echegaray y recordó una vieja amistad que siempre los separó: Rudy Ulloa.

El ex chofer e histórico puntero de Néstor Kirchner, ahora devenido en millonario, siempre mantuvo cortocircuitos con Báez.

Echegaray fue socio de Ulloa en los 90, y fue uno de los responsables de la creación del multimedios de Ulloa y fue él quien desde su lugar en la Aduana permitió, por ejemplo, la compra de la rotativa que le dio vida al ya extinto diario de Ulloa, emblema de la gestión kirchnerista.

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