Política Internacional

Nuevo cacerolazo en Brasil reclamó la destitución de la presidenta Dilma Rousseff

Un sondeo difundido este jueves indicó que la jefa de Estado es rechazada por el 71 por ciento de los electores

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Ayer se desarrolló un nuevo “cacerolazo” en varias ciudades de Brasil, las cuales fueron convocadas por las redes sociales bajo una postura crítica a la mandataria, Dilma Rousseff.

De acuerdo a un sondeo del instituto Datafolha difundido este jueves, la presidenta de Brasil es rechazada por el 71 por ciento de los electores y apoyada sólo por el ocho por ciento.

Además, según los datos difundidos, un 66 por ciento de los encuestados apunta a su destitución.

El portal del diario “O Globo” aseguró que en al menos 13 de los 27 estados del país pudieron escucharse ollas, bocinazos y gritos de “Fuera Dilma” y “Fuera PT”.

Las manifestaciones se realizaron de modo paralelo al lanzamiento de un spot institucional del partido del gobierno, que, anticipándose a la manifestación de rechazo, ironizó la medida.

“En los últimos tiempos se ha comenzado a darles una nueva utilidad a las ollas. No tenemos nada en contra de eso. Solo queremos recordar que fuimos el partido que más llenó las ollas de los brasileños”, expresó la formación de izquierda, en la publicidad.

El spot que desató el enojo

“Durante seis años el gobierno del PT logró retrasar la llegada de la crisis económica”, dicen en el spot.

El presidente del PT, Rui Falcao agrega: “Hay gente diciendo que la crisis es sólo en Brasil, pero hay crisis en todas partes. Una cosa es criticar un gobierno y otra es tratar de desestabilizar un gobierno elegido democráticamente”, manifiesta el político.

“En una crisis económica, la mayoría pierde. Pero en una crisis política, todos pierden”, dice un joven cuyo fondo en la pantalla muestra imágenes de tinta negra dando un marco tétrico a la grabación. “De una misma crisis económica se sale rápido”, comenta optimista, y recuerda que “de la dictadura militar se tardó 21 años en salir”.

Lula Da Silva, aunque criticó a Dilma en los últimos meses, también participó del video partidario. “Sé que ésta no es la primera crisis que enfrentamos”, señala y agrega: “el ajuste es menor al ajuste que hicieron ellos”.

Casi hacia el final, aparece la presidente Rousseff. “Estamos actualizando las bases de la economía y vamos a volver a crecer con todo nuestro potencial (…). Quienes crean que nos falta energía e ideas para afrontar los problemas, está engañado”. A la jefe de Estado la acompaña un marco musical que pretende épica, y concluye: “Estoy del lado de ustedes, es mi camino, por ellos seguiré”, promete.

Sin embargo, lo que provocó la repetida aparición de los indignados fue una alusión a las cacerolas que hace, sobre el final, el locutor: “En los últimos tiempos comenzaron a darle una nueva utilidad a las cacerolas”. El sonido es ensordecedor, y sigue: “Nosotros no tenemos nada contra eso. Sólo queremos recordar que fuimos el partido que más llevamos a las cacerolas de Brasil. Si tienen paciencia, vamos a corregir y mejorar. Pero con las cacerolas, vamos a continuar haciendo lo que más sabemos hacer, llenarlas de comida. Ése es el cacerolazo que estamos haciendo en Brasil”.

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