Paros y protestas

La línea 60 continúa paralizada: choferes marchan desde el Obelisco al Ministerio de Trabajo

La jueza federal María Servini de Cubría ordenó el martes prohibir la circulación de todas las unidades de la línea 60 hasta tanto se cumpla una pericia técnica

colectivo 60

La línea 60 de colectivos sigue hoy paralizada en medio de una interna gremial y acusaciones cruzadas entre choferes y la empresa MONSA, mientras avanzaban los preparativos para una marcha de los conductores prevista para las 10 desde el Obelisco a la sede principal del Ministerio de Trabajo de la Nación.

“Vamos a marchar a la sede de la avenida Alem 650 porque queremos ser convocados y formar parte de la mesa de diálogo, después de la conciliación obligatoria tramposa que dictó Trabajo, acordada entre la UTA y la empresa”, dijo a DyN el delegado Esteban Simonetta. 

La jueza federal María Servini de Cubría ordenó el martes prohibir la circulación de todas las unidades de la línea 60 hasta tanto se cumpla una pericia técnica e impidió el ingreso de toda persona al predio de la cabecera del barrio porteño de Constitución desalojado la noche anterior por 70 policías.

El conflicto, que lleva más de 20 días, se agudizó durante esa jornada con una marcha con corte en uno de los accesos al puente Pueyrredón, donde los trabajadores insistieron en denunciar un “lock out patronal” y reclamaron la reincorporación del personal despedido.

La Unión Tranviarios Automotor (UTA) anunció el sábado que se había alcanzado un principio de acuerdo, pero el cuerpo de delegados denunció que no participó de las negociaciones con la empresa y advirtió que todavía hay 53 trabajadores despedidos.

En este contexto, la diputada del Frente Renovador, Mirta Tundis, presentó ayer un proyecto de resolución en el Congreso para pedir que el Ministerio de Trabajo arbitre las medidas necesarias para la resolución del conflicto entre MONSA y los trabajadores de la línea 60.
“El conflicto requiere una pronta resolución ya que está afectando sensiblemente a ambas partes y sobre todo a los 250 mil usuarios de la línea 60”, fundamentó en la iniciativa.

El jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, ya había advertido el martes que el Gobierno no intervendrá y aseguró que es la Justicia la que tiene que tomar decisiones para destrabar el conflicto entre los trabajadores y MONSA, a cargo de la línea 60.

“Es una situación difícil de salir, sobre la cual la justicia seguramente va a tomar decisiones, a la cual nosotros simplemente miraremos expectantes”, dijo el funcionario al ser consultado sobre el tema.

El presidente de la empresa Micro Omnibus Norte SA (MONSA), Marcelo Pasciuto, apuntó en varias ocasiones contra el cuerpo de delegados por la continuidad del conflicto y lo acusó de querer “estatizar” la línea 60.

En tanto, los delegados de base insistieron en acusar a la empresa de hacer un “lock out” patronal, rechazaron las negociaciones “inconsultas” que lleva adelante la UTA y negaron que los trabajadores despedidos hayan recibido los telegramas de reincorporación, contra lo que aseguró el sindicato que conduce Roberto Fernández.

El conflicto entre MONSA y los choferes comenzó el 25 de junio, cuando los trabajadores dejaron de cobrar pasaje en repudio al despido de un compañero, tras lo cual la compañía echó a otras 47 personas y los conductores denunciaron luego el envío de más telegramas de despido.
La línea 60, con 19 ramales, transporta a unos 250 mil pasajeros por día entre Constitución y los partidos bonaerenses de Tigre y Escobar.

Fuente DyN

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