Salud

Cuatro tips para comer hidratos sin engordar

No todo los carbohidratos repercuten en el organismo de la misma manera, por eso te damos los mejores tips para comer harinas sin engordar

Foods high in carbohydrate

En las dietas solemos excluir los carbohidratos de nuestras comidas pensando que estos pueden hacernos aumentar de peso en grasa y no en musculo, sin embargo no es así. 

Una publicación de la revista Cosmopolitan ofrece los cuatro mejores tips para comer harinas sin engordar.

1. Las harina no engordan: el consumo de hidratos no nos hace subir de peso, sino el exceso de calorías que se ingieren. “Las proteínas también incluyen calorías y los carbohidratos contienen menos que la grasa. Tampoco es un problema combinar arroz con carne; sin embargo, debés cuidar las cantidades”.

2. No hay una cantidad mínima o máxima de harina que consumir diariamente, ya que las cantidades dependerán de la edad, la estatura y los hábitos de vida de cada persona.

3. El problema de consumir carbohidratos no radica en los hidratos, sino en los aditivos. De acuerdo con Bastida, una pasta puede engordar menos que una carne, pero si le añadimos una salsa con alto contenido en grasa y calorías, el valor calórico cambia. Las salsas y acompañamientos engordan más de lo que crees, así que si tu objetivo es perder tallas eviitalas.

4. Hay horas para ingerir harina. El mejor horario para ingerir harinas y carbohidratos es por la mañana o al mediodía, ya que de esa forma se activa el metabolismo.

“Comer carbohidratos por la noche no es malo; sin embargo, ya que el cuerpo se prepara para descansar, no se aconseja la ingesta después de las ocho o justo antes de ir a dormir”, aseguran expertos.

COMPARTIR

REALICE UN COMENTARIO

Alta corrupción: el increíble camino de los casi 700 cheques millonarios de Lázaro Báez

Muchos de esos llevan su firma y la de su empresa insignia, Austral Construcciones. Pero también la de sus hijos, Martín, Leandro y Luciana

Ganancias: los gobernadores, en pie de guerra contra el proyecto opositor

Sin importar los signos políticos ni simpatías con la Casa Rosada, los mandatarios provinciales salieron a defender sus cajas que se verían menguadas