Política

Desde el Frente Renovador dicen: “Ya más gestos no podemos hacer”

Según el intendente de Junín, Mario Meoni, la declinación de De Narváez fue pactada con Sergio Massa como último gesto hacia el macrismo. Mauricio Macri dice que la provincia es de María Eugenia Vidal, y que no tiene en sus planes aliarse con el Frente Renovador

DYN57.JPG

El último gran “gesto” del massismo para que el PRO lo acepte fue bajar la precandidatura para la Provincia de Francisco de Narváez. Sin embargo, pese a la renuncia del empresario, Mauricio Macri sigue reacio a un acuerdo con Sergio Massa. 

La noticia llegó a uno de los salones del complejo Manantiales de Mar del Plata –propiedad del ministro Hernán Lombardi– en momentos en que la cúpula del PRO se aprestaba a darle los últimos retoques a una convención que en los papeles sirvió solo para proclamar el frente nacional electoral bajo el rótulo “Cambiemos”, y que en los hechos fue utilizada por Macri para volver a mostrar la pureza partidaria con la que el jefe de Gobierno porteño piensa enfrentar las urnas de cara a las PASO de agosto.

Al momento en que el anuncio de De Narváez llegó a las playas marplatenses, el influyente secretario general del Gobierno porteño, Marcos Peña, y el intendente de Vicente López y jefe de campaña bonaerense, Jorge Macri, se apartaron a un costado del salón y compartieron la noticia, inesperada para algunos, previsible para otros. Enseguida, Peña tomó la palabra: “Esta presión que nos meten demuestra que estamos en el camino correcto”. Macri advirtió un “gesto generoso” de De Narváez, pero también ratificó que “no había búsqueda de acuerdo”.

Al cierre del cónclave, el propio jefe de Gobierno sentenció toda posibilidad de integrar a un “externo” a la disputa por la Gobernación: “Hay una sola candidata a gobernadora, única y no va a haber otro candidato en este espacio”, en referencia a María Eugenia Vidal.

“Nosotros hemos sido siempre coherentes; creemos que realmente hace falta que venga un grupo nuevo de gente que no ha sido protagonista en estos últimos 25 años”, dijo.

El miércoles por la tarde, Macri se había encargado en privado de dinamitar, una vez más, las tibias negociaciones entre el PRO y el Frente Renovador. A su vicejefa de Gobierno le insistió en que ella es su única candidata y que le sería imposible explicar en público un acuerdo con el ex intendente de Tigre. A uno de los ministros le confió las presiones externas –”Tengo mucha presión”, le dijo por teléfono, pero le ratificó la decisión de seguir en la línea de la pureza PRO. Por la noche fue Jesús Cariglino, intendente de Malvinas Argentinas y uno de los más entusiasmados con una alianza que se aleja, el que escuchó de boca del propio Macri la negativa a ese acuerdo, también por teléfono. Fue después de la mateada que el intendente y Massa compartieron en los pagos del primero, y luego de que Cariglino le reconociera al jefe de Gobierno la “desesperación” del ex titular de la ANSES por sellar un pacto.

El PRO está decidido a jugar con esa desesperación de Massa, que el fin de semana deberá decidir su futuro: si reafirma su candidatura presidencial, si va por la gobernación bonaerense o si se vuelve a Tigre. En Mar del Plata, algunos dirigentes hasta celebraron la rendición de De Narváez.

COMPARTIR

REALICE UN COMENTARIO

Preocupación de inversores por proyecto de Ganancias llevó al dólar a máximo histórico

“La media sanción del proyecto de Ganancias generó preocupación entre los inversores y llevó a un cambio de cartera rápido que podría intensificarse la próxima semana”, explicó un operador

Jugada K en la Justicia: desplazaron de Casación a los jueces Borinsky y Hornos

Ambos magistrados formaban parte de la Sala I de Casación Penal, un tribunal que tiene varias causas que irritan al gobierno kirchnerista