Sociedad

“Hay que usar la masividad como trampolín y comenzar a limar la cultura machista”

La periodista y escritora Agustina Paz Frontera pertenece al colectivo de mujeres que impulsó la convocatoria "Ni una menos" para el 3 de junio próximo. En diálogo exclusivo con NEXOFIN, habló sobre la necesidad de decir "basta" a los femicidios, el consenso de la iniciativa, su masividad, la lucha contra el vaciamiento de sentido y los prejuicios en torno al feminismo

ni-una-menos 3

Por Federico Rozanski

Chiara Páez apareció muerta el 11 de mayo pasado en la localidad santafesina de Rufino. Tenía 14 años y estaba embarazada de tres meses. Su novio Manuel Mansilla, de 16, la mató a golpes y la enterró en el patio de la casa que compartía con sus abuelos, su madre y su padrastro. 1250 pesos fue la suma que le costó a la madre del asesino, Carolina Vallejos, la pastilla de Oxaprost, el nombre comercial del medicamento abortivo que fue encontrado en el cuerpo de la menor. Tanto Vallejos como su esposo están imputados como partícipes necesarios de los delitos de “homicidio agravado por el vínculo, femicidio y aborto no consentido por la víctima”. 

Chiara se sumó a la lista de femicidios producto de la violencia machista y una sociedad que reproduce y transforma en sentido común el patriarcado y la relación desigual de poder entre hombres y mujeres. Se sumó a casos como el de Melina Romero, Daiana García, Morena Pearson, Micaela González ,María Eugenia Lanzetti, Carla Figueroa, Wanda Taddei, Rocío Juárez, Susana Leiva, Gabriela Parra, por nombrar algunos. Forma parte de la alarmante estadística de una mujer asesinada cada 31 horas, desprendida de un estudio del Observatorio de Femicidios en Argentina, que lleva adelante La Casa del Encuentro debido a la inexistencia de cifras oficiales. 2014 finalizó con 277 mujeres asesinadas. Vale aclarar que no se tuvieron en cuenta los suicidios femeninos producto del padecimiento de violencia de género. (Para ver más datos de La Casa del Encuentro, AQUÍ)

El brutal asesinato en Rufino fue el desencadenante de una necesidad de poner freno a los femicidios, la forma última y más atroz bajo la cual se expresa la violencia de género. En este sentido, un colectivo de mujeres periodistas, escritoras e intelectuales decidió organizar una convocatoria al Congreso Nacional para el 3 de junio bajo la consigna “Ni Una Menos”.

chiara paez

Chiara Páez, la joven de 14 años asesinada en Rufino

El nombre de la iniciativa se masificó como hashtag de la red social Twitter, transformándose en todo un fenómeno social. NEXOFIN dialogó en forma exclusiva con Agustina Paz Frontera, periodista, escritora y una de las organizadoras de la convocatoria, que brindó su parecer sobre el consenso logrado, la masividad, la lucha por generar conciencia, por evitar el vaciamiento de sentido y los prejuicios en torno al feminismo.

Un colectivo previo y una urgencia

El colectivo “Ni una menos”, cuenta Frontera, tenía existencia previa, pero logró en esta coyuntura histórica su trascendencia en tanto supo responder a una demanda social. “Hay una preparación previa, de organizaciones de mujeres, que vienen trabajando el tema. Sobre esto se monta una campaña en redes sociales que sumado al fervor político de la coyuntura hizo estallar todo. Y claro: la urgencia real por el peligro en el que vivimos como género“, afirmó.

Consultada sobre el surgimiento de la iniciativa, explicó: “Cuando aparece muerta Chiara, algunas compañeras sugirieron organizar una convocatoria, para decir “basta”, poder movilizar a todo el mundo con un piso básico: ni una menos.” Agregó luego: “La convocatoria inicial la hizo María Pía López, que es la directora del Museo del Libro y de la Lengua. Invitó a mujeres que no necesariamente tuvieran una historia de militancia feminista o en torno a los problemas de género pero que manifestaron un dolor, una preocupación, por las muertes de chicas, por la violencia que padecemos. Sin embargo, hay también compañeras que sí tienen una carrera en relación al tema.”

El objetivo concreto del 3 de junio implicó también nuevas relaciones dentro del colectivo. Muchas se conocieron, otras estrecharon vínculos.

Las redes sociales, la masificación, el consenso y la lucha por evitar el vaciamiento de sentido

La iniciativa logró una masividad que sorprendió a sus organizadoras. El rol de las redes sociales, en especial Twitter, fue central. Bajo el hashtah #NiUnaMenos comenzó a lograr el apoyo de figuras públicas, en principio mujeres, que le dieron visibilidad. En este contexto, las propias impulsoras vieron la utilidad de esta herramienta. Frontera afirmó que la masificación llevó a “lograr apoyos paradójicos e inesperados”. 

La masividad implicó la construcción de un consenso generalizado, que debe entenderse como dialéctico, contradictorio, pero con más pros que contras. Las fotografías con el cartel #NiUnaMenos se viralizaron. Desde organizaciones feministas, mujeres sin militancia activa, estudiantes, trabajadores, figuras públicas, artistas, periodistas, etc., hasta exponentes del mundo del espectáculo y funcionarios políticos que en muchas ocasiones legitiman y refuerzan ideas machistas y patriarcales pilares de la violencia de género.

En este sentido, Frontera consideró: “Creo que lo que todas pensamos es que hay que usar la masividad, a veces hipócrita, a veces sospechada de vacía, como trampolín. Lo importante es que las mujeres no sigan siendo asesinadas y comenzar a limar lentamente la cultura machista.”

No obstante a la naturaleza paradójica que se puede ver en el consenso de la marcha, éste también permitió la puesta en agenda del término “femicidio”. Nombrar algo es darle entidad, visibilizarlo. “Que se haya podido instalar el término habla de la capacidad de desnaturalizar la violencia. Que lo pronuncien los chicos en las escuelas, que salga en los diarios…”, dijo Frontera.

Además de la instalación del término, el consenso y la masividad produjo una fuerte interpelación a quienes anteriormente a este fenómeno no se encontraban comprometidos con el tema. “Hay gente que nunca había pensado en participar, chicas que empiezan a politizarse por este lado. Se debe mantener el costado masivo aunque sin dejar de lado el trabajo de organizaciones sociales, agrupaciones feministas, partidos políticos”, afirmó la periodista.

 

ni-una-menos4

El colectivo NI UNA MENOS. Foto: Facebook oficial

Desnaturalizar lo naturalizado

Pensar la violencia de género es pensar los mecanismos mediante los cuales se reproduce una cultura machista y patriarcal. Se trata de una ideología mitificada que se consolidó como un sentido común donde la mujer es transformada en un objeto. Un objeto que no decide sobre sí y que se relaciona con el hombre bajo un vínculo de dependencia. El Estado y las instituciones sociales reproducen y consolidan esta idea.

Pensar el Estado moderno implica relacionarlo con el capitalismo y la lógica de consumo. Frontera consideró que hay una “mutua dependencia” entre el capitalismo y el machismo. 

Consultada sobre los tipos de relaciones entre ambas cuestiones, consideró: “El salario promedio de la mujer en argentina es 30% menos que el del varón. La mujer dentro del capitalismo es naturalmente dependiente del hombre, pero además hay una cuestión más profunda, que es que la conformación de la vida está planteada desde un punto de vista masculino, el patriarcado. Cómo pensamos las relaciones de poder entre un dominado y un dominante tiene que ver con un esquema masculino de comprender las relaciones.”

“Otra cuestión es la propiedad privada. El capitalismo está asentado en esa lógica, el machismo la hace suya. Es porque creen que las mujeres son suyas que los femicidas las matan. La lógica del consumo también se replica y alimenta en la sexualidad y las relaciones”, sumó.

Se trata, dijo Frontera, de una concepción del cuerpo visto “como objeto y territorio muerto, como envase”. La idea de una mujer vista como un envase implica la idea de un sujeto sin capacidad de decisión. “Cuando una mujer dice “no” es no. Estamos trabajando esa consigna, que se respete nuestro ‘no’. ‘No’ a un embarazo, ‘no’ a tener sexo cuando no se quiere, ‘no’ a que nos controlen. Por ejemplo, esa idea de que ‘cuando una mujer dice ‘no’ en realidad es ‘sí” es la naturalización total de nuestro sometimiento”, sostuvo la entrevistada.

El aborto es otra de las cuestiones sobre la cual está abierto el debate en torno a las concepciones del cuerpo, la sexualidad y el género. Frontera consideró: “Ni el Estado ni la Iglesia pueden decidir nosotras. Necesitamos que nos dejen tomar a nosotras las decisiones.”

La idea mitificada sobre el feminismo

El feminismo es un posicionamiento político. Ser feminista no implica sólo a mujeres, como ser machista no es sólo una cuestión de hombres.

Frontera se mostró optimista de que la iniciativa ayude a generar conciencia sobre la violencia de género, una perspectiva, que implique a su vez “pelearla y defenderla”.

“Espero podamos quitar los fantasmas y prejuicios que hay alrededor del feminismo. No es el machismo al revés, es una pensamiento de la libertad y la igualdad”, dijo

Objetivos

“En el colectivo ahora estamos focalizando en limitar la violencia contra las mujeres en lo cotidiano. Evitar las muertes, contener a las miles de mujeres que son golpeadas, que tienen que dejar sus casas, que no tienen ayuda de nadie. Pedimos que se reglamenten y funcionen todos los puntos de la Ley de Protección Integral a las Mujeres, en especial, que se arme el plan nacional.  La ley fue sancionada y promulgada por el Congreso en 2009 con sólo tres abstenciones, y si se aplicara en su totalidad podría facilitarse la vida de las mujeres violentadas y evitarse muchísimas muertes.
Pedimos también educación sexual integral con perspectiva de género y que se le simplifique un poco más la cuestión legal a las mujeres que encima que sufren violencia tienen que lidiar con el machismo dentro del sistema judicial.”

ni_una_menos2

Imagen perteneciente al perfil de Facebook oficial de “Ni una menos”

“Nos queremos vivas y con derechos”

Al consultarle sobre si creía que la marcha del 3 de junio implicaría un primer paso dentro de un largo camino hacia la concientización social sobre la violencia de género, Frontera aseguro: “Creo que es una continuidad dentro de un camino que no va a terminar nunca, que es no declinar ante las injusticias, y que es valorar la vida. Porque no se trata de denunciar muertes, sino de festejar la vida. “Ni una menos” quiere decir que nos queremos a todas vivas. Vivas y con derechos. Ojalá mucha gente lo entienda así.”

COMPARTIR

REALICE UN COMENTARIO

Al menos 13 personas muertas en un tiroteo y explosión en el centro de Estambul

Las explosiones ocurrieron cerca de un estadio de fútbol y dejaron además una veintena de heridos. Mirá el impresionante video

Lavagna estalló contra el Gobierno: “Usar la billetera para presionar gobernadores no es la manera”

El ex ministro de Economía y referente del Frente Renovador de Sergio Massa apeló a durísimos términos para criticas la gestión de Mauricio Macri