Sociedad General

El esposo de la turista argentina en coma criticó a los médicos: “Me están cobrando por matarla”

Guillermo Baqué relató la terrible odisea que tuvo que vivir con su mujer Ana María Arroyos durante el crucero y luego en Jamaica

Ana María Arroyos

El marido de Ana María Arroyos, la turista argentina que se enfermó durante un crucero y fue bajada a la fuerza en Jamaica donde estuvo internada en coma hasta que ayer lograron trasladarla al país, contó todo lo que tuvo que vivir cuando hospitalizaron a su esposa por una infección.

En un primer momento, los médicos de Jamaica la operaron y medicaron mal, según le reconocieron a su marido, Guillermo Baqué, quien luchó para que su esposa sea trasladada a Argentina. En este momento, Arroyos está internada en un estado delicado en el Sanatorio Fechietto. 

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“Le decían que tenían que bajar del crucero, Celeste (hija de Ana) les decía que no había motivo para que se bajen. Al otro día tres personas de seguridad las llevan hasta sanidad, la esposan, a Ana la sientan en una silla de ruedas y las bajan en Ocho Ríos donde no hay hospital”, contó Guillermo en Argentina Despierta.

“El cónsul fue a buscarla con una ambulancia y la llevaron por un camino que atraviesa montañas hasta Kingston”, siguió Guillermo.

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Los médicos le dijeron que le iban a realizar ningún tratamiento si antes no cobraban: “Lo primero que le dicen es que se tenía que hacer dos placas y costaban 1400 dólares. La intervienen quirúrgicamente, primero dijeron que era un tema abdominal”.

“Convocan a un médico a través de la embajada y ahí recién le ponen un respirador manual. (…) Le sacaron los ovarios y las trompas de Falopio. Después de unos días me dicen que la tienen que operar de nuevo porque los hilos que le habían puesto eran muy finitos”, resaltó.

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“El médico nos dijo que cobraba 500 dólares por día para verla y hacerle un seguimiento. Había un prejuicio de que si sos blanco sos rico”.

“Me dicen que la teníamos que operar de nuevo por una nueva infección, no era nueva sino que no habían hecho bien la primera operación. Además me dicen que se habían equivocado y la estaban medicando mal. A eso se sumó que se infectó con dos virus hospitalarios”, agregó Guillermo.

“Ustedes me están cobrando por matarla”, le dije al médico.

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